| 3/5/2015 6:00:00 AM

Montenegro se reinventa

Se estrena como chairman de BTG Pactual, el poderoso grupo brasileño que viene por una parte del pastel financiero del país, aprovechando su red regional.

S e retiró de la ingeniería el día en que se graduó, confiesa con una sonrisa uno de los economistas más reputados del país, quien tras una brillante carrera en el sector público, se pasó al sector privado. Eso sí, sin dejar de expresar sus opiniones sobre lo que ocurre en el país.

Armando Montenegro es uno de los gurús de la economía nacional, a quien se le consulta sobre todos los temas y, aunque se podría pensar que ya está “más allá del bien y del mal”, sigue sorprendiendo, ahora con un nuevo desafío: liderar una de las empresas extranjeras que llegó al país para pelearse el mercado financiero de tú a tú con los locales.

Se está estrenando como chairman de la filial de la brasileña BTG Pactual en el país. Su cargo es distinto al del presidente de la compañía, que sigue siendo el paisa Juan Luis Franco. “Esta es una figura que usan mucho las empresas gringas y es la de un consejero general de estrategia. Es como un presidente de junta directiva, pero no el que va periódicamente a unas juntas, sino de dedicación completa”, aclara.

En el país, solo los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República tienen ese trabajo de tiempo completo. Pero Montenegro, quien ha estado en las juntas de empresas como Sura y El Éxito, considera que en el futuro las compañías más grandes también van a migrar hacia las juntas directivas de dedicación exclusiva, pues son personas que se ocupan de pensar estrategias para que las empresas avancen.

Nariñense y con familia de economistas (su hermano y sus hijos son colegas de profesión), Montenegro explica que estudió ingeniería industrial en la Javeriana porque comenzó a los 16 años y en ese momento no tenía claro qué quería ser cuando fuera grande, pero cuando realizó una maestría en Estados Unidos, vio materias de economía y descubrió que esa era el área que le gustaba profesionalmente.

De regreso al país entró a la que denomina su casa laboral: el Banco de la República. En esa entidad se acabó de formar como economista. Luego de unos años se fue a hacer un doctorado a la City University de New York y cuando volvió se reintegró al banco. De ahí pasó a asesorar a la Junta Monetaria, entidad creada en 1963 y encargada, en su momento, de estudiar y adoptar las medidas monetarias, cambiarias y de crédito que necesitara el país.

Posteriormente fue asesor cafetero del gobierno de Virgilio Barco y cuando César Gaviria asumió la presidencia pasó a ser el director de Planeación Nacional hasta 1994, viviendo desde el sector público todo el cambio que implicó la apertura económica.

Una vez finalizado el cuatrienio, Montenegro se fue a trabajar como director alterno en el Banco Mundial y después estuvo cuatro años como director de Anif. Del gremio financiero dio el salto completo al sector privado y, más específicamente al mundo de la banca de inversión: primero en Rothschild y luego en Ágora.

Aunque varias veces le han ofrecido regresar al sector público, las condiciones no se han dado, como tampoco se ha dejado tentar por la política, pues no le entusiasma la idea de tener que conseguir votos.

Lo que sí le apasiona, además de la economía, es la historia y en particular la de la época de la independencia. Por eso escribió el libro Una historia en contravía: Pasto y Colombia, que cuenta parte de la historia de su terruño.

Ahora, con el nuevo reto en BTG Pactual, el banco de inversión independiente más grande de América Latina y el único brasileño que cotiza sus acciones en Bolsa, Montenegro buscará ayudar en la consolidación en el país de esta compañía que entró con el negocio de comisionista de bolsa mediante la compra de Bolsa y Renta, pero que hoy ya tiene licencia para operar como fiduciaria y como corporación financiera.

“La meta es crecer en Colombia y ofrecer todos los servicios financieros, a excepción de banca de retail. La ventaja es que somos un grupo con presencia regional, tenemos 300 banqueros en Nueva York que mantienen contacto permanente con los inversionistas extranjeros”, explica y enfatiza que la idea de Pactual es volverse relevante en el mercado nacional, hoy dominado por las entidades financieras locales. Un reto nada fácil, pero que en palabras de Montenegro ‘lo rejuvenece’.
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