| 2/21/2014 8:00:00 AM

Los más perdedores

La altísima volatilidad de los mercados colombianos ha puesto al peso y a las acciones en los primeros lugares del ranking de pérdidas en el mundo. Estas son las causas.

Hasta mayo del año pasado, momento en que la Reserva Federal anunció que le iba a poner freno a sus millonarios estímulos fiscales, Colombia era campeona en revaluación y las acciones estaban afectadas por la coyuntura internacional, pero era de los que menos perdían entre los emergentes.

Menos de un año después, Colombia sigue llevando la delantera, pero ya no con la moneda más fuerte frente al dólar, sino con una de las que más se ha debilitado, al tiempo que las acciones pasaron a estar entre las más desvalorizadas de la región.

En lo corrido de 2014 (hasta el 14 de febrero), y descontando a Argentina, el peso colombiano es el más devaluado de América Latina, con 4,62% y el segundo entre los emergentes, el primero es el rublo ruso, que ha perdido 6,58%. Las acciones, por su parte, han perdido este año 4,9%, mientras que mercados como Chile o Perú han perdido menos de 2%.

¿Qué pasó? La explicación obvia es que la Reserva Federal (Fed) cumplió con su amenaza de recortar los estímulos y redujo en US$20.000 millones la liquidez mensual que le inyecta a Estados Unidos, al tiempo que China y otros países clave del mundo emergente crecen menos. El resultado: miles de inversionistas saliendo de esta parte del mundo para regresar donde el Tío Sam. Y, dado que las razones son internacionales, todos los países afectados deberían reaccionar igual, pero en Colombia el cimbronazo se siente más duro y la explicación no es clara.

Cuando el problema era de revaluación, algunos expertos la atribuían a la inversión extranjera directa, las exportaciones, el endeudamiento externo e, incluso, al dinero ilegal. También se decía que a las empresas listadas en Bolsa les estaba yendo bien y que, por eso, las acciones no caían tanto como en el vecindario.

Ahora, cuando la situación es inversa, no se entiende muy bien por qué somos más sensibles a la Fed y a China que los demás. Los factores que presionan el dólar a la baja se mantienen sin mayores cambios: las expectativas económicas del país son buenas y, por eso, se espera que entren más o menos los mismos US$16.000 millones de inversión foránea de 2013. Se prevé que las exportaciones crezcan 3% y que el endeudamiento se mantenga en 24% del PIB. Además, el problema del dinero ilegal aún está lejos de resolverse.

Por el lado de las acciones, las empresas se siguen mostrando fuertes, cada vez más internacionales y bien posicionadas en el mercado local, que el año pasado aguantaron mejor la tormenta, pero que este año fueron arrastradas por la corriente.

De hecho, la actual coyuntura de incertidumbre en los mercados fue una de las razones que llevó al Grupo Argos a desistir de participar en el proceso de venta de 57% de Isagen. Además de que los números –por el costo y la rentabilidad– no les cuadraban, tampoco la manera de financiarse, pues el Grupo habría tenido que vender parte de su portafolio de acciones en otras firmas del Grupo Empresarial Antioqueño, con precios a la baja.

Las explicaciones

Una de las primeras razones que esgrimen los expertos es la baja liquidez, lo que hace que los movimientos hacia arriba o hacia abajo se sientan más fuertes. Sin embargo, si la poca liquidez fuera la responsable de la volatilidad, en Perú las caídas deberían ser mayores, pues allá se negociaron US$4.900 millones en acciones el año pasado y acá fueron US$26.000 millones, pero en Perú la bolsa solo ha bajado 1,35% este año.

Otro argumento es que Colombia se está desatrasando de las correcciones que no hizo el año pasado y, por eso, en 2014 se ha vuelto más sensible a lo que pasa afuera.

Existe una razón adicional para explicar los fuertes brincos del mercado colombiano y radica en que todos los jugadores van para el mismo lado,y muy pocos van a a contracorriente para ayudar a compensar las caídas y las subidas. Esta situación se habría agudizado con la concentración de los fondos de pensiones, que son los protagonistas de la Bolsa. De seis, quedaron cuatro y, por las normas que los regulan, todos tienden a moverse en la misma dirección.

A eso se suma que faltan instrumentos para tomar posiciones de riesgo y aunque algunos comisionistas consideran que la caída de InterBolsa es la responsable de un crecimiento en la desconfianza de los inversionistas (las personas naturales pasaron de ser 30% del mercado a 20%), otros consideran que la salida de un jugador tan grande como InterBolsa, que solía tomar más riesgos que los demás, es un atenuante del efecto rebaño.

Otra visión tiene Juan Pablo Córdoba, presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, quien explica que el país no es ajeno a la coyuntura externa, pero considera que esta se convierte en una oportunidad de inversión, por los bajos precios.

Igualmente, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha aclarado que el país no es inmune, ni está blindado ante la situación internacional, pero está bien protegido, gracias a su baja inflación, un menor déficit fiscal frente a otros emergentes y que no está demasiado endeudado. su prueba es que mientras las monedas de Argentina, Turquía, Sudáfrica y Brasil fueron castigadas, Colombia pudo emitir bonos a 30 años, a una tasa de interés muy baja.

Si bien la volatilidad es inherente al mercado, no es sana cuando es exagerada, pues dificulta presupuestar y vuelve impredecibles muchos negocios. Esperemos que de aquí en adelante el país se desacople del exterior y que se conviertan en realidad las proyecciones de los operadores, que esperan que 2014 termine con recuperación en las acciones y con una devaluación no superior al 5%.

Vuelven las emisiones

Tras un año sin nuevas ventas de acciones, Bancolombia se lanzó al ruedo para tratar de conseguir $2,5 billones. La operación no solo llega en un momento de turbulencia, sino tras una caída anual de 23% en la acción del banco.

Los comisionistas en su mayoría son colocadores de la emisión, consideran que es una buena oportunidad, justamente porque se puede comprar un buen banco a precio bajo. Es más, consideran que la acción puede volver a subir por encima de los $30.000 (el 17 de febrero quedó en $22.900). Pero el tema, es que ninguno se atreve a predecir hasta cuánto más caerá el mercado de acciones, para que toque piso y vuelva a despegar.

El mercado también está atento a la fusión de Proenergía, la SIE y la Organizacion Terpel, de la cual solo quedaría una empresa en Bolsa, que sería la que tiene la actividad comercial. Aunque el control quedará en manos de la chilena Copec, algunos analistas consideran que más de 20% de las acciones estarían flotando en el mercado.

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