| 8/19/2015 7:00:00 PM

Colombia le apuesta a la ciencia, tecnología e innovación para alcanzar el desarrollo

El gobierno nacional planea duplicar la inversión en las actividades de ciencia, tecnología e innovación, reunidas bajo el acrónimo de ACTI, de 0,5% hoy a 1% del PIB en 2018. Estos recursos ascenderán a $8,8 billones.

“Las empresas del siglo XXI dependerán de la ciencia, la tecnología, la investigación y el desarrollo que se realice en Estados Unidos. Quiero el país que eliminó la poliomielitis y mapeó el genoma humano, dé pie a una nueva era en el campo de la medicina: un país que sea capaz de prestar el tratamiento adecuado en el momento correcto”.

Este fragmento del discurso del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre el Estado de la Unión este año, marca el nuevo derrotero histórico en términos de productividad y competitividad de ese país, la primera potencia económica del planeta –su PIB pesa US$17,41 billones, según el Banco Mundial (BM)–, que le permitirá retomar el sendero del progreso y fortalecer su hegemonía global. 

La clave de este propósito está en la generación de ciencia, tecnología e innovación, trípode de sectores que se alimenta de recursos. De acuerdo con el BM, Estados Unidos invierte 2,79% de su PIB en investigación más desarrollo (I+D). En Colombia se llegó a 0,19% en 2014, según el Observatorio Colombiano de Ciencia, Tecnología e Innovación (OCyT) y el Dane. Por su parte, en Actividades de Ciencia, Tecnología e Innovación (ACTI), los gastos ascendieron a 0,46%.

“La inversión privada en ciencia, tecnología e innovación es baja comparada con países de América Latina y del resto del mundo, a de contar con un cupo de beneficios tributarios de $500.000 millones con potencial para apalancar inversiones”, explica Simón Gaviria, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP). 

El subcontinente duplica a Colombia en este rubro con 1,15% del PIB, según la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología Iberoamericana e Interamericana (Ricyt) y las dos mayores economías de la región también lo superan: Brasil (1,74%) y México (0,73%).

De acuerdo con la OCyT, la inversión nacional en ACTI en 2014 ascendió a $3,39 billones, y entre 2004-2014 fue de $29,92 billones. En esta década, las empresas lideraron en participación con 33,55%. Luego se ubicaron las instituciones de educación superior (26,97%), entidades del gobierno central (21,91%) y los centros de investigación (12,22%).

A partir de este panorama, el gobierno nacional se impuso el reto de duplicar su inversión en ACTI para promover el desarrollo tecnológico del país, responder a las necesidades de su aparato productivo y contribuir a mejorar los indicadores sociales. El objetivo es pasar de 0,5% de hoy a 1% del PIB en 2018. Esto significa aumentar el flujo de recursos a $8,8 billones. 

“Además de ser baja, la mayor inversión en ACTI proviene principalmente del sector público y no del privado, cuando en países desarrollados o de la Ocde ocurre totalmente lo contrario. Esto se replica en las empresas, la mayoría no son innovadoras”, dice Julián Pontón Silva, director de desarrollo tecnológico e innovación de Colciencias.

Los primeros pasos para mejorar este panorama se han dado con la definición de las metas en ciencia, tecnología e innovación plasmadas en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2014 – 2018 y la aprobación de un Conpes que permitirá a las empresas que inviertan en innovación aplicar deducciones tributarias (ver recuadro).

En un país con cuentas pendientes, los desafíos plasmados en el PND son, entre otros: subir el porcentaje de empresas innovadoras de los sectores de industria y servicios, el número de publicaciones científicas de alto impacto, aumentar las solicitudes de patentes por residentes colombianos e incrementar las becas en formación de posgrado.

Con estos retos, Colombia busca generar progreso y ganar terreno en el contexto internacional donde es 48 entre 143 naciones del Global Innovation Index 2014-2015.

En la actualidad, con las diferencias que han manifestado la industria y el Gobierno, es clave dar un salto y llevar a las empresas a un escenario de mayor innovación, con más impacto y desarrollo en el mundo de los negocios.

Agenda recargada

La visión en materia de ciencia, tecnología e innovación contemplada en el Plan de Desarrollo establece que Colombia se convertirá en uno de los tres países más innovadores de América Latina en 2025. 

Para lograrlo se deben realizar distintas tareas, pero especialmente incentivar al sector privado para que invierta más en ACTI, que hoy es impulsada por la inversión pública. Según el DNP, las acciones van desde la integración del Sistema de Competitividad e Innovación con el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación, hasta la creación de un programa de compra pública innovadora para Pymes, el mejoramiento del funcionamiento del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías y la implementación de pactos por la innovación, entre otros aspectos. Pero uno de los factores clave es el relacionado con el esquema de beneficios tributarios. 

El Gobierno aprobó el Conpes en este sentido para incentivar la innovación dentro de los particulares. De acuerdo con Daniel Arango, viceministro (e) de Desarrollo Empresarial, “este documento entrega descuentos en renta de hasta 175% para aquellas empresas que presenten proyectos en innovación. Además, incluimos el concepto de empresas altamente innovadoras que son aquellas que hacen inversión en este campo y queremos que tengan trámites más expeditos”, explica el funcionario.

Según el Gobierno, se busca que por cada peso que el sector público invierta en actividades de ciencia, tecnología e innovación se puedan apalancar cuatro pesos del sector productivo privado.
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