| 5/14/2015 5:00:00 AM

Disidencia cafetera

Pese a que los resultados de la Misión Cafetera han sido socializados, uno de los miembros de este grupo mantiene reservas. Estas son sus propuestas.

Al finalizar 2014, la Misión de Expertos Cafeteros, liderada por Juan José Echavarría, presentó las conclusiones y recomendaciones. Los representantes de la misma provenían de diversos frentes: los académicos, la Federación de Cafeteros, las dignidades y algunos productores, como el santandereano Oswaldo Acevedo, quien tiene un negocio de café orgánico de exportación en la Mesa de los Santos.

Como productor cafetero, Acevedo se aparta de la mayoría de postulados de la Misión y de los cambios a la institucionalidad cafetera. Por ello, le está presentando al país 10 recomendaciones para “regresar al brillo que tuvo el café de Colombia”, es decir, a retomar esas épocas doradas en las que el grano colombiano mandaba la parada a nivel mundial.

La participación cafetera colombiana en los mercados internacionales cayó dramáticamente. En 1990, el país produjo 18 millones de sacos, Brasil 25 millones y Vietnam no aparecía en el radar. Hoy, esos mismos países producen 12 millones, 57 millones y 32 millones. Además, la producción global de café pasó de 100 millones de sacos a 155.

Estas cifras ratifican una dramática realidad: la participación de Colombia en el mercado mundial del café pasó de 32% a menos de 8%.

Se buscan caminos para retomar la senda. Mientras tanto, en lo referente a la industria cafetera, quedó una disidencia abierta.


Las propuestas

Para retomar la senda, Oswaldo Acevedo plantea este decálogo.

1| Mejorar la productividad de los
cafetales y ampliar la frontera de producción. Se debe ampliar el Programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC). Esta estrategia haría que el país produjera 20 millones de sacos, de los cuales cuatro millones serían consumidos por el comprador colombiano (frente a 1,5 millones consumidos hoy).

2| Para llegar a esta cifra de consumo interno hay que promover en el mercado nacional el consumo de café de la mejor calidad, es decir, de aquellos distintos a la pasilla.

3| Impulsar la estrategia país del café. Para eso se debe adoptar el café como su producto estrella en los mercados internacionales.

4| Hay que darle una razón al consumidor colombiano, además de la calidad, para que pague un precio superior por ese café. Para ello, el camino adecuado es impulsar programas ambientales de reforestación. El mensaje para el consumidor debería ser: “consuma café de Colombia y reduzca su huella de carbono”.

5| Cenicafé debe pasar de la investigación del grano a la investigación de la taza de café. Es decir, buscar nuevas preparaciones, sabores y formas.

6| Convertir a la Federación de Cafeteros en una entidad orientada a la exportación del grano.

7| Fortalecer la garantía de compra; es decir, el valor mínimo al cual se paga el café. Esta garantía se debe mantener hasta el punto en que los caficultores la necesiten.

8| La consecuencia de las anteriores medidas crearía 300.000 nuevos empleos para el país. El dinero adicional de la contribución cafetera se debería destinar a publicidad.

9| Crear una tasa de cambio de equilibrio para el sector cafetero, que lo proteja de la volatilidad cambiaria.

10| El sector debe hacerle ver al país que es un socio que en el pasado generó importantes fuentes de ingreso y de desarrollo.
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