| 6/24/2015 12:00:00 AM

Pymes, gigantes pequeñas

En las pequeñas y medianas empresas recae la mayor parte del tejido fabril nacional y el mayor aporte a la generación de empleo. Sin embargo, tienen en frente grandes retos para consolidar su capital humano.

Las Pymes son mayoría en el mundo. Dos ejemplos grafican esta realidad. En España representaron, en marzo pasado, 99,8% de su sector empresarial, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), y en América Latina pesan 99% de su parque productivo, de acuerdo con la Cepal.

Colombia no es ajena a dicha dinámica. Este segmento representa más del 90% del tejido fabril nacional según el Registro Único Empresarial y Social (Rues).

Su presencia no solo pesa por el volumen. En España generaron 66% de los empleos en el 2014 y en América Latina 67%. Por su parte, Colombia está en ese promedio y son responsables de 67% de los puestos de trabajo, según el Dane. Además, como si fuera poco, su participación en el PIB del país alcanza 28%.

En contraste, las Pymes están expuestas a riesgos que van en contra de su estabilidad y que se refleja en el promedio de vida: 6 años las microempresas y 12 años las Pymes, mientras que las grandes tienen una media de 18 años, según la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras).

En Colombia, según la Ocde, este segmento empresarial enfrenta dificultades internas y externas. El organismo señala cuatro: aislamiento, heterogeneidad, desarticulación de políticas público–privadas en los niveles local, regional y nacional, e instrumentos generales. Confecámaras agrega además factores relacionados con la gestión de su recurso humano: bajos niveles de innovación y emprendimiento, el desarrollo de competencias y capital humano y la informalidad, entre otros.

Este último afecta a las microempresas, las que, por lo regular, emplean menos de cinco personas y operan en la mayoría de los casos en el sector informal. Este hecho, según Julián Domínguez, presidente de Confecámaras, “genera alta rotación y no hay incentivos para capacitar al personal, no hay acceso a la financiación y el nivel de cancelaciones es mucho mayor”.

Retos

Para darle un giro a este panorama y volverlas competitivas son varias las acciones que los empresarios deben poner en marcha en las Pymes. Según Domínguez, se requiere, entre otras medidas, “desarrollar capacidades locales y capacitación de recursos humanos para mejorar habilidades productivas, tecnológicas, gerenciales, comerciales y de comunicaciones”.

De acuerdo con su visión, es fundamental “mejorar la innovación gerencial y organizacional mediante la implementación de modalidades de formación-acción, teniendo en cuenta también elementos de gestión tecnológica en la firma y en el sistema de apoyo”.

Rosmery Quintero, presidente nacional de la Asociación Colombiana de Medianas y Pequeñas Industrias (Acopi), considera que introducir la innovación en el ambiente laboral es un factor que puede contribuir a robustecer su competitividad. Sin embargo, advierte que en el plano real es una tarea con obstáculos debido a las carencias administrativas.

“Teniendo en cuenta que un número significativo de Pymes no cuenta con un área de talento humano muy estructurado, menos con un área de I+D+I, los esfuerzos para recorrer este camino son muchos, con un riesgo considerable y obviamente con unos costos que asumir”, explica.

Quintero instó a las autoridades a generar facilidades para que los empresarios, que en estas estructuras deben cumplir con varios roles, tengan disponibilidad total de tiempo “para dedicarse a ser más productivos porque no es justo que cada día se les deleguen tareas fiscales”. Sin embargo, valora que el gobierno nacional haya creado programas para fomentar el crecimiento de estas unidades productivas.

En medio de la paradoja de ser aportantes significativos a la economía nacional, las Pymes en Colombia se enfrentan al reto de cualificar su recurso humano e introducir tecnología e innovación para ser realmente competitivas en los mercados locales y externos.

Más capacitación: CCB

“La dinámica de las Pymes es uno de los factores que ha contribuido al desempeño positivo de la economía de Bogotá y la región e igualmente al posicionamiento internacional de la ciudad”.

Así observa Jorge Mario Díaz, vicepresidente la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), a este segmento del sector productivo de la capital de la República y el departamento de Cundinamarca. Remarca que solo en la primera, las Pymes son responsables de 58% del personal ocupado por las firmas.

Sin embargo, para seguir creciendo y garantizar su sostenibilidad, las Pymes en esta región (responsable de 29,6% del PIB nacional, según el Dane), deben mejorar en varios aspectos, reseña el funcionario gremial.

“Promover una mayor formalización empresarial y laboral; fomentar la asociatividad empresarial, incentivar los esfuerzos para mejorar la formación y capacitación del talento humano, cerrar las brechas entre las necesidades de las empresas y las habilidades y destrezas de los trabajadores; promover la innovación y modernización tecnológica y aprovechar las oportunidades existentes en el mercado interno e internacional para ampliar la capacidad de crecer, y generar empleo e ingresos de calidad”, enumera el vicepresidente de la CCB.

En Bogotá, según las localidades, el mayor número de Pymes se ubica al norte y al occidente. Según reseña la Cámara de Comercio, la distribución en la capital de la República es así: en Chapinero (23%), Usaquén (16%), Suba (8%), Barrios Unidos (8%), Fontibón (6%), Puente Aranda (6%) y Engativá (5%).
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