| 4/11/2017 6:00:00 PM

¿El fast track solucionaría los problemas de los mineros en Colombia?

La propuesta de cambiar obras por impuestos y la delimitación de las Zomac tienen al sector minero-energético a la expectativa. ¿Llegará solución vía fast track?

Varios empresarios huilenses están preocupados. En principio, el anuncio del Gobierno de definir las zonas más afectadas por el conflicto (Zomac) y que se implementen beneficios tributarios a las compañías que se instalen allí generó entusiasmo.

Sin embargo, cuando se conocieron las zonas y los municipios incluidos hubo decepción. Primero, porque quedaron por fuera algunos afectados por la guerrilla, como Aipe, Palermo, Tesalia y hasta la misma Neiva. Y segundo, porque como menciona el empresario Jairo Trujillo, en una carta dirigida al diario La Nación, “la exclusión de estos municipios coincide desafortunadamente con la localización de los yacimientos de calcio y magnesio y de roca fosfórica, insumos considerados estratégicos para la corrección de los suelos, debido a la acidez de estos en las regiones de la altillanura, Caquetá y Putumayo”.

Después de la consulta popular en Cajamarca, donde la población votó por no tener minería en su zona, el sector minero-energético sigue a la espera de definiciones por iniciativas que vienen desde la discusión de la pasada reforma tributaria y la implementación de los acuerdos de paz.

Cuando se debatían los diferentes artículos de la tributaria, a finales del año pasado, se vinculó una idea traída de Perú: que las mineras en lugar de pagar los impuestos al gobierno central pudieran hacer obras físicas en los municipios de influencia, en una iniciativa denominada obras por impuestos. Pero empezaron los cambios y condicionamientos: el primero, que no aplicaba a todo el país sino a las Zomac; y el segundo, que el Ministerio de Hacienda decidiría el cupo cada año en cada zona, lo que ponía una distancia muy grande, porque si el proyecto es interesante y el cupo limitado su viabilidad se dificultaba.

Puede interesarle: Qué significa el No de la consulta popular en Cajamarca

Finalmente, en la tributaria el artículo quedó en las Zomac, pero con una restricción adicional: no aplicaba para hidrocarburos, minería ni puertos.

La situación dejó en el aire una de las iniciativas que les permitiera a las mineras y petroleras desarrollar proyectos para acercarse a las comunidades, solucionar problemas de la región y acotar los ejercicios tributarios.

No ha sido una tarea fácil. El Gobierno tiene una lista de 350 municipios en Zomac, de los cuales 40 son mineros, mientras los cálculos iniciales son que habría cerca de 120. Pero algunas fuentes del sector empresarial manifiestan preocupación porque no es claro aún el indicador que se está utilizando para determinar las zonas. Aunque se entiende que todo el país no puede ser Zomac, al parecer el Gobierno estaría dejando por fuera municipios importantes que han tenido un gran impacto por el conflicto. Situación, por ejemplo, que le podría estar pasando al Huila.

También se espera que haya una solución para que las empresas minero-energéticas puedan participar de los procesos, pues hoy no habría opción. Una de las posibilidades que analiza el Gobierno es incluir el cambio en el fast track en el Congreso.

Pero esos no son los únicos problemas. Si se logra ajustar, habrá que solucionar otras dos dudas desde el punto de vista tributario. La primera, en el evento en que se puedan hacer las obras por impuestos, la pregunta es cuándo se extingue la obligación tributaria. Y la segunda es cómo se podrá implementar el proceso frente al tema de las retenciones y las devoluciones de la Dian y los proyectos que se realicen.

No siempre es fácil implementar prácticas de otros mercados en Colombia, porque, como se dice popularmente, la ‘platanizada’ es muy compleja.

Recomendado: En entredicho: Desarrollo vs. medio ambiente

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 524

PORTADA

Así es el mercado de los bufetes de abogados en Colombia

En un año que no resulta fácil para la economía, la actividad de las firmas legales está más dinámica que nunca. Los bufetes de abogados se juegan el todo por el todo.