| 3/17/2016 12:00:00 AM

Pese a ahorros Colombia sigue en riesgo de recortes de energía

El sistema eléctrico está al filo de la navaja. El ahorro de energía no ha alcanzado los niveles esperados y las próximas semanas serán críticas. ¿Cortes inaplazables?

La segunda semana de marzo arrancó movida en materia energética: no solo se anunció la salida del ministro de Minas y Energía, Tomás González, sino también el plan de choque que adoptó el Gobierno para enfrentar la crisis.

XM, la firma administradora del mercado, recomendó al Gobierno hacer cortes programados equivalentes a 5% de la demanda durante 5 o 6 semanas, para enfrentar las dificultades en el sistema causadas por la salida de operación de la central Guatapé –que además dejó por fuera a San Carlos, Playas y Jaguas– y de Termoflores, propuesta que acogió también el Consejo Nacional de Operaciones (CNO).

Sin embargo, en contravía de las recomendaciones de los técnicos, el Gobierno decidió iniciar una campaña para el ahorro voluntario para alcanzar ese mismo porcentaje, con beneficios y castigos tarifarios para quienes ahorren o despilfarren la energía. Al cierre de esta edición –martes 15 de marzo– en ninguno de los días desde que se habían hecho los anuncios se logró cumplir con la meta de ahorro y el sistema estaba en el límite.

¿En qué radica su fragilidad? Según analistas, en algunas franjas del día, en especial en horas pico, la reserva de potencia es casi cero. Eso significa que ante cualquier dificultad técnica o que la demanda no se pueda cubrir, un circuito puede fallar y, como fichas de dominó, caigan otros circuitos en el país produciendo un apagón.

Aunque el Fenómeno del Niño ha dado una tregua y han empezado a aparecer las lluvias, su intensidad aún no es suficiente para evitar eventuales cortes de energía programados.

Si bien este régimen de lluvias es el anuncio de una disminución en la intensidad del Fenómeno del Niño, no es su terminación. Los cálculos del Ideam indican que los embalses se recuperarán solo hasta mayo y el impacto de este hecho climático ha producido que algunos de los ríos más importantes del país hayan disminuido su caudal en casi 70%.

Sin embargo, no todas son malas noticias. Desde la óptica de la demanda, según fuentes de XM, aunque no se ha cumplido la meta de ahorro, se ha despertado la conciencia en torno al buen uso de la energía. Además, la llegada de las lluvias ha facilitado que el clima baje la temperatura y el consumo de energía se reduzca.

Por el lado de la oferta, la importación de energía del Ecuador aumentó, pues inicialmente eran 3,6 gigavatios/hora/día y ese país está entregando 5 y ha llegado a 6; la generación térmica se incrementó y está en 95 gigavatios hora/día, la mitad de la demanda que es de 190. También alienta la posibilidad de que en los últimos días de marzo entre en operación Termoflores y los esfuerzos que hace EPM para que en los primeros días de mayo empiecen a operar las primeras unidades de Guatapé que, además, le entregaría agua a San Carlos, Playas y Jaguas.

¿Sin opción?

A pesar de estas buenas noticias, el racionamiento programado aún está latente. En declaraciones a medios, Alberto Olarte, secretario del CNO, advirtió que lo mejor es iniciar cuanto antes los cortes del servicio para hacer un racionamiento preventivo porque, si se sigue desembalsando, el agua se agota rápidamente. En los primeros días de la tercera semana de marzo, el nivel de los embalses se ubicó en 27,04% y se estima que hacia abril podría quedar por debajo de 20%.

Todo esto mientras las térmicas operan en forma permanente e ininterrumpida, pero no están acostumbradas a generar a este ritmo. Esta situación aumenta el estrés del sistema y puede producir desgastes. De hecho, el lunes 14 de marzo hubo alarma por daños en Termoguajira I y II, pero se lograron superar. Además, deben continuar con sus mantenimientos: luego de Termotasajero, ahora le correspondió el turno a la Termoeléctrica de Barranquilla.

La apuesta del Gobierno por lograr a través del ahorro la reducción de la demanda en 5%, parece que llegó tarde. El economista Juan Manuel Ramírez, en una reciente columna en Portafolio, advirtió que “pedirles a los colombianos que ahorren energía a estas alturas del partido, cuando el apagón pareciera inminente, no es más que una carta para trasladarles a los ciudadanos la responsabilidad del Gobierno, concentrada particularmente en la Creg y el Ministerio de Minas y Energía”.

Lo que resta de marzo y abril son los momentos más críticos. La Semana Santa, cuando la demanda cae, le dará un respiro al Gobierno y al sistema porque además es un periodo atípico: de 9 días, solo dos son hábiles.

Por eso, antes de llegar a la última semana de marzo es clave, como lo menciona Jorge Londoño, gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), avanzar en dos estrategias: insistir en el ahorro e implementar algunos mecanismos que desde la oferta le den margen de maniobra al sistema, como lo que ha venido haciendo Ecopetrol que, con sus plantas de autogeneración, incorporó 80 megavatios, y Argos, que entrega 30 megavatios excedentes al sistema.

Además, avanzar con celeridad para poner a punto las centrales que no están en operación. Termoflores estaría disponible para el 20 de marzo y EPM trabaja en toda una estrategia logística para traer desde México más de 30 kilómetros de cable para la reparación de la hidroeléctrica de Guatapé.

Al cierre de esta edición, aún no se conocía el nombre del nuevo Ministro de Minas y Energía, pero su tarea será compleja. No solo porque tendrá que enfrentar un eventual racionamiento y, si se da, programar los cortes (ver recuadro), sino también deberá empezar un proceso de ajuste en materia regulatoria y de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), en temas clave como el cargo por confiabilidad, el precio de escasez, el suministro de gas y la planeación de una nueva subasta de energía que le dé confianza al país y redundancia al sistema, y ponga nuevamente al sector en el liderazgo que ha tenido por más de 20 años.

¿Cuál es el procedimiento?

Estos son los pasos si se llega a determinar un racionamiento de energía.

Según Jorge Londoño, gerente de EPM, aunque estamos en un periodo muy frágil, es significativamente inferior a las condiciones del sistema de 1992, cuando se dio el racionamiento de energía. “Ese año el apagón fue de 13 meses y la intensidad horaria llegó hasta 5 horas. De tenerse que implementar ahora, sería de máximos dos meses y de intensidades horarias no mayores a 2 horas”.

Si hay racionamiento, ¿cuál es el procedimiento? El 5% de recorte representa 9,5 gigavatios/hora/día. Así las cosas, según fuentes de XM, esta firma tiene cinco días desde la expedición del decreto para empezar a ejecutarlo e identificar los circuitos disponibles en los sectores residencial y comercial. Hay unos que no son desconectables, pues en ellos hay hospitales, cárceles, guarniciones militares y centros educativos y con el porcentaje que se anunció no cubre el sector industrial.

Los residenciales y comerciales representan cerca de 70% de la demanda, pero solo la mitad de ellos podría desconectarse. Eso representaría que la intensidad del racionamiento para los circuitos que cabrían en los cortes podría ser de incluso unas tres horas al día en las franjas de mayor demanda.“Si la dificultad es muy alta para implementar este tipo de cortes, la decisión debería venir acompañada de unos decretos que permitan hacerlos de forma general y liberarse la restricción para que la intensidad sea menor y establecer que, por ejemplo, los hospitales –que deben tener plantas– operen durante el corte con ellas”, dice el presidente de una generadora.

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