La caída del 12% en sus utilidades
del primer trimestre de este año fue el campanazo de alerta que motivó a
los directivos de la multinacional de productos deportivos a reajustar
su estrategia y adelgazar la compañía, que acaba de cerrar la venta de
sus marcas Umbro –especializada en fútbol y que adquirió en 2007– y Cole
Haan –prestigiosa marca de calzado elegante– por unos US$800 millones.
La compañía anunció que se concentrará en marcas líderes, entre ellas
Nike, Jordan y Converse, y saldrá de aquellas donde su posición no es
destacada. El objetivo es mejorar los resultados en un año que sigue
generando incertidumbre.