| 12/15/2016 12:00:00 AM

El rol de las APP en el desarrollo y competitividad de Bogotá

Actualmente hay en prefactibilidad seis proyectos de APP viales de iniciativa privada bajo la responsabilidad del IDU.

El alcalde Enrique Peñalosa propone utilizar la iniciativa privada para mejorar el bienestar de los habitantes y la competitividad de la ciudad. ¿Qué tiene en mente?

En el Plan de Desarrollo Bogotá Mejor para Todos, 2016 – 2020 (PDD), la administración del Alcalde Enrique Peñalosa propuso un ambicioso programa de obras de infraestructura, con el fin de aumentar el bienestar de los ciudadanos, reducir la inequidad en la calidad de la vida, ampliar la democracia urbana e incrementar la competitividad y la productividad de la ciudad.

Uno de los mecanismos de financiación para realizar los proyectos estratégicos propuestos son las asociaciones público privadas (APP). A diferencia de lo que se ha llevado a cabo en el país por medio de este instrumento, en Bogotá se planea usar las APP no solo para la infraestructura vial, sino además para la social, como la de los sectores de la educación, la salud, la atención de la primera infancia y la de las personas mayores.

En la ejecución de los proyectos en los que se utilice el mecanismo de APP, se podrán hacer los aportes del Distrito Capital (DC) por medio del esquema de las vigencias futuras, que serán estudiadas y aprobadas por el Concejo. En el caso de las APP para las vías de acceso a la ciudad o en las nuevas de circunvalación y de alta velocidad, la remuneración de la inversión privada se podrá realizar, además, cediendo parte de los peajes cuya creación autorizó el Concejo, dentro de los límites del DC, al aprobar el Plan de Desarrollo. En el evento de realizarse, el Concejo estableció que su recaudo se destinará a la estructuración, diseño, financiación, construcción, operación, mantenimiento, conservación y reparación de la infraestructura vial.

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En el Plan de Desarrollo se planteó realizar mediante APP una inversión de $13 billones, que equivalen a 13% de los recursos que se espera invertir entre 2016 y 2020 ($96,1 billones) y son como una tercera parte de lo que cuesta la construcción de los proyectos de infraestructura vial de las concesiones de cuarta generación (4G), del gobierno nacional. La mayor parte de las APP se propuso en los programas de Articulación Regional y Planeación Integral del Transporte ($9,6 billones). Otra porción significativa de ellas se planeó para programas de Modernización de la Infraestructura Física y Tecnológica de la Salud ($2,5 billones). El resto se proyectó para programas de Mejor Movilidad para Todos ($0,9 billones).

Sin embargo, a juzgar por el auge actual de los proyectos de infraestructura recibidos para estudio en la ciudad, se podría superar lo planteado en el PDD. El asesor de la Alcaldía para las APP, Jean Phillipe Pening, le contó a Dinero que hay 44 proyectos de cofinanciación por este mecanismo en estudio, dentro de los cuales 18 son de iniciativa pública y 26 de iniciativa privada.

La mayor parte de los proyectos de iniciativa pública están en los sectores de la educación (10) y la salud (5), mientras que una pequeña parte son para la movilidad (3). En contraste, la mayoría de los del sector de movilidad son de iniciativa privada (15).

Dentro de los proyectos de iniciativa privada también hay algunos por medio de los cuales se podrán establecer negocios para la explotación de particulares –como los parqueaderos subterráneos–, que permitirán financiar la adecuación del espacio público –en ese caso en la superficie–, para el esparcimiento y la recreación de los ciudadanos, a través de la construcción de parques y escenarios para practicar actividades deportivas, artísticas y culturales (8).

Entre los proyectos de iniciativa privada en estudio, muchos están en la etapa de prefactibilidad (18), pero ya hay algunos en la de factibilidad (8). Dentro de ellos se destacan los de los accesos a la ciudad por el norte, tanto por la Autopista como por la Avenida Séptima. Si no hay contratiempos, se espera su cierre financiero y el inicio de la construcción para noviembre de 2018.

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También se encuentran en factibilidad dos centros de intercambio modal de transporte (CIM) de iniciativa privada, uno en la Autopista Norte y otro en la Calle 80. Se prevé que su cierre financiero e inicio de construcción tengan lugar a finales del año entrante y que entren en operación a mediados de 2019. En prefactibilidad están además los CIM de la Calle 13, el Sur y la Salida a los Llanos. Esta red de CIM evitará la entrada de vehículos de transporte intermunicipal a la ciudad, con lo cual se reducirá el tráfico de este tipo de vehículos y se acortará el tiempo de retorno a sus ciudades de procedencia, en beneficio de los transportadores de otros municipios y de sus pasajeros.

En cabeza del Departamento Administrativo del Espacio Público hay cinco proyectos de APP de iniciativa privada en factibilidad, cuyo cierre financiero e inicio de construcción se planean para finales de 2017, mientras que su entrada en operación se prevé para mediados de 2019.

En prefactibilidad, bajo la responsabilidad del IDU, hay seis proyectos de desarrollo vial de APP de iniciativa privada en las Avenidas ALO Sur y Norte, Perimetral del Sur, Boyacá, Séptima y La Calera–Bogotá.

El IDU también tiene a su cargo tres proyectos de APP de iniciativa pública: el mantenimiento de la malla vial de la ciudad, la Calle 127 y la Calle 63.

El Asesor del Alcalde para este tema le explicó a Dinero que, a semejanza de los riesgos que enfrenta la construcción de las vías intermunicipales del esquema de concesiones de cuarta generación (4G) por el mecanismo de APP, las que planea llevar a cabo el Distrito Capital enfrentan los riesgos de adquisición de predios y de licencias ambientales, pero no los de las consultas con las comunidades, que son un verdadero dolor de cabeza. Sin embargo, a diferencia del 4G, en el caso de la ciudad los riesgos por el traslado de las redes de los servicios públicos pueden ser mayúsculos, como ilustra el caso del deprimido de la calle 94, cuya construcción se retrasó de una manera exagerada. Por este motivo, la planeación de los proyectos deberá realizar un estudio previo cuidadoso de estos riesgos y tener planes eficaces de mitigación.

De esta manera, la capital planea encausar la iniciativa privada en beneficio del bienestar de los habitantes y la competitividad de Bogotá. En estos momentos hay un auge en la presentación de los proyectos y la tarea se acomete tomando todas las precauciones, pero todavía hace falta recorrer un largo camino para verla hecha realidad.

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