| 5/28/2004 12:00:00 AM

Por el país de propietarios

Los programas de vivienda son un elemento crucial para reducir la desigualdad. Así lo demuestra un trabajo de Felipe Barrera, subdirector de Fedesarrollo. Bogotá ha mejorado sensiblemente su Índice de Calidad de Vida, dice. Por eso, la provisión de servicios públicos dejó de ser el problema en esta ciudad. Ahora es el de aumentar el capital humano y el consumo de los más pobres.

Barrera sostiene que hay muy pocos instrumentos para lograr los dos objetivos al mismo tiempo. Para aumentar el capital humano se pueden establecer subsidios condicionados -como los de Familias en Acción-, en los que se entrega dinero a familias de bajo recursos a cambio de que mantengan a los hijos en las escuelas. Para aumentar el consumo, las políticas de vivienda podrían dar buenos resultados. "En Bogotá hay muchos propietarios de vivienda en los estratos más bajos", afirma. Esto hace que incluso las familias pobres puedan acceder al crédito y al consumo, usando su casa como garantía. Ahora, falta generar mecanismos para que estos propietarios pobres lleguen a los bancos, concluye.
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