| 8/19/2015 7:00:00 PM

Proceso positivo

Aunque hay retos y desafíos por atender, el avance de Medellín y Antioquia en competitividad es innegable.

Mil trescientas organizaciones en un gran pacto por la innovación buscan que en 2015 Antioquia invierta 1% del PIB en CTi y 2% en 2018. Setecientas cuarenta Pymes en un sistemático movimiento por el mejoramiento de la productividad.

Un programa, Mi Medellín, que invita permanentemente a los ciudadanos a presentar ideas de cómo solucionar problemas del municipio y que a la fecha ha recibido 7.053 iniciativas. Grandes compañías como mentoras de empresas medianas y de emprendimientos promisorios.

Fondos de Inversión con un capital de $380.000 millones para potenciar negocios de emprendimiento. Puesta en marcha de un Distrito Tecnológico de 172 hectáreas liderado por Ruta N, con presencia inicial de 50 empresas de diez países. Un grupo importante de compañías unidas en un megaproyecto de transformación urbana, Entre Orillas, que busca hacer posible un uso múltiple del suelo: industria, vivienda y espacio urbano. Un promedio de 1,5 eventos nacionales o internacionales por semana.

A lo anterior se suman obras de desarrollo urbano para la competitividad por cerca de $1 billón (la mitad de ellos por valorización), apuntando a consolidar una movilidad más eficiente en la ciudad, con menores tiempos de desplazamiento, multimodal y más segura, y la continuidad de proyectos estratégicos de la administración anterior como el Tranvía de Ayacucho, dos nuevos metrocables y la conexión con la vía a Urabá.

En materia educativa, la destinación de $315.000 millones para el fortalecimiento de la educación pública superior de Medellín con el proyecto Ciudadelas Universitarias, el cual contempla la construcción de nuevos campus universitarios y la adecuación de los existentes, con el objetivo de brindar acceso a 20.000 nuevos estudiantes y cerrar las brechas de capital humano de la región en formación técnica y tecnológica, un tema bien sensible a las empresas.

Estos y otros indicadores de procesos de competitividad no son fortuitos. Son el resultado de 12 años de continuidad de políticas públicas de la mano de la CTi y de una estrecha alianza público-privada, para hacer de Medellín la ciudad más competitiva de Colombia y, en 2021, de América Latina. El actual alcalde ha hecho un aporte positivo a la perspectiva de largo plazo, siendo coherente con que esta meta solo se logrará si efectivamente se trasciende de los periodos de gobierno.

Por su parte, la Gobernación ha aprovechado la experiencia obtenida por el gobernador y sus inmediatos colaboradores cuando administraron el municipio de Medellín para actuar rápidamente en el marco de sus pilares fundamentales: educación y oportunidades para el desarrollo. Ha logrado que por fin la región mire estratégicamente hacia Urabá con importantes inversiones en un multicampus de la Universidad de Antioquia, en una ciudadela educativa en Apartadó y en la intervención sobre la olvidada vía a esa región, que reduce el tiempo de viaje a la mitad desde Medellín. Esta apuesta ya encontró una respuesta privada alentadora: un proyecto por US$350 millones para un puerto en el golfo de esta subregión antioqueña, el cual inicia construcción este año.

Las inversiones del departamento en la búsqueda de una nueva generación de agricultores con la apuesta por hacer de Antioquia una región de cafés especiales, entre otras, ya muestran resultados tanto en cobertura como en mercados. Hasta la fecha, más de 6.500 familias se han visto beneficiadas con educación y asistencia técnica, se han capacitado 2.000 jóvenes en los campamentos de la Nueva Generación Cafetera y se han adelantado proyectos de investigación que permiten a los caficultores hacer un café con mayor valor agregado.

En educación, la principal iniciativa es la construcción de 80 parques educativos en igual número de municipios antioqueños, con una inversión de $63.000 millones. En estos lugares se pretende entregar una educación media, técnica y tecnológica pertinente y potenciar los temas de ciencia, tecnología, innovación y emprendimiento a través del fortalecimiento de prácticas productivas locales, además de dignificar la labor docente.

El programa Quién se Atreve, que reta a la ciudadanía a resolver problemas de la región, se ha vuelto un hito en participación y en sus dos ediciones ha contado con la inscripción de 2.500 personas y 34 ideas que han resultado ganadoras y están siendo implementadas.

En últimas, el recorrido de Medellín y Antioquia en materia de competitividad es innegable. Se han alcanzado avances contundentes en materia educativa, en infraestructura y en establecer las bases de un desarrollo productivo basado en innovación, ciencia y tecnología, que, de mantenerse, mejorará sustantivamente la calidad de vida y las posibilidades de desarrollo de todos sus habitantes. Si bien es cierto que, tal y como sucede a nivel nacional, aún hay muchos retos y desafíos, esto no debe opacar los logros alcanzados y, por el contrario, deben ser un incentivo para que las nuevas administraciones municipal y departamental redoblen esfuerzos en hacer de Medellín y Antioquia los entes territoriales más competitivos del país.
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