| 3/12/1999 12:00:00 AM

Los estragos del 2 x 1.000

El fallo de la Corte Constitucional, que extiende el 2 x 1.000 a las transacciones interbancarias, acabó de paralizar el sistema. Estas operaciones se volvieron tan costosas que van a desaparecer del sistema financiero. El golpe más duro cayó sobre el mercado de deuda pública. Para los market makers (encargados de colocar emisiones de papeles en el mercado) ya no hay negocio. O, para que lo hubiera, la diferencia entre el precio de la subasta y el precio de colocación de los TES tendría que ampliarse tanto que resultaría absurdo colocar bonos de deuda mediante este mecanismo por el sobrecosto que éste conlleva.



El otro gran perdedor es el mercado cambiario. En el primer día de operación después del fallo de la Corte, el volumen de transacción se redujo de un promedio diario de US$200 millones a US$23 millones. Entrar y salir del mercado es tan costoso que simplemente sólo participan en él los que pueden esperar mucho tiempo para cubrir el sobrecosto del impuesto. El mercado a la vista también murió. Colocar plata a la vista o acceder al crédito de corto plazo se volvió imposible. Los intereses que se cobran o se pagan terminan siendo iguales al impuesto del 2 x 1.000. Quién le va a jalar.



Los colombianos, a veces, perdemos la perspectiva internacional sobre el tamaño de nuestra economía. Santiago Montenegro ha comparado el tamaño del ingreso nacional disponible por las personas -es decir, exceptuando los ingresos y gastos públicos- en Colombia y en diversas ciudades de Estados Unidos. Nuestro ingreso es un quinceavo del de Nueva York y un noveno del de Los Angeles. Es similar, apenas, al de ciudades como Sacramento y Milwaukee. ¿No es momento de mirar con más atención a esos mercados?
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