| 9/16/2005 12:00:00 AM

La era Turbay<br>Julio César Turbay Ayala (q.e.p.d)

El Plan de Integración Nacional de Julio César Turbay (1978-1982) pretendía conseguir un desarrollo más equilibrado entre las regiones del país. A la vez que les daba una mayor autonomía administrativa y económica a los municipios y departamentos, los convertía en centros más productivos con la construcción de obras de infraestructura. Su mérito radicó en la audacia con la que incorporó las políticas regionales en la planeación nacional del desarrollo.

Como parte de la ejecución del plan, que hacía énfasis en la construcción de infraestructura eléctrica, se realizaron obras como Chivor II, Paipa II, la térmica del Chinú, Zipaquirá IV y las termoeléctricas de Barranquilla y Cartagena (las centrales de San Carlos, Paraíso, la Guaca, el Cerrejón y Zipaquirá). También se intensificó la exploración de yacimientos que se tradujeron en importantes hallazgos, como Andalucía, Tocaría, Arauca I y II, Palogrande y Apiay. Además, se comenzaron a explotar las minas de carbón de El Cerrejón y de ferroníquel en Cerromatoso. En carreteras, se conectó la Costa por Bucaramanga y se construyó más de la mitad de la Autopista Medellín-Bogotá. También se edificaron los aeropuertos de Barranquilla y Cartagena.

Estas inversiones se financiaron con endeudamiento externo, muy fácil de conseguir en esos momentos de abundante liquidez internacional, y con las bonanzas de exportaciones. Las condiciones se hicieron adversas cuando se desató una recesión económica en 1980, que se agudizó con una de las peores crisis de deuda externa, que afectó a toda América Latina y que le cerró las ventanillas de crédito a toda la región. El país también enfrentó en ese momento una profunda crisis del sistema financiero, de la cual apenas se recuperó hacia finales del decenio.
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EDICIÓN 531

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