| 8/19/2015 7:00:00 PM

¿Cómo le fue a Vargas Lleras en su primer año al frente de la infraestructura?

El próximo 2 de septiembre el vicepresidente Germán Vargas Lleras cumple un año al frente del sector infraestructura. ¿Cuál es su balance?

Al César lo que es del César; o mejor, a Vargas lo que es de Vargas. Aunque el temperamento del vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, termina por exasperar a más de uno, no cabe duda de que su arribo hace un año a la locomotora de infraestructura deja más elogios que reproches.

“El vicepresidente Germán Vargas Lleras tiene una gran condición gerencial y ejecutiva”, afirma el presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), Juan Martín Caicedo Ferrer. El directivo destaca además cuatro aspectos que denotan el primer año del Vicepresidente. “Lo primero es que nadie puede negar que logró destrabar varias obras que estaban estancadas por múltiples factores; lo segundo es que tiene una capacidad innata de supervisar cada una de las obras en ejecución”. 

Caicedo se refiere a un sistema de seguimiento –con mapas y software especial– implementado en la Vicepresidencia para hacer un seguimiento día a día a los proyectos en municipios, departamentos y regiones. Como tercer aspecto, el dirigente gremial menciona las reuniones que Vargas Lleras organiza todos los lunes con el director del Invías, la Ministra de Transporte, viceministros, el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura y hasta representantes de las entidades responsables de las licencias ambientales.

“Y lo último para destacar es que el Vicepresidente rompió un paradigma en el país al iniciar los estudios para un plan maestro para 15 o 20 años. Es un mensaje de confianza para los próximos años”, dijo Caicedo.

No ha pasado semana sin que Vargas visite entre 8 y 20 municipios. Entrega de casas gratis, firma de actas de inicio de vías, jalones de oreja a los constructores y diálogo con alcaldes, gobernadores y comunidades hacen parte del día a día del Vicepresidente.

Durante el último año también ha visitado varias veces proyectos clave y con problemas como el túnel de la Línea, la doble calzada Buga - Buenaventura, la nueva torre de control del aeropuerto El Dorado y la Autopista de las Américas, que une los departamentos de Antioquia, Córdoba, Sucre y Bolívar.

Y ni hablar de los acueductos y obras de saneamiento en más de 100 municipios. El Vicepresidente está al frente de proyectos de infraestructura que suman unos $70 billones. Una cifra tan grande e importante que también ha servido para que sus detractores políticos afirmen que “se trata de una campaña política soterrada a la Presidencia 2018 - 2022 y financiada con presupuesto general”.

Cierto o no, el Vicepresidente le ha imprimido un aire fresco al sector, con más gestión y resultados si se compara con otros Ministros del ramo que pasaron por las vetustas oficinas del CAN con más pena que gloria o con los propios vicepresidentes anteriores, cuyas agendas eran menos ‘mediáticas’. No hay que pasar de vista que la anterior Ministra del Transporte, Cecilia Álvarez (hoy jefe de la cartera de Comercio), también viajaba por todo el país para recorrer las obras y acosar a los contratistas, solo que ella lo hacía en un bus y sin el halo de poder (y en algunos casos miedo) de Vargas Lleras.

Así trabaja

El actual ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao –asiduo compañero de viaje del Vicepresidente en sus correrías por el país– explica que el exministro y exsenador tiene la capacidad natural de destrabar los líos, preparar los discursos en pleno vuelo y mantenerse activo todos los días hasta las 11 de las noche “y al otro día estar listo a las 5 de la mañana para una nueva jornada”.

Todo lo anota en una libreta negra que tiene hace unos 20 años y a la que solo le cambia las hojas. Allí apunta los compromisos y fechas que le entregan con algún temor sus subalternos. También utiliza un block de páginas amarillas que luego pasa a un iPad personal. “Esto lo hace para memorizar los asuntos pendientes. Todo lo va anotando”, explica uno de sus más cercanos colaboradores. Curiosamente, solamente maneja un celular, pues solo un círculo muy cerrado de personalidades tiene el codiciado número.

Para moverse por el país utiliza un avión tipo caza de la Fuerza Aérea acondicionado con asientos cómodos y escritorio en la parte delantera. También usa –eventualmente– el avión FAC 002.

Lo bueno, lo malo y lo feo, según vargas 

El Vicepresidente hace supropio balance de gestión.

Lo bueno: haber tenido la oportunidad de coordinar un sector que va a transformar este país. Es la inversión más grande que se ha hecho en la historia de Colombia, $70 billones, unos US$30.000 millones. Una vez concluya este programa de infraestructura, Colombia pasará en la clasificación del Banco Mundial (Doing Business) del puesto 18 en el Continente al tercero. Solo nos aventajarán Brasil y México, que llevan décadas invirtiendo en infraestructura. Tendremos un país enormemente competitivo, reduciremos los costos logísticos, pero particularmente se elevará mucho el nivel de vida de todos los colombianos.

Lo malo: la crisis derivada de los ingresos minero-energéticos. Nos ha afectado el volumen de inversiones en obra pública, a cargo de Invías. Los recortes han sido significativos.

Lo feo: algunos sustos en todas estas giras que son a diario, las carreteras y los programas de vivienda.

¿De qué tipo?

En el tema de transporte aéreo hemos tenido algunos percances y siempre resulta muy desagradable.

¿Muy graves?

Son incidentes de fallas mecánicas o mal tiempo.

¿Mantendrá el mismo ritmo para el segundo año?

La única forma de lograrlo es mantener la supervisión de las obras (…), hay que estar vigilantes en cada tramo que se construye y que sea entregado para el servicio.

¿Cómo hace para mantener la fuerza?

Gran disciplina y mucho entusiasmo.
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