| 2/4/2016 12:00:00 AM

Las remesas impactan positivamente la economía del país

La devaluación y los mayores ingresos de los colombianos radicados en el exterior han hecho que los más de US$4.600 millones en remesas del exterior tengan un impacto positivo en varias zonas del país. ¿Qué está pasando?

A finales del siglo XX y comienzos del XXI, Colombia sufrió un proceso de migración que llevó a que el número de colombianos en el exterior creciera de manera importante. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), a comienzos de este siglo había cerca de 2,1 millones de nacionales que vivían en el exterior. Para 2012, el número ya alcanzaba los 4,7 millones.

Uno de los resultados de que al menos 10% de la población colombiana haya permanecido en el exterior es un flujo permanente de remesas desde otros países. Esto se ha convertido en motor de muchas regiones y sustento para miles de familias.

Por cuenta de la crisis mundial, el volumen de remesas había mostrado tendencia a la baja durante los últimos años. Entre 2000 y 2008, las remesas pasaron de US$1.371 millones a US$4.700 millones, según las cifras de Balanza de Pagos del Banco de la República.

Sin embargo, entre 2009 y 2014 las transferencias mostraron un retroceso, hasta un mínimo de US$3.890 millones en 2012. La crisis en muchos de países como España y Estados Unidos impactó negativamente este rubro. Aunque entre 2013 y 2014 la tendencia se recuperó, las remesas no habían vuelto sobre los niveles récord que registraron hace 7 años.

La buena noticia es que esta tendencia cambió radicalmente en 2015 y podría consolidarse en 2016. La devaluación del peso frente al dólar y una tenue recuperación económica en Estados Unidos y España explican la tendencia.

Según el informe de Balanza de Pagos, a septiembre del año pasado, emitido por el Banco de la República, las remesas de colombianos en el exterior alcanzaron los US$3.400 millones. Solo en el tercer trimestre este ingreso fue de US$1.300 millones. Si se mantuviera este ritmo en el último periodo de 2015, muy probablemente Colombia se habrá acercado al récord registrado en 2008, con un crecimiento anual cercano a 15%.

El impacto para la economía colombiana es positivo. Por cuenta de la devaluación, los dólares que recibe una familia en el Eje Cafetero o en el Valle valen hoy 65% más que a principios de 2014 y 41% más que hace un año. Según el Banco de la República, a septiembre las remesas habían irrigado durante 2015 a toda la economía nacional más de $3 billones por trimestre ($9 billones a septiembre); esto significa que este rubro ya representaba más de un punto del PIB colombiano.

El contraste es importante frente al récord de remesas de 2008, pues entonces esos US$4.700 millones, a la tasa de cambio promedio de $1.967, le representaron a la economía local $9,4 billones. Si Colombia registró ese mismo nivel de remesas en 2015, solo por tipo de cambio, los colombianos que reciben los recursos habrán llevado a sus bolsillos $3,7 billones adicionales; es decir, $13,1 billones en total.

Impacto focalizado

Así las cosas, las remesas de divisas hacia Colombia se han convertido en un motor importante de ahorro, consumo e inversión para las regiones que reciben estos recursos.

Según el presidente de la Cámara de Comercio de Cali, Esteban Piedrahita, el Valle del Cauca está recibiendo unos US$1.200 millones al año en remesas del exterior. “Se calcula que 25% de los emigrantes colombianos son vallunos y que 29% de las remesas llegan a esta región”, comenta.

Ratifica que las remesas se han convertido en un verdadero motor de crecimiento para el Valle del Cauca; pues solo por tasa de cambio, el valor recibido pasó a representar casi dos puntos del PIB del departamento.

Además del buen comportamiento de sectores como el agro y la industria, las remesas explican también que el Valle haya crecido muy por encima del promedio nacional. Según el Dane, la economía colombiana creció 3% entre enero y septiembre del año pasado. De acuerdo con estimativos del Banco de la República y la Universidad Javeriana de Cali, el departamento creció en ese mismo periodo a una tasa de 3,6%.

“La cifra podría cerrar cerca de 3,8% –aseguró Piedrahita–. Es muy diferente recibir remesas a $1.800 que a $3.200. Eso impulsa muchas actividades en la región. En 2015 vimos un muy buen comportamiento en comercio, construcción y turismo”, explica.

Las remesas no solo impulsan el comercio, también se están convirtiendo en motor para otros sectores como construcción y turismo. Muchos colombianos en el exterior envían remesas para compra de vivienda y locales. Y en las temporadas vacacionales los migrantes colombianos vienen de visita a la región para pasar un tiempo con sus familias y esto impulsa la actividad turística, hotelera y de comercio.

“Durante el tiempo del boom minero crecimos varios puntos por debajo de otras zonas del país que se beneficiaron con el alto precio del petróleo y los minerales. Creo que ahora esa balanza va a cambiar y el Valle va a empezar a crecer por encima de las otras regiones, básicamente por el impulso industrial y agrícola y por el aumento en las remesas”, explica Piedrahita.

A Risaralda, Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca llega 75% del total de remesas del país, según las cifras del Banco de la República. Serán estas zonas las que sientan el impacto positivo de esta tendencia.

En medio de la incertidumbre que generan las malas noticias de comienzos de año, el comportamiento de las remesas alivia el panorama. La pregunta que queda por resolver es de qué forma todas esas tendencias internacionales, como la desaceleración de China, afectarán el flujo de esos dólares hacia el país. Hay que cruzar los dedos para que el dinamismo siga.

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