Revista Dinero

Andrade afirma que sólo lleva un año y medio en el cargo y que en la primera parte de este gobierno fue necesario dedicarse a solucionar los líos que dejó la ‘era’ Uribe..

| 5/3/2013 8:22:00 AM

Palazos demorados

Van casi tres años del gobierno Santos y los diseños para nuevas autopistas avanzan lentamente. Sólo el proyecto Autopistas de la Prosperidad tiene los estudios listos.

Hace cerca de tres años al país se le vendió la idea de que en materia de infraestructura primero era necesario contar con los estudios completos de las obras, para luego iniciar las licitaciones y de esta manera garantizar la correcta ejecución de los recursos. Hoy, el balance es, por lo menos, preocupante.

Basta realizar una simple comparación entre una vía concesionada por el gobierno anterior con otra en proceso de adjudicación, para ver lo que ocurre. La Ruta del Sol fue contratada en la ‘era Uribe’ y tardó 3 años y 8 meses entre la fase de elaboración de los estudios y el primer ‘palazo’. En el otro extremo y después de 32 meses del gobierno Santos, aún no inician los procesos de adjudicación de sus cuatro primeros contratos de concesión vial, aunque dos de ellos ya tienen cerca de 40 consorcios haciendo cola para licitar. Las Autopistas de la Prosperidad son la excepción: van por buen camino porque cuentan con los diseños avanzados y el presupuesto garantizado (ver página 52).

Otro argumento para tener en cuenta: si los estudios del plan de obras son tan buenos, ¿por qué cambia tanto el valor del programa de Cuarta Generación de Concesiones (4G)?

Cuando el plan fue presentado a la opinión pública por el entonces ministro de Transporte, Germán Cardona, se hablaba de un presupuesto de $40 billones, luego, cuando algunos estudios fueron entregados se pasó a $44 billones y en una reciente presentación del Ministerio, ante constructores y banqueros, ya se mencionaba una cifra de $47,2 billones. Es muy probable que esa cifra siga subiendo, pues en buena parte del programa se están terminando más estudios y diseños.

La propia Autoridad Nacional de Licencias Ambientales pidió al Ministerio de Transporte aumentar los estudios hidrogeológicos teniendo en cuenta que el 4G prevé la construcción de un número importante de túneles, los cuales tienen un gran impacto en las fuentes hídricas de las regiones, véase caso del Túnel de La Línea.

Pero tal vez lo más preocupante es que buena parte de esos estudios y diseños tendrían una vida útil muy corta. Según ingenieros consultados por Dinero, dicha vigencia puede variar de seis meses a un par de años, dependiendo de asuntos geológicos, topográficos y a la acumulación de agua en el subsuelo.

Dinero visitó en el extremo occidental de Bogotá unas bodegas a cargo del Instituto Nacional de Vías (Invías) en donde se acumulan unos 1.500 estudios técnicos valorados extraoficialmente en unos de $5 billones. El asunto no sería noticia si no fuera porque –según funcionarios de la misma entidad– una parte importante de esos documentos, unos 600 o 700, nunca se materializaron en obras.

Un exfuncionario del Invías dijo que es difícil cuantificar el dinero perdido, pero que si se promedia cada estudio a un costo de $1.000 millones, se podría llegar a una cifra cercana a los $700.000 millones, la cuota inicial para el metro pesado de Bogotá.

El asunto no deja de ser grave, teniendo en cuenta que cada semana arriban a ese sitio más y más documentos y folios de obras que nunca se hicieron –ni se harán–. Hay que precisar, eso sí, que en esas bodegas hay documentos que datan del año 1934 y que algunos de esos planos y estudios todavía tendrían una función de referencia para futuros proyectos.

“Nos vendieron la idea de que este gobierno iba a realizar primero unos buenos diseños para luego licitar las obras y evitar los problemas de siempre. Lo que vemos acá es que se sigue perdiendo la plata de los diseños”, dijo un empresario que prefirió no ser mencionado.

Uribe no hizo nada en seis años

El presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, respondió a las demoras en la elaboración de estudios y se apoyó criticando fuertemente al gobierno anterior.

“Si (el expresidente Álvaro) Uribe hubiese hecho en su primer cuatrienio lo que estamos haciendo en este, no le hubiera entrado la desesperación por falta de resultados que lo llevó a autorizar adiciones por $9 billones entre los años 2007 y 2009, sin estudios y con irregularidades en las renegociaciones.

“Por ejemplo, en la Malla Vial del Valle de Cauca se hizo una adición por medio billón de pesos para la segunda calzada Mediacanoa-Loboguerrero a cambio de extender el contrato hasta el año 2050. Esto le dio derecho al concesionario de recaudar $10 billones más en peajes, es decir, ¡20 veces el costo de la obra!

“En mi opinión, estas adiciones son el mayor escándalo en la historia de la contratación en Colombia. Desafortunadamente, nuestras denuncias y las de la Contraloría han caído en oídos sordos. Hoy estamos tratando de regularizar estos contratos a través de negociaciones, procesos arbitrales y juicios fiscales en la Contraloría”, dijo Andrade en una respuesta escrita.

Andrade reconoció que solo hasta diciembre de 2014 estaría arrancando la construcción de los primeros proyectos con el ‘sello’ Santos, es decir, más de cuatro años después de iniciado el Gobierno y en un tiempo superior a la Ruta del Sol. “Yo llevo año y medio en este cargo, en el primer año y medio el Gobierno tuvo que dedicarse a solucionar los problemas que dejó el gobierno anterior”, aseguró el presidente de la ANI.

La ANI también afirma que los nuevos proyectos tendrán menos líos y demoras teniendo en cuenta que se están resolviendo problemas relacionados con los predios, licencias, redes de servicios públicos y consultas previas. Pero todos estos temas deben pasar primero por el Congreso.

Está por verse cuáles son los mejores diseños y si valió la pena la espera, pues el propio Andrade ya anticipó en una entrevista anterior a este medio que ‘seguramente habrá más líos y demandas en la cuarta generación de concesiones”.

La legislación actual no permite que se inicie obra hasta que estén los predios, consultas, licencias y redes de servicios. Lo más seguro es que cuando todo esté listo sea necesario repetir más de un estudio y seguir llenando la bodega de Fontibón con más documentos que nunca servirán para nada.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×