El acuerdo para el intercambio de información tributaria que acaban de sellar los ministros de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, y de Curazao, José M.N. Jardím, es un instrumento poderoso para controlar la evasión y otras prácticas tributarias non sanctas que venían desarrollando personas y empresas de capital colombiano. Además, podría aclarar gran parte del misterio que hay tras el lío de InterBolsa. La transparencia es el mejor antídoto para evitar trampas financieras.