Revista Dinero

La imagen de Carlos Raúl Yepes difiere de la que se tiene de los banqueros tradicionales. Es un ejecutivo carismático, muy cercano a sus colaboradores y a sus clientes.

| 6/26/2013 6:00:00 PM

El nuevo banquero

Con una imagen fresca y un mensaje que insiste en humanizar la banca, Carlos Raúl Yepes cosecha éxitos en su gestión al frente del mayor banco del país.

Tres cartas que recibió el pasado 16 de junio Carlos Raúl Yepes, presidente de Bancolombia, hacen parte de su lista de regalos más preciados. Las escribieron su esposa y sus dos hijos para celebrarle el Día del Padre, siguiendo la tradición familiar de expresar sus sentimientos a través de mensajes escritos.

Aunque suene a tema publicitario, para este abogado antioqueño de 48 años es literal aquello de que los mejores regalos que ha recibido en su vida no se pueden comprar. Y resulta paradójico, si se tiene en cuenta que Yepes preside desde hace dos años el mayor banco del país por activos y utilidades; la entidad con la mejor tasa de crecimiento por número de clientes y el único banco privado que hoy tiene presencia en los 32 departamentos del país.

Se declara optimista por naturaleza. Por eso, mientras otros anticipan una desaceleración, prefiere hablar de moderación en el crecimiento. Ve en este frente un vaso ‘medio lleno’ porque asegura que van por buen camino las políticas del Gobierno de impulsar la economía a partir de las locomotoras de la innovación, la minería y la vivienda –entre otras–. Le apuesta a un crecimiento de 4,2% para 2013, en medio de una inflación de no más de 2,6%, una tasa de cambio promedio de $1.850 y una dinámica en la inversión extranjera.

Aunque buena parte de su carrera la ha hecho en el sector financiero –fue el encargado de manejar el tema jurídico cuando el Banco Industrial Colombiano compró en 1997 al Banco de Colombia– cree que este sector tiene algunos ‘pecados’ por corregir. Como la arrogancia y la falta de humildad. Sin embargo, considera que, de otro lado, el sector ha tenido un papel determinante en la construcción del nuevo país, cuya transformación muchos perciben mejor desde afuera.

Su imagen no encaja dentro del prototipo de banquero tradicional. Prefiere no usar corbata, tiene una relación cálida con todos sus interlocutores, sus 36.000 colaboradores son sus principales fans y antes que hablar de resultados o cifras, prefiere insistir en su mensaje de lograr una banca más humana en el país.

“Nos interesan más los frutos que las flores”, asegura al explicar la estrategia que aplica desde que asumió la presidencia, y que está enfocada en crear valor para los clientes, ser confiables y tener una relación más cálida y cercana con las personas.

Los resultados son evidentes y hoy es una de las entidades más robustas del sector financiero latinoamericano. Él mismo asegura que la organización dejó de ser una empresa local “hace rato”, desde que entró al mercado panameño hace 40 años. La compra del Banco Agrícola en 2007 y la adquisición de la operación del HSBC de Panamá, en febrero de este año, son dos movidas estratégicas que lo proyectan como uno de los mayores jugadores del sector financiero en Centroamérica.

Yepes no oculta su satisfacción de señalar que Bancolombia también es uno de los grupos más sostenibles, como quiera que desde 2012 entró a formar parte del selecto ranking de 26 entidades financieras del mundo –solo cuatro de ellas latinoamericanas– que hacen parte del Dow Jones Sustainability Index en el que están las empresas que muestran crecimiento económico acompañado de inclusión social y bienestar ambiental.

Aunque buena parte de su tiempo lo absorbe su trabajo y jocosamente advierte que la vida de un banquero se asemeja a la del cajero automático que “trabaja 24 horas al día los 7 días de la semana”, aprovecha los ratos libres para compartir con su familia, sus amigos y su gran pasión: el fútbol.

Su afición es tal que tiene una habitación en su casa destinada al fútbol y a todo tipo de recuerdos de su equipo del alma, el Atlético Nacional. Camisetas autografiadas de sus jugadores favoritos, como Falcao, James Rodríguez, Juan Pablo Ángel e Iván Ramiro Córdoba –con quienes tiene una larga amistad– hacen parte de sus tesoros. Con sus amigos va al estadio y pasa horas hablando de fútbol, especialmente en las ‘previas al cotejo’.

En su maleta de viaje no pueden faltar los libros, a los que les dedica largas horas durante los constantes vuelos que realiza en el país y el exterior. En estos momentos, alterna tres libros: Creando valor a través de los valores, de Fredy Kofman; Ignacio de Loyola, solo y a pie y el El 5-0 de Mauricio Silva.

¿Su próxima meta? Cumplir la Visión 2020, un ejercicio de planeación estratégica que plasma el sueño de llevar a Bancolombia muy alto, como lo prometía su anterior eslogan, pero poniéndole el alma, como proclama el actual.
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