| 8/5/2015 7:00:00 PM

El aeropuerto El Dorado se modernizará para evitar el trancón

Dos meses antes de que se venciera la concesión de las pistas del aeropuerto El Dorado, el Gobierno amplió 18 meses el contrato. El afán es reducir el trancón de aviones.

Debido a la falta de eficiencia de las dos pistas y la falta de tecnología en sistemas de aeronavegación, el aeropuerto El Dorado de Bogotá se está pareciendo más a una vía de la capital que a un aeropuerto de talla internacional.

Por ello, el gobierno nacional se vio obligado a tomar varias medidas, casi de última hora. La primera fue negociar con el concesionario actual que tiene a su cargo el mantenimiento y operación de las dos pistas de aterrizaje, Codad. Según conoció Dinero, ya se firmó un documento con este consorcio para que adelante una serie de obras urgentes y vitales para la operación del tercer aeropuerto en pasajeros de América Latina y el primero en carga.

“Hemos suscrito un acuerdo con Codad para ampliar la concesión por 18 meses y de esta manera financiar unas obras que permitirán mejorar el tráfico por hora”, dijo a este medio el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade.

En la actualidad, un avión aterriza en El Dorado y debe reducir mucho la velocidad para tomar una de las calles de salida hacia las terminales de pasajeros. La idea es mejorar los ángulos de estas calles de salida para que el avión salga más rápido y de esta manera se pueda pasar de 56 a 90 operaciones por hora.

Pasajeros y aerolíneas se quejan por las reiteradas demoras entre el embarque y el despegue. En horas pico pueden pasar hasta 45 minutos en ese proceso. La fila de aviones se ve en cualquiera de las dos pistas.

La Aerocivil adelanta otro conjunto de obras que buscan agilizar el movimiento de aeronaves en la pista. “De nada sirve ampliar los espacios para pasajeros y carga, si no mejoramos la operación en pista”, dijo el director de la Aerocivil, Gustavo Lenis.

El funcionario explicó que también se trabaja para cambiar la forma como los aviones se aproximan al aeropuerto al momento de aterrizar. En palabras sencillas, se busca que los aviones no den tanta vuelta cuando se acercan al aeropuerto y puedan –sin poner en riesgo la operación– recorrer los trayectos en línea recta. Esto reducirá los tiempos de viaje y generará ahorros de combustibles a las aerolíneas, volviendo más competitiva la terminal.

“Eso no es fácil. Requiere una reorganización completa del espacio, numerosos estudios y pruebas. Estamos hablando de 18 meses para tener listo este plan”, dijo Lenis.

Con estas dos medidas, las obras viales en la pista y la reorganización del espacio aéreo cercano al aeropuerto, se cree que mejorará notablemente la operación y los tiempos de despegue y aterrizaje. 

La idea es que cada una de las dos pistas pueda operar de manera simultánea, pero sin depender una de la otra, como sucede hoy. Ojalá el aeropuerto no se vuelva a quedar chiquito en un par de años.
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