| 1/19/2017 12:00:00 AM

Estas fueron las principales causas de reorganización empresarial en 2016

Alto endeudamiento, deficiencia organizacional, administrativa y financiera, competencia creciente, devaluación y una reducción en ventas fueron las principales causas de las reorganizaciones empresariales en 2016. Este es el panorama.

2016 se convirtió en el segundo año con mayor número de empresas que se acogieron a un proceso de reorganización empresarial, desde que entró en vigencia la Ley 1116 en 2007.

En total fueron 264 los procesos admitidos por la Superintendencia de Sociedades, un número que no estuvo lejos del registrado en 2015, cuando el dato fue de 277. Los últimos cuatro años fueron los de mayor crecimiento en esta materia. Según los análisis del ente de control, desde 2013 el número de organizaciones que se ha sometido a un proceso de reorganización ha sido superior a 200.

Este desempeño tiene varias explicaciones. Un análisis de la empresa Solunion, compañía experta en seguros de crédito, el número de procesos iniciados en los dos últimos años es consecuente con el crecimiento económico del país por debajo de las metas.

En mayo del año pasado Dinero informó sobre la reorganización de Estraval

A esto se suma el comportamiento volátil de algunas variables externas que afectaron de forma transversal diversos sectores económicos, entre ellos la construcción, el acero, agropecuario y los hidrocarburos. Precisamente, este último fue uno de los más golpeados en 2015.

Factores como la volatilidad de la tasa de cambio, la eliminación de incentivos para el sector petrolero, demoras en la expedición de licencias ambientales a las empresas operadoras y grandes inversiones apalancadas con crédito externo motivaron la crisis de muchas empresas vinculadas con esta actividad económica.

Si bien el coletazo de la coyuntura petrolera se extendió al año pasado, lo cierto es que en el pasado ejercicio la necesidad de empresas de acogerse a una ley de insolvencia fue transversal para diferentes sectores.

Marcas conocidas

Una de las particularidades de 2016 fue el ingreso a reorganización de marcas reconocidas y tradicionales con las que los colombianos se sienten muy identificados. Everfit, Pizza Pizza, TGI Friday’s, Ssangyong Motor Colombia S.A, Spring Step, Pacific, Busscar de Colombia y Conalvías, entre otras, hicieron parte de la lista.

Si quiere conocer más respecto a la reestructuración de la firma pereirana Busscar visite este link 

En el caso de Everfit, por ejemplo, entre las causas de la crisis se menciona el cierre de la línea de negocio lanera de Fabricato, único proveedor de este insumo en el país, lo que “obligó a importar ese producto con un proveedor de Asia, el cual afectó el capital de trabajo por pagos anticipados”. Otras de las razones tienen que ver con un descenso en las ventas, el endeudamiento financiero y la devaluación. Los pasivos de la empresa al cierre de 2015 superaban los $32.000 millones.

La Compañía Operadora P&P S.A.S, que maneja Pizza Pizza, sustentó su solicitud en una reducción de 58% en el número de puntos de venta, pasando de tener una operación en nueve ciudades a dos, además del endeudamiento financiero para cubrir la operación.

Tal vez le gustaría saber que la Supersociedades admitió en reorganización a Almacenes Spring Step

Una reducción importante en las ventas durante 2015, la pérdida de patrimonio como consecuencia de la devaluación del peso y altos costos en función del nivel de ventas registrado, entre otras razones, ocasionaron el desplome de Franquicias Latinoamericanas S.A, operadora de TGI Friday’s. Sus pasivos a diciembre de 2015 sumaban $24.508 millones, de los cuales $3.866 millones correspondían a obligaciones incumplidas.

Para Ssangyong Motor Colombia, la entrada de mayor competencia y la devaluación del peso, que ocasionó pérdidas temporales en el estado de resultados, fueron causas determinantes en su acceso a la reorganización en febrero del año pasado. La firma acumulaba deudas con vencimiento en 60 días por $25.336 millones, monto que representa 49,8% del pasivo total, que a 31 de octubre de 2015 era de $50.881 millones.

Almacenes Spring Step, operado por la sociedad VD El Mundo a sus Pies S.A.S, también se acogió a la norma con el fin de preservar la compra, venta, consignación, distribución, importación y exportación de toda clase de productos de cuero, que es su objeto social. Sus obligaciones vencidas a más de 90 días a julio 31 de 2016 eran superiores a los $40.900 millones.

Estos, junto con otras firmas como Conalvías y Busscar de Colombia, son algunos de los casos más sonados. Para el superintendente de Sociedades, Francisco Reyes, se trata de una coyuntura normal, dado el desempeño económico del país; sin embargo, hay analistas de fondos y bancas de inversión que ven este fenómeno como una señal inquietante para la economía.

En agosto del 2016 la SuperSociedades confirmó la reestructuración de cuatro sociedades del Grupo CDO

Capítulo aparte

Otro capítulo tuvieron las compañías de libranzas extrabancarias, a las cuales la entidad de control “metió en cintura”. Fue así como entraron en reorganización Vesting Group Colombia S.A.S., Elite International Américas SAS y Estraval, empresas que posteriormente fueron enviadas a liquidación judicial por parte del ente de supervisión y vigilancia.

También entraron en liquidación judicial firmas de otros renglones económicos como la Galería Cano, que presentaba activos por $3.860 millones, pasivos por $5.126 millones y un patrimonio negativo de $1.266 millones.

Para Friogan, la Supersociedades decretó el mismo procedimiento. Esta firma tenía como objeto social las actividades agropecuarias, entre ellas, la explotación de la ganadería y la industria de la carne en todos sus ramos, incluyendo la cría, el levante la ceba y el sacrificio de ganado.

Procesos aceptados a reorganización

Balance general

En total, desde la entrada en vigencia de la Ley han sido aceptadas en reorganización 1.606 empresas. En este balance, las pequeñas y medianas han sido las más afectadas; sin embargo, es también significativo el número de grandes organizaciones que han debido acudir a la entidad de vigilancia y control para encontrar una salida a sus dificultades financieras. Comercio, manufacturas y servicios son las actividades económicas que más recurren a este mecanismo de salvación de sus unidades productivas.

Bogotá, Valle del Cauca, Antioquia, Atlántico y Cundinamarca son las regiones en donde un mayor número de empresas se ha acogido a la Ley 1116.

Los análisis planteados por la propia Superintendencia apuntan a que los aspectos que, en general, han golpeado a todas las organizaciones que recurrieron a esta herramienta para evitar la bancarrota, fueron el alto endeudamiento, la deficiencia organizacional, administrativa y financiera, la creciente competencia y el contrabando, la tasa de cambio, problemas con proveedores y la baja rotación de cartera.

Ojalá estas organizaciones logren la firma de un acuerdo de pagos con sus acreedores y continúen desarrollando su actividad económica preservando los puestos de trabajo.

Se siguen creando

A pesar de que el panorama económico no es el más claro y que es precisamente el que ha originado las dificultades de muchas organizaciones, hay quienes siguen apostándole a crear empresa. Así, mientras un creciente número de firmas recurren a la Supersociedades para evitar una bancarrota; otras lo hacen ante las Cámaras de Comercio para dar vida a nuevas organizaciones. Entre enero y noviembre de 2016 se crearon 287.700 unidades productivas, 71.206 sociedades y 216.494 personas naturales, evidenciando un crecimiento de 15,3 en el total de unidades productivas creadas respecto al anterior, cuando se ubicaban en 249.571, según información suministrada por la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras).

Si desea ver un caso de éxito, le recomendamos: Rappi y Team, dos casos de éxito en la nueva era del comercio

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