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| 7/20/2012 10:00:00 AM

La novia linda

Carmiña Ferro es la presidente del Helm Bank, la institución financiera más cotizada del momento. Sus pretendientes son los grandes bancos nacionales y extranjeros. Todos se pelean por quedarse con ese valioso activo.

Hace una década el Banco de Crédito de Colombia era una entidad financiera pequeña y centrada en empresas. Hoy, transformado en el Helm Bank, es el sexto grupo financiero del país por nivel de activos –con $12 billones– y representa alrededor de 4,1% de la cartera total del sistema.

De ahí que su proceso de venta, que está liderando la banca de inversión Inverlink, haya despertado un gran interés en varias firmas financieras internacionales, de Brasil, Chile y España, entre otras, que ven en esta entidad tal vez la última oportunidad de entrar con fuerza en el apetecido mercado financiero colombiano. Pero no solo son ellas. Para las locales también sería una muy buena oportunidad de crecimiento, dado su fuerte enfoque corporativo, su innovador modelo de negocios, su fuerte presencia en algunos nichos y el desarrollo vertiginoso de su banca privada, que lo hacen un banco con una cartera muy sana y un gran portafolio de clientes. Sin duda, en un momento en que en el sector financiero hay muchos compradores pero pocos vendedores, el Helm Bank es la joya de la corona que todos pretenden.

Detrás de este fuerte crecimiento, y del actual posicionamiento que tiene la entidad, está la abogada bogotana Carmiña Ferro Iriarte, quien preside el grupo desde 2002, y que hoy por hoy es, sin duda, la mujer más poderosa del sector financiero colombiano. No solo ocupa el más alto cargo en una entidad financiera, sino que además es la presidente de la junta directiva de Asobancaria.

Ferro se vinculó a la entidad en 1981, cuando apenas se graduaba de derecho de la Universidad Javeriana e iniciaba su especialización en Ciencias Socioeconómicas. Comenzó trabajando medio tiempo en el departamento jurídico, encargada de la gestión de cobranzas pero, gracias a sus resultados, fue escalando posiciones hasta convertirse en la vicepresidente del área. Desde allí fue clave en la misma creación de todas las filiales del grupo, tanto en Colombia como en el exterior, demostrando una gran capacidad de relacionamiento con las autoridades y hacia el interior del banco. Pasó por todas las posiciones –fue vicepresidente administrativa, financiera, internacional– lo cual la llevó a adquirir un profundo conocimiento del mundo financiero y a convertirla en pieza clave en todas las grandes movidas que ha hecho el banco a través de su historia, como la compra del Amro Bank, el listamiento en la Bolsa de Valores de Colombia (hoy 34% de la propiedad del banco está en manos de inversionistas) o el lanzamiento de la nueva marca e imagen hace tres años, que logró posicionarla como una entidad líder en innovación dentro de la industria. Hablar de la vida de Carmiña Ferro es narrar la historia de crecimiento del Helm Bank.

Por esto, aunque no habla del proceso de venta de la entidad ni suelta prenda al respecto, confiesa que tiene una rara mezcla de sentimientos de orgullo y nostalgia. “Orgullo de haber contribuido a construir el gran posicionamiento que hoy tiene la entidad. Llevo más de 30 años, soy una enamorada de Helm. Y nostalgia, pues al pasar a nuevas manos espero que valoren y le den continuidad a la propuesta de valor y al equipo humano que la ha construido”, afirma.

Para sus colaboradores, su principal característica es el contacto cercano que mantiene con todas las personas. Es muy estricta y exigente, pero a la vez abierta y solidaria. Nunca cierra la puerta, contesta todos los correos, siempre está dispuesta a escuchar y es muy detallista. Probablemente este es el sello que le ha impreso a una entidad que se caracteriza por buscar una gran cercanía con sus clientes y tener una cultura de servicio muy alta.

Para ella, lo más importante ha sido empoderar a su gente y transmitirle el orgullo de hacer parte de esta entidad, sin olvidar sus cosas personales, como ella misma lo hace. Por eso, a pesar de sus múltiples ocupaciones, saca tiempo para su familia, para practicar el golf y la equitación y para gustos, como viajar y leer.

“La clave es la organización y buscar el equilibrio. Pero también soy una privilegiada por haber desarrollado mi vida profesional justo en lo que más me apasiona”, enfatiza. “Comencé a jugar golf hace seis años y he logrado alcanzar un hándicap 26”, afirma orgullosa. “Me encanta este deporte, pues practico una actividad física al tiempo que me permite socializar con gente del sector y clientes. Por su parte, al montar a caballo puedo acompañar a mi esposo que es un gran equitador. Por razones del trabajo, también tengo que viajar mucho e intento ir a un destino interesante del mundo cada año para conocer la cultura de diferentes países, lo cual hago también a través de la lectura”.

En la actualidad está leyendo El imperio eres tú de Javier Moro, una historia novelada que se centra en la figura de Pedro I, emperador del Brasil, tras su independencia de Portugal. Sin embargo, aclara, con otra sonrisa, esto no tiene nada que ver con que los bancos brasileños sean unos de los más firmes candidatos a quedarse con la pretendida operación de Helm en Colombia.

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