| 4/1/2015 2:00:00 PM

¡Hiperconectado!

Alberto Samuel Yohai preside el gremio que representa uno de los sectores más poderosos de la economía colombiana: las empresas de telecomunicaciones.

Alberto Samuel Yohai podría ser considerado un trotamundos contemporáneo.

Nació en Barranquilla, estudió bachillerato en Bogotá, viajó a Washington a sacar adelante su carrera de economía en Georgetown y, aunque su primera experiencia profesional fueron sus prácticas en el IFC del Banco Mundial, desde muy pronto su apuesta fue por el mundo de las telecomunicaciones.

Se incorporó a los 23 años a la multinacional Ericcsson en Estocolmo, luego hizo sus pinitos en la carrera diplomática en Barcelona, volvió a Ericsson (pero aquella vez en Ciudad de México) y finalmente regresó a Colombia para radicarse como empresario independiente.

En la última década ha mantenido su residencia en Colombia donde funge, desde hace casi 3 años, como presidente de la Cámara Colombiana de Informática y las Telecomunicaciones (CCIT), que agrupa a las más poderosas firmas del sector y que están en el grupo de las premium del mundo empresarial colombiano: la CCIT representa 4,5% del PIB colombiano.

Allí están afiliadas, entre otras, Claro, Telefónica, IBM, Google, HP, Samsung, Ericsson, Oracle, Intel y una larga lista de 72 empresas. Este universo de compañías tiene una enorme diversidad geográfica de origen: España, México, Estados Unidos, Suecia, China, Corea del Sur y obviamente Colombia.

Pero el reto del sector no es simplemente geográfico. Lo que de verdad marca la agenda de Yohai es la diversidad de actividades e intereses dentro de la propia industria, pues “el ‘gremio mío’ –como dice– es completamente transversal”.

Según él, no solo tiene que alzar la voz cuando el tema se refiere al espectro (lo que interesa mucho a las compañías de telefonía celular); también debe estar presente cuando se discuten asuntos tributarios como el IVA a los computadores (lo que les interesa a las productoras de hardware); lo mismo ocurre respecto a lo que afecte al negocio en cuanto a la prestación de servicios como los datacenter; asuntos de seguridad ciudadana, tráfico vehicular, semaforización, contratación pública, etc., etc., etc. Pareciera que no hubiera un área de la economía en la que estas tecnologías no desempeñaran un rol clave.

“Se necesita de mucha inteligencia emocional para saber cuál debe ser mi papel en cada uno de estos frentes y para nunca poner unas empresas por encima de otras en mi gestión gremial”, señala Yohai.

A ‘su gremio’ llegó de casualidad. “No lo estaba buscando”, recuerda. Sin embargo, por su experiencia, era el candidato perfecto. Se ha movido hombro a hombro con grandes líderes de las telecomunicaciones como Hans Vestberg, actual presidente de Ericsson y uno de los hombres más poderosos del mundo de las TIC.

Yohai destaca que la CCIT está en todas las áreas de la economía: en la industria, en los servicios, en las entidades públicas, en los hogares, en el turismo, en el transporte, en la educación, en la seguridad… prácticamente, hay tecnologías de la información y las comunicaciones en todas partes.

Por eso su perspectiva no es solamente sectorial. Su mirada, tal vez por su formación como economista, abarca un espectro amplio de actividades.

Le encanta el deporte, especialmente correr, aunque también nada y monta bicicleta, actividades que lo han llevado a participar en varias triatlones en Estados Unidos. “Ese es un deporte en el que uno compite contra sí mismo y no contra los demás”, asegura.

Le encanta la lectura. Uno de los últimos títulos que se devoró fue I am Pilgrim, de Terry Hayes, una novela policíaca que no pudo soltar y que, como buen hombre de tecnología, leyó, cuando lo necesitó, en su smartphone.

El centro de su vida es su familia. Está casado y tiene tres hijos de 11, 8 y 5 años. Gracias a su experiencia y su trotar por el mundo, no solo habla español e inglés, también algo de sueco, al menos para mantener una charla amena. Es un conversador de primera, dicen quienes han departido con él.

El mundo de la tecnología está en constante evolución y está transformando permanente la vida de todas las personas; eso es lo que entiende Yohai, quien considera que desde su gremio no solamente está defendiendo los intereses de sus empresas, sino también haciendo país. Por esa razón, no solo se ocupa de los temas específicos de la industria. También ha puesto toda su energía para que, de la mano con las autoridades y las empresas que representa, se diseñen estrategias efectivas contra la pornografía infantil, el hurto de celulares y los delitos informáticos.

En medio de todo este agite se mueve Alberto Samuel Yohai. En la competencia por consolidar esta creciente industria todavía queda un terreno largo. Para este triatlonista, la carrera apenas va por mitad de camino.
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