| 1/22/2015 12:00:00 PM

Malos vientos

El Fenómeno del Niño ya está en Colombia y su mayor impacto se percibirá en marzo próximo cuando se completen varios meses sin lluvias en algunas regiones.

No se confunda si por estos días en la región andina se registran unos chubascos o lluvias. Según el Ideam, el Fenómeno del Niño, que para el caso de Colombia representa un menor volumen de lluvias, ya está en su fase de maduración, lo que significa que lloverá menos de lo habitual y que en algunas regiones en donde no cae una gota de agua –como en La Guajira– esta situación se tornará más dramática.

Lo que explica el director del Ideam, Omar Franco, es que las actividades productivas en algunas regiones del país resultarán más afectadas por cuenta de esta novedad climática que se genera en el Océano Pacífico y cuya principal característica es un calentamiento de las aguas por fuera de lo normal.

De hecho ya la temperatura del Pacífico se incrementó en el último trimestre de 2014 y se espera que a marzo de este año continúe esta tendencia para después reducirse en el segundo semestre. El punto clave para entender este fenómeno es que en algunas zonas del país no llueve hace meses y “llegar a la fase de madurez del Niño” significa que la situación de sequía se prolongará por un tiempo más. De allí el llamado del gobierno nacional para ahorrar agua en el país y sancionar a los despilfarradores.

Aunque entidades internacionales como el Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa) redujeron a 50% las probabilidades de que se presente un Fenómeno del Niño en los países suramericanos con costas en el Pacífico –10 puntos menos frente a diciembre pasado–, las preocupaciones en el país se mantienen y rondan a diversos sectores, pero especialmente a tres: el agrícola, por el efecto que pueda tener en la producción de alimentos, en el retraso de los cultivos y en un eventual aumento en los precios de algunos de ellos; el de energía, pues aunque la entrada de Hidrosogamoso le da una mayor confiabilidad al sistema, una reducción dramática de los embalses despertaría de nuevo la amenaza de apagón, y finalmente en el de suministro de agua porque, según la Defensoría del Pueblo, 80% de las cabeceras municipales se abastecen de frágiles fuentes de agua.

El Ideam se ha venido preparando en los últimos años con mejor tecnología y equipo humano para anticipar este tipo de cambios en el clima y tomar las medidas necesarias. Por ello, se han mejorado las herramientas informativas disponibles en la página web de la entidad para varios sectores productivos. En la actualidad cualquier agricultor con acceso a internet puede chequear cada semana una aproximación al clima que tendrá.
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