| 11/24/2006 12:00:00 AM

La meca de las megaempresas

El mercado, que vivió la implosión de sus principales jugadores, hoy ve unirse a sus gigantes a la caza de las nuevas oportunidades de negocio que vienen.

Mientras el negocio de la movilidad y la banda ancha crece y se multiplica con prolijidad en todo el mundo, trayendo más y más servicios, contenidos y entretenimiento para los usuarios finales, la tecnología detrás converge y, son cada vez más las voces que dicen que nadie quiere escuchar sobre lo que es, solo disfrutarla. Mientras tanto, a pesar de que los consumidores solo quieran diversión, la red sigue ahí, creciendo, extendiéndose, haciendo metamorfosis y a su vez, demandando más atención también, por su creciente complejidad. Entonces, ¿cómo pueden trabajar tantos frentes los operadores, ¿de dónde saldrá el tiempo, el recurso humano? y ¿cuánto pueden mermar las utilidades administrando el negocio punta a punta?

Esta es la realidad del sector de telecomunicaciones hoy en todo el mundo, unos con más o menos sílabas, pero todos hablan el mismo lenguaje y saben que las respuestas son las mismas. Así que han comenzado a trabajar en parejas para aprovechar el momento coyuntural de sus clientes (las operadoras) y montar un buen show que venda. Un show de fusiones que mueve millones de dólares y miles de cerebros hacia nuevas oportunidades de negocio.



Dúos asombrosos

Con cautela y midiendo cada paso fueron acercándose. Dos tradiciones corporativas y dos naciones que se parecen más por el invierno que por otra cosa. Finlandia y Alemania se han acercado como nunca gracias al olfato empresarial de dos de sus más grandes estandartes. Nokia y Siemens, que hace 5 años se veían desde los dos extremos del negocio de telefonía móvil, se fueron acercando sin planearlo hasta que, sintiendo las sombras cruzadas, se vieron poderosos y decidieron que había espacio suficiente para una creación juntos. Así empezó a gestarse una nueva jugadora que nació pisando fuerte.

Hace una semana, luego de casi medio año de trabajo para aceitar la nueva máquina y ponerla a punto, la Comisión Europea (CE) dio luz verde al proyecto de la empresa conjunta Nokia Siemens Networks (NSN), el tercer suministrador mundial de infraestructuras para telecomunicaciones, por detrás del grupo formado por Alcatel y Lucent, y de Ericsson y Marconi, otras uniones asombrosas.

Nokia es una empresa de telecomunicaciones móviles, mientras la actividad económica de Siemens se centra en la información, las comunicaciones, la automatización y el control, la energía, el transporte, los sistemas médicos, la iluminación, la financiación y el sector inmobiliario. Por su parte, su hijo gigante, NSN, es una sociedad dedicada al negocio del equipamiento de redes de telecomunicaciones fijas y móviles y los servicios asociados.

Nokia Siemens Networks comenzará a operar, previsiblemente, el 1 de enero del próximo año. Sin embargo, los negocios que cada una de las empresas venía desarrollando en sus nichos de mercado específico, ya la hacen una empresa con más de US$13.000 millones en sus bolsillos. Saben que juntos aseguran poder en el negocio de redes, en el que es muy importante el tamaño.

Simon Beresford-Wylie, actual vicepresidente ejecutivo y gerente general del negocio de redes de Nokia, asumirá el cargo de chief executive officer (CEO), y Peter Schönhofer, actualmente miembro del Comité Ejecutivo de Siemens Austria, asumirá el cargo de CFO (vicepresidente financiero) en NSN.

La otra gran unión y que pesa tanto por sus números como por sus pergaminos en las telecomunicaciones, es entre la francesa Alcatel y la estadounidense Lucent Technologies. Alcatel es producto de la unión creada por ITT y la Compagnie Générale d'Électricité CGE (una de las compañías francesas más antiguas del sector) para convertirse en el segundo grupo mundial de telecomunicaciones, después de Cisco. Su historia es tan larga como la de las telecomunicaciones en Francia. Hoy es líder en tecnología DSL en el mundo con un tercio de ese mercado.

Por su parte, la estadounidense Lucent —producto de la división de AT&T, ordenada por el Estado para acabar con el gigante monopolista, y propietario de Bell Labs, fundado en los años 40 y cuna de 8 premios Nobel— es una empresa líder en investigación de los productos clave para la transición a tecnología óptica que, según los futurólogos de la nueva economía, es el próximo paso para las redes de telecomunicaciones. Su mercado natural ha sido Estados Unidos, donde ha sido punta de lanza de la tecnología móvil CDMA, con la cual también ha logrado expandirse por Latinoamérica y Asia.

En un comunicado difundido mundialmente, Alcatel y Lucent indican que su fusión es la mejor defensa en el marco de la intensa competencia que existe en el mercado mundial de las telecomunicaciones. Los analistas lo han visto del mismo modo y existe un amplio acuerdo en el mercado acerca de la complementariedad de la operación y su beneficio para las dos partes, lo cual refrenda la tendencia que venimos marcando número tras número.

La nueva compañía resultante, que tendrá un nombre sin revuelo: Alcatel-Lucent, espera obtener unas ventas anuales de US$25.000 millones, y acaparar un 18% de cuota de mercado en el sector de las telecomunicaciones. De otro lado, el número de ingenieros de que va a disponer la plantilla resultante de la fusión es impresionante: 26.100, y el de patentes —25.000— de asombro también.

Ericsson, sueca, la segunda empresa junto a la británica Marconi en el mercado de equipos y tecnología para redes de telecomunicaciones, se ha fortalecido desde hace tiempo con fusiones y alianzas, como la citada y la hecha con los nipones de Sony, con los cuales logró meterse en el mercado de dispositivos móviles y crecer con seguridad, contrario a lo que le sucedió a Siemens.

En resumen, la operación en que Alcatel compró a Lucent ascendió a US$13.400 millones; Ericsson adquirió los activos de Marconi por US$2.200 millones y la de Nokia-Siemens, que va en un case de 50-50, ascenderá para el año 2010 a un estimado de US$1.320 millones al año, números que aún no son totales pues se rumora que la fiebre de fusiones seguirá, y para muchos Motorola podría ser la siguiente en mover ficha. En el sector, se especula que la compañía estadounidense, que hoy factura cerca de US$3.200 millones, podría tratar de reforzar su posición en el mercado de las comunicaciones fijas. Nick Maynard, analista de Yankee Group, aseguraba recientemente a Associated Press, que uno de los objetivos podría ser Nortel, la cuarta en el ranking (sus ingresos anuales rondan los US$5.150 millones). Todo puede acontecer en este concierto en el que nadie quiere tocar solo, y menos cuando los chinos Huawei y ZTE empiezan a sonar con mucha armonía.

Las notas tecnológicas

Para muchos analistas internacionales, los grandes y continuos movimientos de este año son notas de un concierto en el que predomina la ansiedad. La convergencia crea un ambiente de tensión en los negocios que se traduce en melancolía por los tiempos en los que los clientes se multiplicaban y hasta los mercados ricos crecían primaverales en cifras de dos dígitos porcentuales.

Así se deduce por ejemplo de un informe del Bank of America, que apunta a que las propias fusiones entre las operadoras de telecomunicaciones, que se están acelerando en los últimos tiempos especialmente en Estados Unidos, con la integración de Verizon y MCI, SBC y AT&T y la recientemente anunciada entre esta última y Bellsouth, lo que ha hecho que haya menos clientes, lo que hace que para todos sea necesaria la construcción de economías de escala que alivianen cargas financieras para unos, operadores, y nuevos negocios para otros, desarrolladores. Y entonces aquí llegamos a la respuesta de nuestras preguntas.

Desde la perspectiva de los operadores, la unión de Nokia y Siemens está en que buscan lograr ofrecer las soluciones tecnológicas que les permitan ejecutar a las operadoras sus estrategias del llamado cuádruple play (voz fija y móvil, televisión, e internet). Respuesta que se extiende a Alcatel-Lucent, y que ya es evidente en Ericsson, que en el Andicom de este año, celebrado en Cartagena, mostró su portafolio en este sentido, montado sobre tecnología de redes HSDPA: (High Speed Downlink Packet Access), la optimización de la tecnología espectral UMTS/WCDMA, que mejora significativamente la capacidad máxima de transferencia de información hasta alcanzar tasas de 14 MBps. Es la evolución de la tercera generación (3G) de tecnología móvil, llamada 3.5G, y se considera el paso previo antes de la cuarta generación (4G), la futura integración de redes. Esta tecnología es el faro de todas las empresas que tocan en esta función.

Sin embargo, Nokia-Siemens tiene otra visión: ofrecer la tercerización de redes. En Andicom, Dinero habló con el presidente mundial de Carrier Services de Siemens, Daniel-Rui Felicio, quien nos contó sobre esta oportunidad de negocio. La alemana ya firmó 108 contratos de este tipo alrededor del mundo, administrando así el 20% de la cadena de valor en redes públicas en el globo. "El Opex (gastos operativos de administración) de los operadores en general es de US$400.000 millones, de los cuales US$100.000 millones corresponden al nivel de acceso (redes y componentes). Nosotros hemos detectado un mercado potencial de US$10.000 millones anuales tercerizables a la fecha, con un crecimiento de US$1.000 millones", explicó Felicio.

Con un negocio tan prometedor y otros emergiendo en la medida en que se crean nuevos servicios y la demanda asegura nuevas alternativas para crecer en los operadores, las uniones afinan sus notas y oídos para capturar un mercado que se pone cada vez más exigente.

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