| 9/2/2009 12:00:00 AM

Celular para hacer negocios

En Colombia se están empezando a probar algunas de las aplicaciones de celulares al comercio electrónico más interesantes del mundo. ¿Qué se podrá hacer en los meses que vienen con estos aparatos?

Alguna vez se consideró que Colombia era el Tíbet sudamericano. Esa imagen de desconexión del mundo desaparecería en segundos si se considera que en el país se están empezando a usar algunas de las innovaciones más recientes en aplicaciones de comercio electrónico para celulares.

Rápidamente se podrían tener las ventajas de hacer las cosas de manera fácil, como se hace en los países más avanzados del planeta.

La razón para que Colombia vaya a paso acelerado en el asunto está primordialmente en que participa en una comisión internacional que desde hace dos años está migrando los estándares del comerció electrónico entre computadores a la telefonía móvil.

La razón para la migración es bien clara. En 2007 había 3.000 millones de personas usuarias de celular, una cifra tres veces mayor que los 1.000 usuarios de computadores. Lo que prevé la Comisión es que en 2010 haya 4.000 millones, es decir el 40% de la población del mundo con acceso a celular.

El grupo de trabajo mundial tiene un comité de dirección que está compuesto por nueve personas. Son representantes de Wal-Mart, Carrefour, Johnson & Johnson, Kraft, Nestlé, Metro, entre otros y el único representante latinoamericano es GS1 de Colombia. La representación de GS1 la llevó Bernardo Alba.

La Comisión trabaja en aspectos como la autenticación de usuarios, el envío de facturas, y el diseño de sistemas de pago. ¿Y qué se está implantando en el país? El funcionario de GS1 mencionó cinco proyectos.

Información del producto
El primero de ellos es el de “extended packaging”, como se le conoce y ya se encuentra en prueba piloto en una empresa colombiana.

Con un celular se toma una foto del código de barras del producto y eso es suficiente para que el usuario tenga acceso a una gran cantidad de información. “Kraft pone una base de datos con 7.000 recetas de sus productos”, dice Bernardo Alba. Con una foto del código de una sopa Nestlé, se pueden consultar cosas como la composición del producto, recetas, planes de fidelización, la huella de carbono de lo que se consume y hasta información para prevenir a las personas alérgicas sobre las consecuencias del uso de ciertos alimentos

“El sistema ofrece información adicional en momento de verdad, para que el consumidor tome una mejor decisión. Todo con una foto al código”, señala.

Cupones móviles
Otra aplicación que ya se está ensayando en Colombia es la de los cupones de descuento. Los primeros programas en gran escala deberían salir al mercado en septiembre.

La forma usual de hacerle llegar información de promociones a los consumidores es la de imprimirla en el periódico, señala el representante de GS1. “En el momento de la compra, el cliente descubre que el cupón se quedó en la cartera o se perdió”, ilustra. Pero hay más problemas. Como los cupones no tienen serie se pueden redimir varias veces.

Con un nuevo esquema, los cupones se llevan en el celular como un código de barras y el lector del almacén lee la pantalla del celular.

Monederos
Otra aplicación que se está ensayando en Colombia es la de convertir el celular en monedero. Con eso, el celular se recarga con dinero electrónico y se descarga con el pago de las cuentas.

Órdenes de despacho
En Colombia el Centro Latinoamericano de Logística que gestaron GS1 y la Universidad MIT trabajan en un proyecto para la cementera antioqueña Argos. El sistema recibe órdenes de compra y genera autorizaciones de despacho. La instrucción de envío se encamina por vía electrónica a los camiones que se encuentran más cerca del lugar en el que el cliente desea el despacho.


En qué va el mundo
Muchas de las aplicaciones se montan con códigos de barras. Pero la comisión está migrando a la fase siguiente en la que los celulares puedan leer chips de identificación por radiofrecuencia (RFID) o instrucciones de comercio electrónico (EPC).

En el supermercado Metro de Alemania ya tienen operando un sistema en el cual el almacén les paga el plan de datos a sus clientes frecuentes periódica. Con eso, ellos pueden fotografiar los códigos de barras de los productos para tener más información y además los usan como lectores de RFID, de manera que el cliente llena su carrito ce compras, sabe cuánto debe pagar y luego, con solo pasar por el frente de la registradora, se hace la cuenta del mercado e inclusive, se puede descargar el monedero del celular para pagarla.

En Japón, quizás el país más avanzado en el uso de aplicaciones para celulares, el teléfono abre los lockers de las universidades. La clave se guarda en el móvil y se transmite por bluetooth, de manera que un receptor en el locker lo identifica y activa la cerradura. Las máquinas dispensadoras de alimentos también reciben pagos con los monederos de los celulares.

La española Telefónica tiene una aplicación que funciona en los paraderos de bus. Cuando un usuario se conecta, puede saber en cuánto tiempo llega el bus siguiente, y si tiene puestos libres compra el tiquete. El tiquete se descarga cuando el usuario sube al bus.

Aerolíneas como Delta y American Airlines mandan los pasabordos a los celulares de sus pasajeros, dice Bernardo Alba. Cuando llega a la entrada de los pasillos de abordaje, los lectores de la empresa aérea leen el código que está en el teléfono.

Las compras de boletas de cine con celulares son también cada vez más frecuentes en el mundo. El aparato puede decir si hay sillas libres y los compra. “Esa tecnología está libre. Solo falta alguien que lo haga”, dice Bernardo Alba refiriéndose al caso de la aplicación de esa tecnología en Colombia.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?