| 8/18/2006 12:00:00 AM

Que no se le crucen los cables

Usted puede estar botando a la basura inversiones en equipos y software, y los pagos mensuales crecientes por mayor ancho de banda al proveedor de internet, porque los cables no son los apropiados para las necesidades de su empresa y la están embotellando.

Una reconocida empresa en Colombia invirtió más de US$2 millones en una solución tecnológica que no funcionó. Se caía continuamente y la compañía tuvo que gastar casi un millón más en cambiar los servidores y otros equipos que la soportaban. Al final, descubrió que el problema radicaba en los cables y, cuando los cambió, todo mejoró.
 
Al igual que en este caso real, muchas empresas padecen porque tienen el cáncer en el cuerpo de un cableado inadecuado, pero al no enfrentarse de lleno a problemas tan críticos, nunca lo descubren. Su enemigo silencioso en las venas sigue haciendo perder valor a sus inversiones cuando pagan por ancho de banda para ser más rápidos, actualizan su hardware para sentirse más fuertes, o compran nuevo software para agilizar su "mente" tecnológica, pero nada fluye como debería.

"La Building Industry Consulting Service International (BICSI) e investigadores de la industria de tecnologías de información y comunicación (TIC) han estimado que entre el 50% y el 80% de los problemas de las redes se origina en los cables y conectores del cableado estructurado", destaca Mario Linares, gerente de Centroamérica, Caribe y Área Andina de Systimax Solutions.

Sorprende que siendo el cableado un tema que representa únicamente entre el 5 y el 7% del total de la inversión de una red empresarial, según los expertos, pueda tener tanto impacto sobre toda la estructura operativa de una empresa por obra de un descuido. Los expertos en TIC dicen que en contraste es el elemento más difícil y costoso de reemplazar de manera indirecta, pues indefectiblemente requiere obra civil para su correcta implementación.
 
Paradójicamente es la inversión en la que se economiza más, tanto en la compra como en la instalación, lo que en sumas y restas, hace que lo barato salga muy caro.

Las pérdidas por caídas de la red pueden ser millonarias, sin hablar de los problemas generados por el tiempo sin servicio, suspensión de actividades, demoras en la atención del cliente y esfuerzos que se tienen que hacer para la recuperación de información, todo porque se ahorró en los cables y se creó un sistema con un ciclo de vida corto que requerirá un reemplazo en un tiempo menor al presupuestado.

"Si bien se habla mucho del mundo inalámbrico, los cables en las empresas e, incluso, en el hogar (en casas y edificios residenciales) están lejos de desaparecer. Solo mire a su alrededor: computadores, cámaras, televisores, impresoras, fotocopiadoras, teléfonos, monitores, lámparas… hay cables a la vista y escondidos tras cada dispositivo cerca de usted", comenta Linares.

Costos ocultos

Al analizar el costo promedio por el tiempo de inactividad de una red, Systimax descubrió que globalmente —sobre la base de un costo de US$45 por empleado por hora, y una disminución del 45% en su productividad al no tener acceso a la red— el costo de inactividad representa alrededor de US$20 por hora por empleado.
 
Entonces, una empresa que tiene 2.000 usuarios de red, y experimenta un tiempo de inactividad de dos horas por mes, perderá US$80.000 mensuales. Cambie los valores ahora, y piense en una empresa promedio en Colombia con un costo de $10.000 hora/empleado (incluye salario, servicios y acceso a internet), y haga los mismos cálculos: estamos hablando de que una empresa mediana con 150 usuarios puede perder $1,35 millones al mes por este detalle, más de $16 millones al año.
 
Imagine que la inactividad acumulada es no de 6 minutos diarios por empleado al mes como en este ejercicio, sino de 10 o incluso 15 minutos: hablamos de $33,7 millones. Qué cara la caída del sistema de poder o del servidor principal, ¿no? Sume la pérdida de valor de su inversión en hardware y software inoperante y la caída ahora de la curva de retorno.

Por eso, una reducción del 10% en el tiempo de inactividad representaría un ahorro de $3,37 millones por mes, unos $40,5 millones por año. Y si con un producto de alta calidad usted asegura una vida útil de 15 años para su cableado estructurado, tal inversión puede significar un ahorro de $606,6 millones solo por la reducción del tiempo de inactividad. Solo por tener en cuenta un cable.

Vías rápidas

En el terreno técnico del cableado estructurado —después de ver su importancia estratégica en la inversión en TIC—, hay más argumentos para no olvidarse del cable.

En la medida en que aumentan la creación y el intercambio de información dentro de una empresa y consecuentemente la necesidad de procesarla, gestionarla y controlar sus flujos, crece la necesidad de mayor ancho de banda y herramientas de software más robustas.
 
Esto quiere decir, haciendo un símil, que para transportar más volumen de una mayor producción usted requiere más vehículos y más grandes, lo que a su vez genera la necesidad de vías más anchas, con más carriles.
 
De lo contrario, habrá grandes trancones. "No son solo cables, son canales, vías de comunicación que influyen en la velocidad, eficiencia, calidad y seguridad de la información de un negocio", afirma Henry Merino, gerente regional para la Comunidad Andina de la firma de cableados Panduit.

Por esta relación, al momento de cablear es tan importante considerar a quién se le compra y quién hará la instalación. "Tradicionalmente en las empresas se busca el cable barato, el de la calle, pues no hay conocimiento de que el cable es otro componente tecnológico más, y como los otros, hay especificaciones de calidad, estándares internacionales para garantizar su trabajo y normas para su fabricación", dice Merino.

La calidad del cable y sus componentes asociados (routers, switches, paneles, hubs) es regulada por distintos gremios de normalización en el mundo, como la Organización Internacional de Normalización (ISO en inglés), la Asociación de la Industria de Electrónicos (EIA) y la Asociación de Industrias de Telecomunicaciones (TIA en inglés).
 
Pero incluso los mejores cables y componentes son incapaces de lograr el rendimiento requerido si se ha realizado una instalación inadecuada, por lo cual los fabricantes —como Simeon, Panduit, AMP o Systimax— han venido capacitando intensamente, de la mano de Bicsi, a sus socios de negocios para lograr altos niveles de calidad en el montaje de redes bajo estándares internacionales.

El cálculo de lo que cuesta un cable está relacionado con su período de vida y su hábitat; y en el primer aspecto la vida de un cable está dada por la calidad y cantidad de cobre con que está hecho, los recubrimientos internos de los hilos y la chaqueta que lo cubre totalmente. Sobre el segundo, es importante atender a la localización de conductos con especificaciones de distancia entre cables de datos y los de poder (electricidad).

"De acuerdo con su calidad, el cable hace mejor o no su labor: transportar. Un cable barato, no profesional ni producido bajo estándares es una vía llena de huecos que causa problemas en el flujo de información y la productividad", explica Merino.

Al comprar cables se debe acudir a integradores y canales de tecnología que provean los productos certificados bajo estándares internacionales, como el IEEE 802.3an 10GBASE-T o categoría 6a, un cable capaz de transportar hasta 10 gigabites por segundo.
 
"Entre las razones que han llevado a que la categoría 6 sea tan importante, está que permite duplicar el ancho de banda existente con respecto a la categoría anterior (5e), lo cual se traduce en mayor velocidad en las comunicaciones y la posibilidad de optimizar el manejo de voz, datos y video", explica Nelson Farfán, gerente regional de tecnología de Simeon Company.

Esta tecnología y la capacidad en los cables son críticos para soportar avances como la telefonía IP. De hecho, una empresa que esté considerando entrar al mundo VoIP, debe renovar su cableado estructurado. "La capacidad de transporte es fundamental cuando por un mismo cable se conectan teléfonos, cámaras, computadores, controles de temperatura, de acceso, de iluminación… la nueva generación de cables está diseñada para este reto y para un ciclo de vida de 15 años", asevera Farfán.

La próxima vez que la conexión a internet esté lenta, recuerde que quizá no es falta de ancho de banda, que su equipo ya sea obsoleto o que su servidor sea una cafetera. Es posible que a usted se le hayan cruzado los cables cuando escatimó al crear la red de su empresa.
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