| 9/4/2013 6:00:00 PM

Llenos de dudas

Los grandes cambios al sistema de salud tendrán que definirse en uno de los momentos políticos más complicados. Antes de comenzar el debate muchos ya piensan que es preferible que se hunda.

La semana pasada arrancaron las reuniones entre el Ministerio de Salud y los senadores de la Comisión VII para terminar de definir cuál es el sistema de salud que requiere el país para salir de la grave crisis que vive hoy.

Pero si el debate de la ley estatutaria –donde se definió que la salud es un derecho fundamental– fue complejo, determinar la forma en que se va a garantizar efectivamente este derecho con la ley ordinaria será una tarea titánica.

No solo porque faltan intensos debates y preguntas por resolver en un sector lleno de intereses, sino porque el momento político no podría ser más complicado, ante un año electoral y el tono que han tomado las manifestaciones sociales.

¿Qué alcances tendrá la megaentidad pública que se está creando y quién debe vigilarla? ¿Habrá redefinición o desaparición de las EPS? ¿Quién debe liderar la conformación de las redes de prestadores, si habrá o no integración vertical, el papel de las Cajas de Compensación en el nuevo modelo, la sostenibilidad financiera del sistema y cómo será la transición, son algunos de los grandes temas que aún quedan por resolver.

Esto es, definir hasta dónde van los roles exactos de cada jugador dentro del nuevo modelo, cuando nadie quiere perder participación en un “negocio” que mueve alrededor de $30 billones anualmente.

El gran reto para el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, y para el país será lograr no solo un adecuado balance entre lo público y lo privado sino entre todos los jugadores del sistema. Algo que no será fácil dadas las visiones diametralmente opuestas sobre lo que debe ser el nuevo modelo de salud de los colombianos y la fuerte polarización de los diversos actores y de la misma sociedad.

Incluso, ante la complejidad del tema y el momento político, algunos analistas han comenzado a hablar de que sería mejor que la reforma a la salud se hundiera. “Hay tantas preocupaciones que en la forma como está hoy la ley sería preferible que se hundiera. La reforma no resuelve los problemas fundamentales y sí podría generar otros”, afirma Leonardo Villar, director de Fedesarrollo. Lo mismo piensa Sergio Clavijo, director de Anif. “No es fácil tramitar con tranquilidad y tiempo una reforma tan compleja e importante como la de la salud. Además, buena parte de las cosas que hay que hacer en el sector no requieren ley ni reforma”, afirma.

El gran riesgo es que ante el caldeado ambiente quedemos con una reforma populista que vuelva el sistema insostenible fiscalmente.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?