| 8/19/2015 7:00:00 PM

Los desafíos del nuevo ministro de las TIC

David Luna como nuevo ministro de las TIC no la tiene fácil, pues le quedan muchos retos por resolver. ¿Cuál es la estrategia en esta nueva fase de una de las carteras estrella del presidente Santos?

Uno de los sectores donde más logros tiene para mostrar el presidente Santos es el de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Colombia ha dado un salto cualitativo y cuantitativo en esta área.

Por ejemplo, en infraestructura ya se lograron instalar prácticamente 19.000 kilómetros de fibra óptica por toda Colombia, gracias al contrato con TV Azteca. De otra parte, durante el actual gobierno se pasó de tener 2,2 millones de conexiones de banda ancha a 11 millones, y se dio un salto de cobertura de 7% a 74% de conectividad en las Mipymes. El comercio electrónico ha crecido 40% y el país ya cuenta con nueve cables submarinos, lo que genera redundancia y más seguridad en las comunicaciones. Estas son apenas algunas cifras que muestran que el anterior ministro, Diego Molano, dejó alta la vara para su sucesor David Luna. Sin embargo, los desafíos siguen siendo enormes.

Dentro de ellos hay retos tanto estructurales como coyunturales. Entre los primeros está el déficit de casi 7.000 antenas para comunicaciones inalámbricas. El problema es bastante serio, pues las grandes compañías del sector, como Claro, Tigo-UNE o Movistar, han tenido que reconsiderar sus planes de expansión ante los problemas que muchas autoridades locales imponen para la instalación de estos artefactos. El ministro Luna viene trabajando de la mano con el Departamento Nacional de Planeación y la Procuraduría para agilizar los trámites necesarios en la instalación de estas antenas y que estén acordes con los planes de ordenamiento territorial de los municipios.

El otro reto estructural es el del talento humano. Según las cuentas del Ministerio, el país tiene un déficit de 93.000 ingenieros, técnicos y tecnólogos en electricidad, sistemas y asuntos tecnológicos en general. Este es otro obstáculo para consolidar el acelerado crecimiento del sector. El Gobierno quiere adelantar un plan similar al que tiene el Ministerio de Educación de Ser Pilo Paga, pero replicado en el área de las TIC.

Los temas coyunturales

Pero en el día a día, Luna está lidiando con varios procesos que deberán quedar resueltos.

El primero de ellos es la reversión de activos por parte de las empresas de telefonía móvil. Actualmente las universidades Nacional y de los Andes están realizando un inventario de los activos que tendrán que ser devueltos. A partir de dicho inventario será realizada una conciliación con las empresas que deberá llevar el aval de la Procuraduría y el Tribunal Superior de Cundinamarca. El ministro Luna tiene plazo hasta marzo del próximo año para concretar este acuerdo y que no termine en un tribunal de arbitramento.

Todos están a la expectativa de una decisión que deberá adoptar el Ministerio prontamente: se trata de la adjudicación de la porción de espectro conocida como banda de 700 MHz. Sobre esta banda se transmite actualmente la televisión abierta análoga, que es la de los canales de televisión privados y los canales públicos nacionales y regionales. Sin embargo, en 2019 Colombia entrará en apagón análogo, pues toda la televisión abierta será transmitida por señala digital terrestre.

La banda de 700 MHz que quedará liberada es muy apetecida por los demás operadores, pues es muy eficiente, ya que exige menor infraestructura para cubrir una mayor área. El lío que tiene que resolver el Ministro es a cuáles operadores les dejará abiertas las puertas para este segmento de espectro. Los grandes operadores como Claro y Telefónica, que aparentemente ya tienen completo su cupo de espectro, no quieren quedarse por fuera. Lo clave es definir las reglas del juego para la adjudicación de este espectro y cuáles actores podrían participar.

Relacionada con el espectro, también está pendiente la decisión que deberán adoptar Tigo y UNE. Como condición para la fusión de estas dos firmas, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) estableció que deben devolver parte del espectro en el que operan. Ambas compañías deben anunciar a quién le cederán esa porción de espectro y el Ministerio deberá autorizar la operación.

Por otro lado, avanza en la SIC la investigación que tiene enfrentados a Tigo-Une y Movistar con Claro sobre el valor del cargo asimétrico. También está por definirse qué va a pasar con estos cargos en internet móvil, en una decisión de la Comisión de Regulación de Comunicaciones.

Pero no son los únicos chicharrones por atender. Además, está pendiente la reglamentación de la Ley Pague Fácil-Pague Digital que permite el desarrollo de transacciones financieras sobre las redes de las empresas de telecomunicaciones y que estas mismas, incluso, puedan participar negocios como el de giros postales.

En el frente de negocios, Fonade está en la búsqueda de un socio estratégico para 4-72, la antigua Adpostal, y Luna tendrá que liderar el proceso; al igual que la definición del tercer canal.

Instituciones fuertes

Varios de estos temas serán resueltos por una institución adscrita al Ministerio de las TIC, la Agencia Nacional del Espectro (ANE), que se acaba de quedar sin director. Resulta que Óscar León, actual director de la ANE, fue designado nuevo Secretario General de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (Citel). Eso significa que el ministro Luna deberá buscarle reemplazo.

El problema que tiene el Gobierno es que la persona indicada para esta posición debe reunir unas condiciones técnicas muy exigentes que muy pocos profesionales cumplen hoy. Además de ser un experto en temas de espectro, es necesario que la persona elegida no tenga demasiados impedimentos por haber trabajado largo rato en el sector de telecomunicaciones nacional, pues al fin de cuentas las decisiones que deberá adoptar están relacionadas con las empresas que hoy operan en este mercado. En este momento Luna se encuentra tratando de resolver esta situación.

Finalmente, el Ministro tendrá que promover un revolcón institucional. Los negocios de telecomunicaciones han cambiado tanto, que hoy, desde el punto de vista de la operatividad, casi no hay diferencias entre un operador de internet, uno de telefonía fija o móvil o uno de televisión, hecho que se ha visto en los procesos de consolidación internos como la fusión Tigo-UNE, y en el exterior, por ejemplo, la adquisición de DirecTV por parte de AT&T. Aun así, Colombia todavía tiene una diversidad de legislación, regulación e instituciones para cada uno de estos temas.

Eso genera o choques de trenes o diversidad de criterios para resolver asuntos específicos. Así, la creación del regulador único y la modernización de la regulación del sector son otros de los desafíos pendientes para el nuevo Ministro.

Este inventario de temas demuestra que David Luna no la tiene fácil, pues son varios los que quedan entre el tintero. Aunque nadie puede negar que el país ha avanzado en materia de telecomunicaciones, el nuevo funcionario tendrá que seguir trabajando para mejorar la señal en las comunicaciones de los colombianos. Realmente, todo un reto.
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