| 1/18/2008 12:00:00 AM

De la fábrica al patio de recreo

Los robots trabajan desde hace ya varios años junto a muchos obreros, pero ahora buscan ser los compañeros de aula de nuestros hijos.

Estamos acostumbrados a ver robots en las películas, y desde la Guerra de las Galaxias hasta Yo robot, pasando por Terminator, la idea de una invención de estas es la de un humanoide o un servicial y fiel aparato que se mueve y hace tareas cotidianas. Pero en realidad, los robots vienen acompañándonos en nuestras labores desde hace mucho tiempo y en la actualidad, a pesar de no versen ni remotamente como un ser humano, nos ayudan en múltiples labores, desde las fábricas hasta los hospitales, e incluso ya se han creado prototipos comerciales para tareas domésticas.

En las fábricas tienen forma de brazos gigantescos que sueldan, pintan, taladran y trabajan con productos peligrosos; en nuestras casas van aspirando el polvo o cortando el pasto, incluso se consigue por internet a Spyke, un prototipo de vigilancia que por conexión IP muestra lo que ocurre en la casa, oficina o corredores de la empresa, y permite hablar a través de él con personas que estén a su alrededor. Y en otros lugares los robots están ayudando a localizar gente sepultada, desactivar explosivos o minas antipersona, tender cables en el fondo del mar, tomar muestras de minerales en la luna...

Cosecha criolla
Si bien los referentes parecen muy lejanos, la robótica en Colombia tiene ya su historia y sus frutos. Aunque no somos una potencia en el desarrollo de robots industriales o para servicios, la robótica experimental en las universidades se ha extendido rápidamente y ahora llega hasta los colegios, donde promete quedarse en los salones de clase.

Hace dos años, Colombia obtuvo el primer lugar en el concurso de robótica móvil 'RoboRodentia', organizado cada año por la sociedad IEEE Computer de la Universidad Politécnica de California, con un grupo del programa de ingeniería física de la Universidad del Cauca y su robot 'Scorpio'. Se trata de los ingenieros Sebastián Cabrera, Ronald Pantoja, César Quinayás y el profesor Juan Fernando Flórez. Scorpio es un aparato autónomo capaz de orientarse en un laberinto, hallar cosas dentro del mismo y buscar la salida de la manera más rápida posible.
 
"Quedaron muy sorprendidos por la simplicidad de los mecanismos de Scorpio y también por la fineza de sus movimientos al momento de caminar o 'seguir línea', al hacer sus respectivos cruces de una manera muy estética y fina, mientras que los demás robots tenían movimientos torpes, toscos o con mucha vibración", recuerda Sebastián Cabrera.

El tema despierta interés hasta el punto que tan solo en 2007 se han llevado a cabo más de diez competencias y congresos sobre robótica en todo el país. En este momento, el más emblemático a escala nacional es UN Robot, que organiza la Universidad Nacional (UN) con sede en Bogotá y que se caracteriza por ser la reunión del ingenio y los proyectos de estudiantes colombianos e internacionales.

Krassus, un robot seguidor en línea de la Universidad del Amazonas; Morfeo 1 y Pólux, dos autómatas de la Universidad del Valle; Yamato, UN Depredador y los robots venezolanos Gado, Tercerito y Rastabot, junto a Aguacioso, un prototipo de la Universidad de La Salle, llegaron a las finales entre septiembre y noviembre del año pasado en UN Robot.

La competencia no fue nada fácil, pues según el profesor Jorge Sofroni, director de la carrera de mecatrónica de la UN, y uno de los jueces de la competencia, "el agua y la electricidad no son muy amigos", y el reto era que el prototipo fuera anfibio y pudiera transportar objetos. Aguacioso ganó, y ahora deberá pasar duras pruebas para convertirse en el 'guardián de la bahía' que recogerá las basuras de las Islas del Rosario, el premio real de la competición.

El interés por la robótica no es solo un pasatiempo, lo que vienen buscando sus seguidores es que el país entre en la onda mundial para que la robótica se convierta en un instrumento de conocimiento y desarrollo para el país, dadas sus características lúdicas y prácticas.

Niños conectados
Tal objetivo no solo se lo han trazado los expertos académicos, sino que su impacto ha sido entendido por otras entidades en el país como la Fundación Telefónica que quiere que el tema crezca en los colegios, por lo que se alió con la Fundación Global Arte Ciencia y Tecnología, para crear la primera competencia para niños en Colombia: Robótica extrema, que cuenta ya con una historia amplia en Estados Unidos, apoyada por la famosa marca Lego bajo la impronta FLL, First Lego League.

Robótica Extrema, que se llevó a cabo en noviembre pasado, es un programa que encierra investigación y experimentación y en el que niños de 22 colegios de todo el país construyeron un robot autónomo basado en Lego. Un grupo de diez estudiantes del Instituto Sergio Camargo, de Miraflores, Boyacá, denominado "Robotical Minds", fue el ganador absoluto al pasar la pista predeterminada en un menor tiempo y con una mayor cantidad de aciertos en las pruebas de movimiento. El premio, además de las medallas y trofeo para este colegio, es representar a Colombia en la seccional de México en febrero. Si logran ganar en México, podrían participar en la final mundial en mayo en Minnesota.

Mónica Gómez, gerente de EducaRed en Colombia y quien coordina la competencia, afirma que el uso de la robótica va más allá del juego, ya que es la oportunidad de "construir conocimiento no solo de una forma pasiva sino con intercambio a través de redes y como parte de una tendencia mundial", y resalta que la integración de niños de todos los estratos y lugares del país a través del conocimiento, permite que se den cuenta de que sus capacidades de resolver problemas son las mismas.
 
"Se abren puertas y nuevas posibilidades para su vida, se imaginan nuevas alternativas para su futuro", dice, concluyendo que el objetivo claro de impulsar la robótica entre los niños es sembrar la posibilidad de que "contemos luego con más ingenieros y científicos y no solo modelos y deportistas".

La tendencia de llevar los robots de las fábricas a las aulas es tan clara en el país, que la fundación Computadores para Educar está estructurando en este momento un plan educativo en robótica para áreas rurales, basado en el reciclaje tecnológico y con el objetivo de "impulsar entre los niños la apropiación de elementos tecnológicos a través de una estrategia lúdica pedagógica". En este momento se están elaborando kits para llevar a las escuelas y empezar la tarea en el segundo semestre de este año.

Ya sea desde el juego o la tarea académica, la robótica puede ser la fórmula para que en el país podamos integrarnos con la onda global de la tecnología aplicada y tengamos en el corto plazo más y más niños pensando en soluciones basadas en las ciencias y con buenas herramientas para cosechar su futuro, no solo sembrando su supervivencia.
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