| 10/3/2014 3:00:00 PM

Ganadores netos

El ingreso de Colombia a la Ocde les permitirá a los empresarios mayor certidumbre jurídica, reglas claras y políticas transparentes. La embajadora Catalina Crane explica por qué.

Los empresarios por fin tienen algo que celebrar. En medio de las angustias generadas por nuevos impuestos y frecuentes cambios de reglas de juego que dificultan la actividad privada, los avances del país por ingresar a la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (Ocde) se convierten en una buena noticia.

Los empresarios son los principales beneficiados con el ingreso del país a este exclusivo club integrado por 34 de las mayores economías del mundo, que además se precian de sus prácticas competitivas.

Catalina Crane, embajadora de Colombia ante la Ocde, asegura que este paso tiene un solo objetivo: contar con las políticas públicas adecuadas. “Eso se traduce en reglas claras, políticas transparentes y consultadas, equitativas para todo el mundo, que no favorezcan a unos a costa de otro”. O, en otras palabras, evitar que unos países, por ganar más, bajen sus estándares y compitan deslealmente con otros, por eso se requiere que todos tengan las mismas reglas de juego para que los negocios fluyan.

Estos son los cinco temas que según Catalina Crane generarán mayores beneficios a los empresarios con el ingreso a este exitoso club.

Inversión

Los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, serán ganadores netos del ingreso de Colombia a la Ocde. Para comenzar, podrán invertir libremente en cualquiera de los países del grupo sin ningún tipo de discriminación. Además, en caso de existir excepciones, estas deben ser públicas y conocidas. Colombia y los demás países se comprometen también a no crear nuevas excepciones.

Los inversionistas podrán mover su capital de un país a otro sin restricciones distintas de las que estén actualmente establecidas y publicadas. Incluso, si el gobierno planea introducir nuevas regulaciones que de alguna manera puedan afectar la inversión, estas normas deben ser publicadas y discutidas previa su promulgación para evitar que el sector privado se encuentre con alguna sorpresa. Este trato será igual para los colombianos en cualquiera de los países que hagan parte de la Ocde.

Comercio

Procedimientos adecuados y expeditos para establecer cualquier regla comercial son asuntos clave que promueve la Ocde. En este sentido, el país tendrá que asegurar que antes de que se expida cualquier regulación comercial –incluidos reglamentos técnicos–, el sector privado conozca el borrador y pueda comentarla.

La evaluación y uso de estándares internacionales por parte del Estado resultan asuntos clave, por eso se impulsa el proceso de acreditación internacional del Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (Onac) para que sea reconocido internacionalmente. Con esto, cualquier producto que ya haya sido acreditado en el país por la Onac será reconocido en el resto del mundo reduciendo los costos de hacer procesos similares en el exterior.

Aduanas más eficientes que cumplan estándares de los países de la Ocde, también facilitarán la labor comercial de las compañías.

Igualmente habrá empoderamiento de las empresas colombianas, que podrán presionar tanto local como en el campo internacional la adopción de mayores facilidades y procedimientos expeditos.

Transparencia

Las normas en materia de prevención del soborno, regulación y gobierno corporativo darán mayor transparencia al sector privado nacional. Según Catalina Crane, Colombia fue invitada a participar en la legislación Anticohecho de la Ocde que promueve la imposición de sanciones penales a las empresas que sobornen funcionarios públicos. “Esto implica que con más facilidad recibirá un gobierno de otro país la inversión colombiana, si saben que los empresarios colombianos tienen incentivos para portarse bien en ese país”, explica.

De hecho, una de las primeras decisiones que se han adoptado para ajustarse a las exigencias de este club de países tiene que ver con la definición de reglas claras y procedimientos simples en compras públicas. La creación de Colombia Compra Eficiente, el portal que busca darle transparencia a los negocios de privados con el Estado, se inspiró en la normativa de la Ocde.

Regulación

En el tema de regulación, la meta es fortalecer y ajustar la política que, aunque cuenta con normas muy avanzadas, tiene aún que trabajar más en institucionalidad, garantizando su aplicación de manera transparente y equitativa, no arbitraria, y otorgando garantías a todos los que están bajo esa supervisión. “Evidentemente, nos hará ajustar nuestras instituciones para hacer cumplir las normas de competencia. Eso puede traer malas noticias para algunos pero buenas para la mayoría”, puntualiza la embajadora.

En competencia también se promoverá dar mayor fortaleza institucional a la Superintendencia de Industria y Comercio, autoridad en la materia, para que sus reglas y procedimientos sean claros y no discrecionales y garanticen que independientemente de quién esté al frente de la entidad, las normas siempre se cumplan.

Para el sector público se promueve una reforma del gobierno corporativo que permita no solo garantizar su eficiencia y transparencia, sino que además otorgue garantías para que no haya un trato preferencial frente al sector privado.

Medio ambiente y cifras

No puede haber negocios exitosos sin cumplir estándares ambientales internacionales, es una de las exigencias para los países Ocde. En este tema ya se han identificado algunas debilidades como la falta de exigencias para el manejo de químicos industriales, o la escasa información sobre qué tanto contamina el sector privado. Una prioridad para el país será crear estadísticas que midan la contaminación que genera la actividad privada.

Pero no solo la estadística ambiental será clave. Por ser un tema sensible para todas las áreas productivas del país, se harán ajustes y se promoverá mayor coordinación institucional para que se eliminen las diferencias que actualmente se observan en diferentes entidades del gobierno.

***

Poder competitivo

Competitividad es el nuevo nombre del juego. Y la apuesta de la embajadora Catalina Crane. “Entrar a la Ocde, por definición, es bueno para el sector privado”, asegura esta funcionaria, que ha trabajado durante muchos años en temas de competitividad. La funcionaria afirma que el proceso de preparación realmente representa toda una agenda de competitividad.

Aunque adelanta que contrario a lo que algunos críticos han dicho, no se trata de cambiar una gran cantidad de decretos o elaborar otros específicos dentro del Estado, sino de reorganizar algunos procesos y verificar que se cumplan las normas vigentes.

Esto, en últimas, tendrá una incidencia muy efectiva para los negocios en el largo plazo. Y especialmente en el funcionamiento de los negocios “porque nos va a obligar a tener una buena regulación, reglas claras, a ser equitativos y no ser arbitrarios. Esto, por definición, es bueno para todos”, asegura Crane.

Incluso, no está contemplado crear nueva burocracia para ajustar los cambios que se requieren dentro del Estado para quedar a tono con las recomendaciones de la Ocde. Estos ajustes se vienen trabajando con funcionarios ya vinculados a las distintas entidades del gobierno, que ahora son coordinados por la embajadora Crane, quien es la encargada de impulsar este proceso de cambio.
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