Ni el negocio del entretenimiento en Estados Unidos se salva de las jugosas ofertas que hacen los millonarios chinos, que siguen por el mundo comprando ‘de todo’. Ahora el turno es para el magnate Bruno Wu, quien a través de su compañía Global Harvest International Investment, acaba de hacer una oferta –por primera vez en la historia de Hollywood– para hacerse al control de dos de los principales estudios cinematográficos de la meca del cine: Summit Entertainment, conocida por producciones como la exitosa saga de vampiros Crepúsculo, y Miramax. Según el diario Financial Times, la oferta es una oportunidad para el negocio del cine, ya que varios estudios han tenido que cerrar debido a dificultades financieras. Los magnates chinos quieren apostarle a este negocio, que en su país vendió el año pasado US$2.000 millones, 30% más que en 2010, y sigue representando una oportunidad de expansión.