| 8/23/2013 6:00:00 PM

¡Eso está carísimo!

Aunque Colombia registra hoy una de las inflaciones más bajas de su historia, los colombianos perciben que todo en el país está caro. Top 10 de cosas que sí están por las nubes.

El gobierno nacional informó que en julio pasado la inflación anual fue de 2,22%, una de las más bajas en la historia. Esta noticia muestra que la lucha por la estabilidad de precios está ganada.
Sin embargo, es habitual que los colombianos se quejen de que en el país todo está caro. ¿Qué es lo que pasa, entonces?

Es necesario distinguir entre una inflación baja, que refleja estabilidad en las cotizaciones de los productos, y una economía barata. El país  está pagando la cuenta por temas como revaluación, mala infraestructura, bajo consumo e inseguridad.

El cemento y los fertilizantes son ejemplos de productos que le generan sensibilidad a los consumidores hoy. A continuación, otros ejemplos y las causas de sus altos precios.

Entradas a conciertos

Para el concierto de Paul McCartney en Bogotá, el precio de las entradas estuvo entre $78.000 (unos US$41) y $800.000 (cerca de US$425). En su más reciente concierto en Winnipeg (Canadá), el mismo artista cobró entre US$35 y US$250. Otro ejemplo, Roberto Alagna, considerado por la crítica como el mejor tenor del momento, no pudo presentarse en Colombia porque las boletas no bajaron de $400.000, un precio que muy pocos quisieron pagar. El evento fue cancelado. Este fenómeno podría explicarse por tres razones: escenarios escasos, tamaño de la audiencia y la tarifa que cobra el artista para actuar en Colombia. El país tiene una infraestructura de eventos escasa y los conciertos cuentan con bajas asistencias, si se comparan con otros países, lo que hace que la boleta sea más cara. Así que muchos artistas que solo realizan una o máximo dos presentaciones en el país cobran una prima adicional. Además, los costos logísticos aumentan justamente porque la oferta es poca.

Seguros de carros
En general, las tarifas de seguros no han caído. Pero especialmente la queja reiterada es por las pólizas de vehículos, aunque las cifras muestran que la accidentalidad se ha reducido y la siniestralidad es menor. Las razones son variadas. Las compañías están ampliando las coberturas en responsabilidad civil; es decir, pagan más en caso de siniestros. Además, son mayores los servicios de asistencia, como el conductor elegido. Otro factor es que las comisiones de los intermediarios o corredores de seguros son altas. Los elevados niveles de fraude aumentan la presión sobre las primas.

Ropa para bebés
Los precios de esta clase de productos son altos y a esto se le suma que la vida útil de la ropa de bebé es muy inferior a cualquier otra prenda, pues rápidamente los niños cambian de talla. Según Camilo Herrera, de la firma de investigación de mercados Raddar, “la ropa de marcas reconocidas para bebés es costosa. Son más caras porque hay que importarlas y ponerlas en la tienda. Por ejemplo, un body vale US$1, traerlo puede costar US$0,5, la nacionalización unos US$0,15, traerlo a Bogotá otros US$0,5. A eso súmele un margen de 20% para comerciante y un IVA de 16%, lo que deja un precio final de US$1,75, 74% más caro que en Estados Unidos”.

Fletes de carretera
Según un sondeo de la gerencia de Logística, Transporte e Infraestructura de la Andi, que dirige Edgar Higuera, en Colombia el precio promedio de transportar una tonelada de carga por carretera es de US$0,6, mientras en otros países como México y Estados Unidos, esa tarifa está entre US$0,3 y US$0,4. El problema es que esto afecta en general el precio de todos los productos que se mueven por las carreteras nacionales; es decir, prácticamente toda la canasta de consumo de los colombianos.

Combustibles
Esta es una polémica permanente. Pero es claro que el mayor precio de la gasolina está asociado a la gran carga de impuestos que tiene cada galón. El IVA, el impuesto global a la gasolina, la estampilla de transporte y la sobretasa, representan 30% del precio total. El asunto es que desmontar estos tributos resulta difícil, pues, por ejemplo, la sobretasa es un ingreso fundamental para muchos municipios del país. Así que el asunto implica una discusión política de fondo.

Libros
En términos generales, el problema del costo de los libros en el país está asociado al tamaño del mercado. Como pocas personas leen habitualmente, los costos asociados a producir y distribuir un libro se vuelven más elevados. La edición promedio en Colombia es de 1.000 ejemplares; desde el punto de vista industrial, estos volúmenes impiden mayores economías de escala. “Dependiendo de la librería, el margen con el que se queda puede llegar hasta 50% del precio, lo cual sonaría absurdo si no se piensa con cuidado: un libro puede durar en la estantería mucho tiempo hasta ser vendido y por eso se cobra tanto, porque un libro ‘paga’ un arriendo de espacio en la librería; si la rotación fuera más alta, el precio de los libros bajaría”, explica Camilo Herrera, de la firma de estudios de mercado, Raddar.

Comidas rápidas
El principal problema aquí es el de costo de insumos y de mano de obra. El índice Big Mac muestra que Colombia es más cara en términos reales que Estados Unidos, “porque los locales de esta compañía están en zonas de arriendos y tierra costosa. El salario es más alto que en Estados Unidos para operarios, por cuenta de los parafiscales y otros adicionales. Finalmente, los insumos no tienen la economía de escala que en Estados Unidos: una cosa es comprar toneladas de papa para Colombia y muchas más toneladas para Estados Unidos”, señala Camilo Herrera de Raddar.

Tratamientos odontológicos
Según Daniel Pérez, gerente general de Views, firma especializada en estudios de mercado, en un reciente análisis sobre el sector de seguros de salud, quedó claro que los servicios odontológicos se perciben como costosos. “De hecho, al momento de preguntarles a los usuarios sobre qué preferían que les cubriera una póliza de seguros, si los servicios de hospitalización o los de odontología, todos escogían estos últimos”, explica Pérez. Lo extraño es que ello indica que la oferta de estos servicios ha aumentado. En cualquier caso, es claro que los tratamientos de ortodoncia son procedimientos costosos. Los odontólogos y ortodoncistas se han ingeniado mecanismos de financiación a cuotas para abrir campo a más usuarios.

Medicamentos
Casi nadie tiene dudas de que las medicinas en territorio colombiano son costosas. De hecho, el gobierno nacional acaba deponerle tope al precio de 189 medicamentos. Todo indica que esta tendencia no tiene nada que ver con razones de mercado y por eso se hace necesaria la intervención del Gobierno Nacional. En este caso la acción debe ser para defender a los consumidores.

La vivienda
Bogotá ya tiene zonas donde el metro cuadrado para construcción de vivienda se vende a $12 millones. Un valor que no se ve sino en grandes ciudades como Nueva York. ¿El problema? La oferta de tierra se está quedando corta por razones regulatorias, como en el caso de Bogotá, y en otras regiones del país por cuenta de la creciente demanda. No se debe descartar que en parte, ese incremento en los precios de la vivienda está asociado a mejores niveles de vida y servicios públicos en ciertas zonas.









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