| 5/27/2015 10:00:00 PM

Lupa a la regulación del mercado de energía

La Superintendencia de Industria y Comercio creará un indicador de buenas prácticas de competencia en el mercado de energía. ¿Otro sector en la mira?

La cobertura del servicio de energía eléctrica en los hogares del país es de 97%, ubicando a Colombia por encima del promedio regional, que está en 92%. Este, sin duda, es un sector robusto y consolidado en el país, con altos niveles de confiablidad.

Sin embargo, a pesar de tener una oferta diversificada y de contar con planes de inversión en generación, transmisión y distribución superiores a los US$10.000 millones en la próxima década, aún es necesario aumentar el consumo, especialmente en el sector empresarial. Para el Consejo Privado de Competitividad (CPC) se debe fortalecer el desempeño del sector para apalancar el desarrollo de actividades productivas intensivas en energía, pues estas juegan un rol clave en el crecimiento económico y la generación de empleo.

“Es probable que el precio de la energía eléctrica sea un factor relevante que explique, parcialmente, el bajo consumo de energía del país”,
dice el CPC en su Informe Nacional de Competitividad 2014-2015.

Precisamente el precio de la energía ha sido uno de los temas más debatidos en los últimos meses y motivo de controversia entre los industriales y los generadores. Para los primeros, su valor es muy alto y se puede convertir en una barrera para que el país alcance mejores índices de competitividad; para los segundos, los precios frente a otros países del planeta se ubican en la media.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha advertido sobre algunos problemas de regulación y preocupaciones en materia de competencia en el sector, especialmente en generación.

Por ejemplo, de acuerdo con un documento de la SIC, se han identificado algunas conductas que “usualmente se ubican en la zona gris de la regulación y explotan rentas a partir de los vacíos normativos”, en especial en dos situaciones: una, distorsiones en el mercado de contratos a largo plazo en una posible discriminación de precios entre usuarios regulados (hogares) y los no regulados (industria). “Los análisis del mercado revelan que los generadores ofrecen precios en contratos a largo plazo para usuarios regulados que son significativamente mayores a los precios ofertados en contratos cuyo destinatario final son los usuarios no regulados”.

Y, la segunda, por las compras propias entre usuarios verticalmente integrados a precios mayores a las compras que realiza un generador a un tercero, cuando necesita energía para atender los hogares. Sin embargo, no son las únicas situaciones que ha identificado la SIC. También preocupa a la entidad que los agentes con poder en el mercado tienen la capacidad y el incentivo para retener cantidades en la bolsa de energía ocasionando artificialmente la subida del precio en bolsa y aumentar los ingresos recibidos. Además, los estudios han planteado inquietudes en torno a que en momentos de pocas lluvias el precio se incrementa rápidamente, mientras en los de lluvias el precio se mantiene estable.

La SIC quiere tomarle el pulso al mercado de energía y hacerle un seguimiento permanente. Para ello está diseñando un indicador de buenas prácticas que calificará el comportamiento de los agentes, como si fuera un semáforo, y construir un perfil de riesgo que potencialmente amerite aplicar las acciones de policía administrativa que tiene la entidad.

“Durante 2015, los esfuerzos de la promoción de la competencia se enfocarán en incentivar a los agentes del mercado la adopción de buenas prácticas en materia de gobierno corporativo para mitigar el riesgo de violación a la ley de competencia”, concluye el estudio de la SIC.

A principios de junio se anunciará el indicador y su metodología entrará en discusión con el sector energético. ¿Otro sector en la mira de la SIC?
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