| 7/19/2007 12:00:00 AM

Premios al trabajo comunitario

Proteger el medio ambiente, generar riqueza en las ciudades, emplear discapacitados y llevar servicios públicos a los sectores más pobres, tiene su recompensa. En Colombia ya se han entregado varios reconocimientos.

Hace dos semanas, Empresas Públicas de Medellín recibió el Premio a la Responsabilidad Social Empresarial en Servicios Públicos Domiciliarios otorgado por Andesco, el gremio que agrupa a las empresas de servicios públicos. ¿La razón? Los programas que implementó para reducir la pobreza y aumentar la cobertura de servicios públicos en poblaciones vulnerables ha sido uno de los principales temas de conversación en los últimos meses entre empresarios públicos y privados de todo el país.

El año pasado, esta empresa invirtió $260.978 millones en actividades voluntarias de beneficio para la comunidad, siendo una de las de mayor impacto la habilitación de viviendas, que consiste en ofrecer créditos a segmentos de la población que no tienen acceso a fuentes de financiación convencionales. "Las tasas de interés y los plazos son favorables", destacó Andesco.

Pero ésta no ha sido la única compañía premiada en el país. Guillermina Padilla Otero, una microempresaria que hace diez años se inició en el negocio de diseñar y fabricar muñecas en la Costa, recibió el año pasado el premio Citibank Acción por la capacitación gratuita en manualidades que les brinda a 12 sordomudas y a 30 mujeres desplazadas de los barrios Nelson Mandela, Olaya y Pozón en Cartagena. La visión de esta pequeña empresaria, que factura $86 millones al año, es contribuir con la reducción de la pobreza en su región, mediante el empleo de madres cabeza de familia y la implementación de proyectos sostenibles que les permitan a otras mujeres convertirse en microempresarias.

Al igual que Guillermina, Héctor Cruz Zabala, fundador de Aromáticas El Cristal, en Cota, desarrolla una labor social tanto con los trabajadores como con los habitantes de la zona para que tengan trabajo y estudio. Él también recibió un reconocimiento por parte de la entidad financiera.

Estos premios, en su mayoría, se crearon para incentivar a los empresarios de todos los sectores y tamaños a desarrollar programas de responsabilidad social y con ellos apoyar al Gobierno, a los gremios y a las fundaciones en la tarea de disminuir la brecha social, preservar las comunidades y mejorar la calidad de vida de la gente. A las empresas, obtener uno de estos galardones les genera un factor diferenciador en su respectiva industria.



En la mira internacional

La convocatoria para participar en premios a la responsabilidad social es cada vez mayor. Incluso en el ámbito internacional, las iniciativas colombianas son vistas con buenos ojos como un ejemplo a replicar.

En California, Estados Unidos, el proyecto de reciclaje que desarrollan la Industria Licorera de Caldas y Peldar para reciclar botellas de los bares y restaurantes, con la idea de reducir la contaminación ambiental, fue elegido como modelo de implementación en algunas empresas.

En Londres, la Cámara Británico Colombiana le otorgó a El Cerrejón el premio "The British & Colombian Business and Social Awards", por su programa educativo bilingüe intercultural y de educación étnica (Biepee), que trabaja con nativos de la Guajira en la preservación de su lengua materna: el Wayunaiki, la cual es hablada por cerca de 200.000 personas de la comunidad. Desde su inicio, el Biepee ha generado un impacto positivo puesto que desde antes de su creación, la comunidad nativa estaba obligada a aprender español para ser aceptada por la población no Wayúu. Hoy, más de 13.000 niños Wayúu se benefician de este programa.

La Cooperativa de Cafetaleros del Norte del Valle (Cafenorte) también figura en la lista de las premiadas internacionalmente. Hace poco recibió el premio World of Respect Award (WOR), que otorgan DuPont Crop Protection y la revista Farm Chemicals.

El trabajo de esta organización, que se dedica a la distribución de productos para la protección de cultivos, fue escogido por ser "un ejemplo para las compañías involucradas en el manejo, manipulación y comercialización de productos para la protección de cultivos.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Fundación Kellog también realizan el concurso "Experiencias en Innovación Social en América Latina y el Caribe", cuyo objetivo es identificar y reconocer el mérito de iniciativas innovadoras en el área de desarrollo social para difundir las experiencias en beneficio de otros países de la región. Colombia ganó el año pasado este premio en una de sus categorías, por el programa Rescate de Semillas Tradicionales para darle valor agregado y elevar el nivel de vida de la comunidad indígena de Ríoblanco, Sotará en el Cauca.

La diversidad de premios que hay en Colombia y el mundo, es una muestra de la importancia que está tomando la responsabilidad social, y también es una forma de premiar a las empresas que tienen programas sostenibles y con resultados medibles, y de estimular a quienes están haciendo las cosas bien y pueden aspirar a uno de estos galardones.
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