| 5/2/2014 7:00:00 AM

Pegados del techo

¿Por qué los usuarios de los fondos de pensiones privados siguen pagando la tarifa máxima por la administración de su dinero? El Gobierno quiere poner en cintura a las AFP. Debate.

Aunque las cuatro sociedades administradoras de fondos de pensiones y de Cesantía que operan en el país (AFP) publican en sus centros de atención al público, así como en los extractos que les envían a sus clientes, la comisión que les cobran por administrarles su ahorro, muy pocas personas son conscientes de ese costo que, pese a ser pequeño, podría marcar una diferencia, más si se tiene en cuenta que se paga mensual y durante 20 años en promedio.

Un trabajador hace aportes para su pensión equivalentes a 16% de su salario, lo que equivaldría a $160.000 en un sueldo de $1 millón. De ese monto, 11,5% se guarda como ahorro ($115.000), 1,5%($15.000) va al fondo de garantía de pensión mínima, el cual les ayuda a obtener una pensión de salario mínimo a quienes tienen las semanas requeridas, pero no el ahorro suficiente; y 3% ($30.000) se va para la comisión.

Este dinero sirve para pagar dos servicios: el seguro previsional, que adelanta la pensión en caso de incapacidad o si el cotizante muere para que la pensión les quede a sus respectivos herederos. El otro pago es a las AFP por su trabajo administrativo y representa sus principales ingresos.

Los fondos pueden distribuir ese 3% entre el seguro y la tarifa por su servicio, inicialmente cada uno se quedaba con 1,5 puntos ($15.000 en el ejemplo), pero con las negociaciones que han logrado hacer con las aseguradoras y gracias a la gran cantidad de afiliados (11,8 millones a febrero) han logrado reducir el valor de la póliza y aumentar la parte que queda para ellos. En 2008, los fondos se quedaban en promedio con 1,58 puntos de la comisión, el año pasado bajó a 1,33, debido a que han aumentado el número de inválidos y muertes que deben ser cubiertas por el seguro.

No obstante, en la Super-intendencia Financiera consideran que el tema de las comisiones no se maneja con suficiente transparencia y que tras 20 años de operación del sistema de ahorro individual ya es hora de que los fondos se empiecen a diferenciar con las tarifas que les cobran a sus afiliados; hoy todos usan el referente de 3%, que en realidad es un techo; la tarifa podría ser menor.

En 2012, durante el congreso de Asofondos, el gremio de los fondos de pensiones, el superfinanciero, Gerardo Hernández, les habló de la necesidad de empezar a diferenciarse, pues por ahora solo lo hacen con su fuerza de ventas y servicios de atención al cliente, más que con tarifas. La propuesta que se estudia desde entonces es la de comprar los seguros por licitación para obtener tarifas más bajas y que, por ejemplo, las mujeres, que se incapacitan y se mueren menos, paguen una menor tarifa de seguro y de comisión en general; la idea de bajar las tarifas en el aseguramiento no es que les quede más plata a las AFP; el Gobierno quiere que esos ahorros sean trasladados a fortalecer el ahorro de los afiliados.

Más cantaleta

En el congreso de Asofondos de este año, Hernández les insistió sobre la necesidad de rebajar las comisiones, más ahora que el mercado quedó concentrado en cuatro AFP: Colfondos, Skandia, Porvenir y Protección y los dos últimos tienen 85% de los afiliados.

Miguel Largacha, presidente de Porvenir, señala que las comisiones sí han venido bajando y si el regulador ahora considera que se debía fomentar más la competencia tras las fusiones recientes, no debió haberlas aceptado en un principio.

Hernández responde que haber aprobado la compra de Horizonte por parte de Porvenir y de ING por Protección, no significa que no quieran buscar más competencia, pues es un hecho que esta beneficia a los afiliados.

El tema con el régimen de ahorro individual es que tras 20 años de operaciones, muchas personas aún no lo entienden y lo ven como algo de largo plazo. Es más, por ser obligatorio, se preocupan poco por elegir fondo, en especial si no identifican diferencias sustanciales entre ellos.

En el ejemplo de un salario de un $1 millón, con una comisión 1,5% el trabajador le paga al fondo porque le administre su dinero $225.000 al año, si ese valor se pudiera reducir, iría más dinero a su cuenta individual, que es de donde saldrá la pensión. Y aunque al cierre de 2013 los fondos no recibían 1,5%, sino 1,3%, a los afiliados les seguían cobrando el tope de 3%, pues el resto era el seguro.

“Todos nos acostumbramos a ese tope de 3% y no lo bajamos porque como la gente no es consciente del tema, no hay guerra de tarifas”, dijo un alto funcionario de una de las AFP.

La propuesta de la Super-financiera –que está siendo estudiada por un comité de expertos y que incluiría otros cambios al sector, como el cálculo de la rentabilidad mínima–, sería poder separar la tarifa de administración de la del seguro para que sea más clara.

Otra idea es realizar subastas con los nuevos afiliados para que se quede con ellos quien les cobre la menor comisión. Esto buscaría fomentar la competencia, dado que hoy con lo concentrado que está el mercado no hay incentivo para que entren nuevos jugadores. Esta propuesta no les gusta para nada a los fondos y más allá del tema de más competidores, dicen que en Chile se aplicó y la nueva AFP que se quedó con los nuevos afiliados por el menor costo, lo hace todo por internet, disminuyendo el servicio al cliente. No les molestaría tanto si se incluyeran más elementos para elegir al ganador y no solo la tarifa. Así mismo, proponen que si se van a hacer cambios en este frente, estos deberían incluir a Colpensiones, que también cobra 3%.

Sea como sea, AFP y regulador deberían hacer más esfuerzos para que los casi 12 millones de colombianos que ahorran allí comprendan el sistema y los cobros que les hacen. Sin tenerlo claro un gran porcentaje está convencido de que no se va a pensionar, ¿cómo sería si lo entendieran?
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