| 8/23/2014 6:30:00 PM

¡Qué buena impresión!

De la mano de Francisco Valderrama, gerente de Epson, la compañía cumple 20 años en Colombia. ¿Cómo un apasionado por el Ejército terminó en el mundo de la tecnología?

Por sus venas nunca corrió sangre castrense. En sus genes tampoco se advirtieron marcas militares. Y, al revisar el oficio de sus ancestros, es evidente que ninguno ostentó grados de general, teniente o coronel. Pese a ello, Francisco Valderrama quiso desde muy joven que su vida estuviera ligada al Ejército. Razón de sobra para que –por allá a finales de los 80– decidiera ingresar a la Escuela Militar de Cadetes, tras un único propósito: convertirse en oficial.

El destino, sin embargo, se interpuso en su camino. Justo cuando cursaba el último año de estudios militares, una compleja enfermedad lo obligó a renunciar al sueño de vivir inmerso entre armamento, estrategias de ataque y uniformes de campaña. Recuperarse de aquella dolencia le tomó más de 12 meses, tiempo suficiente para hacer una pausa y darle un golpe de timón a sus aspiraciones.

Fue entonces cuando el azar lo llevó a trabajar en una distribuidora de productos Epson. Al cabo del tiempo, cuando transcurría el año 1994, Valderrama ya ostentaba un currículo que daba cuenta de su experiencia –equivalente a un lustro– en asuntos relacionados con la comercialización de dispositivos tecnológicos. Una corta pero llamativa trayectoria para que la casa matriz de Epson Japón le ofreciera ese mismo año la tarea de abrir una oficina de representación en Colombia. Ofrecimiento que, sin dudarlo, aceptó.

Desde entonces, el ejecutivo no volvió a salir de las instalaciones de la tecnológica nipona. Hoy, tanto él como la compañía cumplen 20 años de operaciones en el país. Dos décadas de trabajo que no solo han servido para consolidar a la organización como líder en el mercado de impresoras y video-proyectores en Colombia, sino para que Valderrama –en calidad de gerente general– diga sin reservas que la firma ha logrado un crecimiento sostenible, pese a las amenazas que se ciernen sobre el sector.

Hace 20 años, cuando este apasionado golfista –que se autodenomina “el peor cocinero del mundo”– abrió la oficina de representación de Epson, lo hizo con dos empleados. Actualmente, su equipo consta de 46 colaboradores directos y 150 indirectos. Pero no solo eso: la empresa pasó de ser una simple representación a convertirse en subsidiaria de la casa japonesa en Colombia.

Cuando le preguntan por sus logros recientes, Valderrama no vacila en responder con números. Destaca que la facturación de la empresa en 2013 alcanzó los US$65 millones y la utilidad rondó los US$2,5 millones. Con la misma energía pone de relieve que las impresoras Epson de nueva tecnología –denominadas de tanque de tinta– hoy por hoy están presentes en 290 municipios del país. Y remata afirmando que para este año las proyecciones de crecimiento son de 13% que, en plata blanca, equivaldría a vender cerca de US$80 millones.

Pero, ¿cómo alcanzar esa meta? La clave, tal y como subraya el ejecutivo, radica en acrecentar el ritmo de ventas de sus diferentes productos y en seguir innovando. Dentro del portafolio de Epson aparecen, por un lado, las impresoras –representan 52% del mercado de la firma–. En segundo renglón descuellan los proyectores que, según cálculos de Valderrama, constituyen 20% de sus ventas. Por último, el 28% restante está contenido en impresoras bancarias y de gran formato, y en el segmento de los escáneres.

El directivo sabe de sobra que son sus actuales y futuros clientes a quienes debe dirigir sus estrategias de venta. Por mencionar un manojo, dentro de los consumidores de artículos Epson emergen la Policía, el Instituto Agustín Codazzi, la Judicatura, la Fiscalía y, por supuesto, el sector educativo, donde aparecen universidades como La Salle, la Javeriana y la Piloto.

Y, aunque mantener esa relación fluida con sus clientes le toma buena parte del tiempo, Francisco Valderrama también reserva espacios para pensar en los nuevos productos de la compañía. De hecho, en octubre planea lanzar –en el marco de la feria Infocom 2014– el primer proyector Wireless HD y un proyector interactivo que va a funcionar con los dedos, al mejor estilo de los teléfonos táctiles. Pero hay más. En enero de 2015, la firma presentará en Colombiatex la única impresora capaz de imprimir directamente sobre tela.

Cuando no está entre dispositivos tecnológicos, el gerente de Epson intenta revivir su pasión por la milicia. Por eso, siempre intenta reunirse con sus condiscípulos de la Escuela de Cadetes, hoy ad portas de ser promovidos a generales, para mantenerse al tanto de los intríngulis del Ejército. Y, eso sí, como si se tratara de una religión, todos los fines de semana toma sus palos de golf, mira la pelota y con un equilibrado swing prueba rebasar las 200 yardas que normalmente alcanza en el fairway.
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