| 10/28/2015 7:00:00 PM

El ambicioso plan antievasión de la Dian

En 2016, la Dian tiene que cumplir con un plan antievasión por $4 billones. Santiago Rojas, el director de la entidad, explica cómo lo van a lograr.

El director de la Dian, Santiago Rojas, será uno de los protagonistas de la actividad económica y de negocios el próximo año en Colombia. No solo deberá mantener al alza el recaudo tributario, sino que va a buscar otros $4 billones a través de un ambicioso plan antievasión. Para lograrlo, ya les tiene puesto el ojo a los evasores y elusores colombianos.

Del cumplimiento de esta meta depende en parte que el país pueda resolver la dura situación fiscal que enfrenta, por cuenta de la caída en los recaudos del sector minero y petrolero.
Los menores precios dejarán un hueco para las finanzas públicas que los expertos ya calculan en $13 billones (unos US$4.400 millones).

Mantener al alza el recaudo tributario el otro año va a ser, en consecuencia, una dura tarea. Este año la meta es llegar a $123,5 billones. A septiembre pasado habían sido recaudados $98,5 billones, con una tasa de crecimiento de 7,9%. Con un hueco como el que abre la industria minero-petrolera, en 2016 la historia será a otro precio. Aun así, es probable que la meta de recaudo para el próximo año (que será definida en diciembre por el Confis) supere los $130 billones. ¿Cómo va a lograr esto el actual director?

Rojas explica que es indiscutible que los niveles de evasión en Colombia son enormes. “Solo el contrabando le puede costar al país en términos de IVA y aranceles US$1.200 millones de recaudo tributario”, señala. En IVA se estima la evasión en $15 billones y en renta de personas jurídicas cerca de $15 billones. En total, quienes no declaran ni pagan –debiéndolo hacer– se están quedando con unos $40 billones. Con esos recursos se podrían financiar todos los proyectos de infraestructura conocidos como 4G. Así que, en evasión, plata es lo que hay.

Eso es lo que explica que el Gobierno y el Congreso, durante la discusión del Presupuesto, hayan señalado que se debe combatir este flagelo para mejorar la situación financiera del país.

“Sin lugar a dudas las metas son ambiciosas –señaló Rojas–. La Dian ha aceptado ese reto y es lo que se llama plan antievasión, que realmente es una estrategia integral”.

El asunto, en primera instancia, es técnico, pues buena parte de la evasión es explicada por la misma complejidad de los estatutos de aduanas e impuestos; esto permite que quienes quieran evadir encuentren la forma “técnica” de hacerlo. Por eso, el primer paso ha sido detectar el tipo de prácticas mediante las cuales se da la evasión.

Compañías que deducen costos con giros a otras empresas radicadas en el exterior; firmas que no expiden facturas, las adulteran y llevan doble contabilidad; establecimientos que recaudan el IVA pero no lo pagan; fundaciones cuyos propietarios están radicados en otras jurisdicciones, pero que tienen activos en Colombia, como fincas y yates, son algunas de las modalidades que ha logrado detectar la entidad. Detrás de este tipo de modalidades es que va el Gobierno.

Y las acciones empezaron desde ahora, porque esperan que el resultado en el recaudo se empiece a ver desde enero del próximo año. “Ya hay actos administrativos efectivos por $1,5 billones que se empezarán a cobrar el próximo año”, explica Rojas, al advertir que muchos contribuyentes comenzarán a ser requeridos para que aclaren su situación tributaria. Además, ya tienen identificadas 3.582 empresas que han registrado alguna clase de inconsistencia en su declaración y se espera que con ello se obtenga un recaudo de entre $500.000 millones y $600.000 millones adicionales.

Para el director, solo en el caso del IVA la meta es reducir la evasión de 22% a 11% en cuatro años. “En este impuesto tenemos información cada vez más robusta para detectar desviaciones”, agrega. Uno de los mecanismos que ayudará a reducir la evasión en el impuesto sobre el valor agregado es la factura electrónica, que significa que en tiempo real, la Dian tendrá la información sobre las transacciones que están desarrollando las empresas.

El proyecto empezará con un plan piloto de 25 empresas y se espera que empiece el próximo año.

En el imporrenta, la meta es incorporar unos 30.000 omisos por año para llegar a 120.000 en los cuatro años del actual Gobierno.

La lupa en el exterior


La Dian está buscando establecer quiénes han utilizado otras jurisdicciones, sobre todo aquellas en las que la carga tributaria es baja o nula, para evitar el pago de obligaciones. La mira está puesta en cuatro de estos países, cuyo nombre no quiso revelar el director.

Otro de los frentes de trabajo es el que abrió la anterior reforma tributaria al establecer la obligatoriedad de declarar los activos en el exterior. Para Rojas, los resultados han sido sorprendentes.

“Ya tenemos declarados activos por $120 billones en el exterior. Es la primera vez en la historia que tenemos esta información”
, destaca.

Además, la reforma también estableció un beneficio tributario para quienes decidan declarar activos en el exterior que hayan omitido durante las últimas vigencias. Esta medida ya significó la identificación de $3 billones en activos en el exterior pertenecientes a colombianos y un recaudo de $300.000 millones. Rojas espera que el próximo año este indicador aumente, pues la Corte Constitucional ya avaló la medida: esto hace que haya tranquilidad jurídica para los contribuyentes. El próximo año la tasa de impuesto para normalizar estos activos sube a 11,5%.

En el tema de las jurisdicciones internacionales, la Dian también le está haciendo seguimiento a un grupo de giros de contribuyentes colombianos a estos destinos. “Ya encontramos un volumen de operaciones de $9 billones en 200 empresas. Vamos a hacerles auditoría especial, y si no pueden explicar esos costos o encontramos alguna irregularidad no se los aceptaremos como tal, lo que significará una sanción onerosísima”, asegura.

El objetivo es llegar a conocer los beneficiarios reales de esas operaciones para detectar cómo muchas empresas giran pagos a esas compañías haciéndolos aparecer en su declaración como costos, pero esas mismas compañías luego compran activos en Colombia, como yates o casas.

El recaudo de impuestos en Colombia sigue registrando un buen ritmo. El próximo año, la Dian tiene el reto de consolidar los avances y también de empezar a mostrar resultados en la lucha contra la evasión y la elusión. El desafío es enorme y el Gobierno espera que Rojas muestre resultados. Amanecerá y veremos.
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