| 8/31/1998 12:00:00 AM

Soluciones con imaginación

Enrique Peñalosa, el alcalde de Bogotá, se atrevió a asumir riesgos. Al enfrentar las críticas de muchos expertos, nacionales e internacionales, puso en marcha la restricción de horarios para el uso de las calles por automóviles particulares. Su éxito es una forma indirecta de medir el déficit de infraestructura de la capital y de las futuras inversiones que se requieren. Pero la satisfacción de la gente es, además, una prueba directa de agradecimiento de la gente porque las autoridades miren menos hacia atrás y tomen decisiones que no siempre sean populares. Buena enseñanza para el gobierno nacional que se inicia.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?