| 5/29/2014 2:00:00 PM

Jugada eléctrica

Dinero revela la reciente creación de una filial de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) que pretende manejar el transporte público eléctrico de la capital. ¿De qué se trata el asunto?

Las buenas noticias y los halagüeños resultados que por estos días vienen rondando a la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), tienen de plácemes a propios y extraños. La galería que exhibe las más contundentes consecuciones de la compañía así lo deja entrever: por ejemplo, la adquisición de 31,92% de las acciones de la transportadora de gas TGI por US$ 880 millones. También sus jugosas utilidades por $843.000 millones en 2013. Podría incluirse además en ese paquete de logros el proceso de expansión que ha llevado a la Empresa a tener fuerte presencia en Perú y Centroamérica.

Todo eso explica por qué dentro del listado de las 1.000 compañías más grandes del país –confeccionado hace pocas semanas por la Supersociedades– la EEB hoy descuella en la casilla 40. Una coyuntura inmejorable que con frecuencia llama la atención de los medios de comunicación. Pero paralelo a este visible panorama, en voz baja y sin tanto aspaviento la EEB también trabaja en la puesta en marcha de una filial dedicada a desarrollar y gerenciar, entre otros, proyectos de movilidad eléctrica en la capital.

Se trata de la hasta hoy inédita Empresa de Movilidad de Bogotá SAS E.S.P. Legalmente constituida en la Cámara de Comercio el pasado 11 de abril, la entidad –con una participación de 99,98% de la EEB– pretende en principio encargarse del manejo de los sistemas de transporte eléctrico capitalino. Un botón de muestra serían las famosas catenarias –buses alimentados por energía eléctrica– que llegarían a Bogotá en los próximos meses. En concreto, aquellos que correrían sobre las Troncales de las fases I y II de Transmilenio, tal y como lo reveló Dinero el año pasado.

La estructuración de la naciente Empresa de Movilidad va tan avanzada que a estas alturas la Asamblea de Accionistas de la EEB ya nombró su gerente: Juan Martín Zuluaga Tobón, ingeniero civil de la Universidad Nacional de Manizales, que actualmente ocupa la vicepresidencia de Proyectos Especiales de la EEB. Y será precisamente bajo sus directrices que la joven compañía no solo deberá debutar con la administración de los buses eléctricos mencionados sino con la puesta en marcha de una larga lista de proyectos de corto plazo.

Dentro de esas apuestas, las más llamativas tienen que ver con una millonaria Asociación Público Privada encaminada a construir dos corredores viales sobre los que transitaría una suerte de tren eléctrico. El primero es el llamado Corredor de Occidente, cuyo trazado iría desde la Estación de La Sabana y terminaría en Facatativá. Con un costo estimado de $759.000 millones, el consorcio originador de la propuesta –todavía en etapa de estudio– es producto del matrimonio entre las firmas Vossloh y Torrescámara.

El segundo corredor, también presentado por el consorcio en mención, sería el del Sur, que iría desde la misma Estación de La Sabana hasta el municipio de Soacha. Su valor rondaría los $740.000 millones. Así las cosas, si los dos proyectos reciben la bendición de la administración distrital, sobre los hombros de la novel Empresa de Movilidad recaería la responsabilidad de echarlos a rodar.

Por lo pronto, mientras se cristalizan todas estas iniciativas, en el aire queda surcando una pregunta: ¿será financiera y políticamente correcto que la Empresa de Energía de Bogotá, mediante su nueva filial, ingrese al negocio del transporte público?.
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