| 6/23/2016 12:00:00 AM

La medicina prepagada con visos de expansión en Colombia

La medicina prepagada en Colombia ofrece retos y desafíos, además de reflexiones sobre el sistema general de salud en el país.

Con un crecimiento anual en el número de afiliados y una estructura multidisciplinaria de profesionales que va en aumento, la medicina prepagada (MP) opera en Colombia con visos de expansión, pero inmerso en un sistema de salud que genera críticas desde diferentes ángulos, entre otras razones por la calidad del servicio.

Es necesario considerar que, ante las quejas, este plan voluntario de salud se ha convertido en una opción en la que los afiliados buscan una rápida y mejor atención, y en una respuesta a las deficiencias del sector que, según algunos especialistas consultados, son puestas en evidencia por las MP y se convierten en el mayor argumento para su existencia.

“El asunto es paradójico porque la fortaleza del modelo de medicina prepagada implica la debilidad e inequidad del sistema general de seguridad social en salud, mientras que, por el contrario, su debilidad significaría que el Sistema de Seguridad Social en Salud garantiza servicios de calidad a todos los ciudadanos, hecho que haría innecesaria la medicina prepagada”, explica Félix Martínez, presidente de la Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Salud y la Seguridad Social (Fedesalud).

Este modelo también ofrece beneficios al personal formado en pregrado y posgrado del sector de la salud vinculado a las empresas de este subsector. De acuerdo con Jaime Enrique Donado, presidente de la Asociación de Profesiones de la Salud (Assosalud), sus afiliados encuentran favorable factores como, por ejemplo, el volumen de pacientes y la visibilidad que ofrece pertenecer a este tipo de compañías.

Hernando Botero Durán, vicepresidente comercial, mercadeo y servicio al cliente de Medplus Medicina Prepagada S.A., considera que el punto más fuerte del modelo de MP en el país “es la inmediatez del servicio y que este sea exclusivo y oportuno, en una red hospitalaria con una hotelería diferente”.

Sobre la calidad de la oferta a los pacientes, Jaime Ramírez Moreno, director de Posgrados del Instituto de Salud Pública de la Pontificia Universidad Javeriana, agrega que “en términos generales es buena, pero en las últimas épocas se han deteriorado la oportunidad y la calidad de los servicios de urgencias y de algunas especialidades clínicas”.

Lea también:Coomeva Medicina Prepagada es multada

Mario Hernández Álvarez, Phd. en historia y coordinador del doctorado interfacultades en Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia, asegura que “los usuarios refieren mejor calidad, oportunidad y pertinencia de la atención cuando cuentan con una póliza de medicina prepagada en comparación con el Régimen Contributivo, al que denominan POS. Los pobres no tienen cómo comparar directamente porque no la pueden comprar, pero sin duda perciben la desigualdad en sus EPS”.

Por su parte, Martínez destaca “la facilidad de acceso directo al especialista; claro, está pagando bonos adicionales al costo mensual de la medicina prepagada, igualmente a clínicas con buena hotelería para procedimientos quirúrgicos u hospitalarios no demasiado complejos”.

En contraste, los puntos débiles de la MP abarcan algunos ámbitos. Según el presidente de Fedesalud, uno de los más notorios aparece en el servicio y en especial cuando el paciente presenta problemas graves como una enfermedad de alto costo o este tiene avanzada edad. Cuando se cumple una de estas dos características o ambas, agrega, “toda la calidad se va a pique”.

Según Donado, de Assosalud, también se presenta afectación en la relación laboral con los empleados y sobre todo con su remuneración, porque “el descuento que debe ofrecer el profesional sobre sus tarifas oscila entre 30% y 50% de las mismas y el hecho de esperar el pago de sus servicios por 30 a 45 días en promedio, con obviamente todos los descuentos de ley”.

Como todo sistema que crece y evoluciona, la medicina prepagada en Colombia tiene debilidades y fortalezas que, según como sean corregidas las primeras y mantenidas las segundas, dependerá su futuro y la posibilidad de expandirse en el territorio nacional.

Los retos

En un país con la tercera mayor población de América Latina y el Caribe –48 millones, según el Dane- el modelo de la MP tiene muchos desafíos en el mediano y largo plazo.

Según Jaime Ramírez Moreno, del Instituto de Salud Pública de la Universidad Javeriana, “el principal reto consiste en ganar mejores niveles de complementariedad con el sistema de seguros obligatorio de la seguridad social hasta el punto que sus coberturas de riesgos amparadas no sean las mismas y los usuarios puedan usar simultáneamente los dos sistemas.”Para Hernando Botero Durán, de Medplus, “las compañías de medicina prepagada cada vez más tenemos que trabajar en el desarrollo de nuevos productos que permitan llegar a nuevos mercados.

Además, que la gente pueda acceder a planes de medicina prepagada ayuda al sistema general de seguridad social”. El directivo planteó otro desafío que además atañe a todo el sistema y es la ampliación de la oferta hospitalaria y médica en sectores del territorio nacional donde esta es reducida.A su vez, Jaime Donado, de Assosalud, aseguró que este plan voluntario de salud debe tener más en cuenta a los profesionales que prestan sus servicios a las EMP. “Los retos son ajustarse a los cambios que se presenten en el Sistema General de Salud y ofrecer una relación laboral a través de mecanismos justos”, dice.

Lea también: ¿Por qué sube tanto la medicina prepagada y las pólizas de salud?

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?