| 7/8/2015 7:00:00 PM

¿Qué piensa el sector privado sobre la realidad económica de Bogotá?

Superar la informalidad y destrabar los problemas de movilidad son dos de los desafíos para Bogotá. A pesar de las críticas, la capital muestra avances en educación y emprendimiento. Una mirada desde el sector privado.

Las relaciones entre el sector privado y la administración pública son fundamentales para el buen desarrollo de las ciudades. Así lo han entendido en la Cámara de Comercio, entidad que ha creado su propia vicepresidencia de Gobernanza, con el objetivo de darles una mirada a los temas transversales de la ciudad, diagnosticar los desafíos y proponer salidas.

Jorge Mario Díaz Luengas es el vicepresidente de Gobernanza de la Cámara de Comercio de Bogotá y quien está a cargo de esta tarea. En entrevista con Dinero, Díaz hace un balance sobre los aciertos de la ciudad, los retos que enfrenta y las estrategias para avanzar en soluciones.

Es claro que la capital y en general la región central cumplen un papel muy importante para la economía colombiana. “Es la más importante en desarrollo económico, una cuarta parte del PIB nacional es solo Bogotá y una tercera parte si se tiene en cuenta Cundinamarca”, explicó Díaz.

Las cifras son evidentes cuando se analiza el peso específico de la región: Bogotá cuenta con el mayor mercado laboral, 4 millones de personas ocupadas; hay 380.000 empresas en Bogotá y Cundinamarca, lo que constituye el principal entramado productivo del país. Hay, además, un mercado de 8 millones de personas (9,5 millones si se tienen en cuenta los municipios aledaños).

Esto ratifica el peso de la capital y la región central en el PIB colombiano. Sin embargo, todavía son muchas las dudas sobre los desafíos en materia de competitividad que enfrenta la zona. A pesar de ello, la mirada de Díaz sobre el tema es optimista.

“Lo primero que hay que decir es que en todos los indicadores de competitividad, como el informe departamental de competitividad de la Cepal y el Índice de competitividad del Consejo Privado de Competitividad, Bogotá aparece como la región más competitiva del país”, señala Díaz.

Estos datos contrastan con el ambiente general de escepticismo que a menudo reina entre los bogotanos. Díaz señala que son muchas las dificultades que tiene para enfrentar la ciudad, no obstante, eso no puede opacar los logros que se han registrado en los últimos años.

Prueba de ello es que la capital sigue siendo la sexta ciudad más atractiva para hacer negocios en América Latina, según la revista América Economía. “En ese ranking le gana a Buenos Aires, a Río de Janeiro y a muchas otras importantes ciudades del continente”, explicó. Destacó que también ha sido catalogada como la cuarta ciudad global de América Latina, esto significa que está preparada para seguir siendo el centro de decisiones.

Por eso, Bogotá es una ciudad que sigue atrayendo inversión. En la última década, pasó de tener 670 empresas con inversión extranjera a 1.500. Eso demuestra que la ciudad ha fortalecido atributos como desarrollo de calidad de vida, fortalecimiento institucional, talento humano y conectividad y por eso ha alcanzado estos logros.

La otra fortaleza de la capital es su capacidad para atraer turismo de negocios. De hecho, según Sandra García, directora del Greater Bogotá Convention Bureau, entre 2010 y 2014, llegaron a la capital 68.617 extranjeros a eventos y convenciones. Se espera que entre 2015 y 2016 lleguen 30.000 adicionales, con lo que la ciudad podría completar 100.000 turistas de negocios. Las cuentas de García señalan que estas personas le han dejado a la capital divisas por más de US$150 millones.

Actualmente, la ciudad es candidata para otros 50 eventos, dentro de los que se destacan las del One Young World (mundial sub 30 de liderazgo) y el Congreso Mundial de Neurocirugía que podría traer a Bogotá unos 8.000 neurólogos del mundo.

García cree que las causas de este éxito son dos: primero, la buena estrategia que emprendió la ciudad con la creación del Bureau, que muestra una apuesta estructural para el sector; y, segundo, los resultados en el desarrollo de los eventos, pues esto ha colocado a Bogotá en puestos destacados en los rankings de la industria del turismo de negocios. La estrategia quedará consolidada el otro año, cuando sea inaugurado Ágora, el gran centro de convenciones de Bogotá.

“Esperamos tener listo a finales de 2016 el gran Centro de Convenciones. Además, el Bureau está haciendo con éxito el mercadeo de ciudad y esto muestra una alianza exitosa entre públicos y privados”, aseguró Díaz.

Según el funcionario, la capital ha hecho esfuerzos importantes por el fortalecimiento de su logística, por ejemplo con la modernización del aeropuerto El Dorado, que es ahora el pilar en el posicionamiento de la capital como un hub turístico y de negocios. Ya es el primer aeropuerto por movilización de carga con más 700.000 toneladas al año. Y ya se está pensando en la manera de ampliarlo para enfrentar las nuevas exigencias por cuenta del aumento en el volumen de pasajeros que ya supera los 25 millones al año en todo el país.

Otra de las soluciones para los problemas de movilidad son los proyectos del metro y los trenes de cercanías. La ciudad también ha sido pionera en temas de movilidad no motorizada, gracias a la red de ciclorrutas y bicicarriles con que cuenta actualmente y que podrían aumentar en los próximos años.

Los desafíos

El gran tema que debe resolver la ciudad en el futuro próximo, según Díaz, es reducir los indicadores de informalidad, que si bien son un problema generalizado del país, en Bogotá es más crítico por tratarse de uno de los centros de producción más importantes.

Para ayudar a buscar salidas a este problema, la Cámara de Comercio, en compañía del Banco Mundial y la Secretaría de Hacienda, está trabajando para realizar un diagnóstico sobre informalidad en la Capital. El resultado será una propuesta de formalización empresarial y simplificación tributaria, pues es claro que para los pequeños empresarios, el principal problema para formalizarse es el aspecto tributario. La salida podría concretarse a través de regímenes simplificados o regímenes exentos. El tema, sin embargo, debe ser estudiado a profundidad, pues se trata sin lugar a dudas de uno de los asuntos clave para el futuro de la ciudad.

El otro frente en el que la ciudad ha logrado avanzar es en la educación. Los niveles de cobertura han aumentado (en básica, 88% y en media, 85%). No obstante, en educación superior las inequidades son enormes, pues la cobertura apenas llega a 52% y la mayor parte de la población que se está quedando por fuera de la universidad pertenece a los estratos bajos.

“Sin embargo, es necesario destacar que en materia de calidad en la educación, la brecha entre privados y públicos se ha venido reduciendo. Es necesario seguir avanzando, con la ampliación en la cobertura de la jornada única, subsidios a los estudiantes, etcétera”, explicó Díaz.

La capital muestra igualmente indicadores positivos como las mayores tasas de participación del empleo, la reducción de la pobreza y la diversificación de su estructura productiva.

“Bogotá se destaca por sus índices de emprendimiento. Se crean 80.000 empresas al año y tiene la aglomeración más alta: en Colombia de cada cinco emprendimientos, dos son en Bogotá. Es un sofisma afirmar que las empresas se están yendo de Bogotá”, aseguró.

Buena parte de estos logros ha sido posible gracias al trabajo mancomunado entre los sectores público y privado. Ese es claramente otro logro de la capital, pues se están empezando a consolidar redes de trabajo conjunto que podrían derivar en resultados más favorables para la principal ciudad del país. Esa es una meta que todos están buscando y el trabajo de alianzas entre los sectores público y privado parece ser la llave del éxito.
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