Revista Dinero

Yolanda Calle es una inversionista afectada.

| 1/23/2013 6:00:00 PM

El misterio de Luxemburgo

La operación por US$50 millones a través de Luxemburgo es quizás el mayor descalabro derivado de la debacle de InterBolsa.

La historia se repite: pensionados, viudas, pequeños inversionistas y profesionales que confiaban ciegamente en la principal comisionista de bolsa del país podrían perder una millonada que le entregaron a InterBolsa a través de una intrincada operación financiera en Luxemburgo.

Se trata de los famosos Títulos Estructurados de Crédito (TEC), papeles a través de los cuales la malograda firma obtuvo US$50 millones en julio del año pasado a un plazo que se extiende hasta 2016.

Se trata de una operación sofisticada, con altos niveles de riesgo y diseñada para inversionistas profesionales. Un TEC es una especie de pagaré o letra de cambio que sirve de garantía a un crédito. Pero esa garantía consiste, básicamente, en el buen nombre de la empresa y su promesa de pagar cumplidamente: detrás de los TEC no hay un colateral como acciones, títulos valores, propiedades o finca raíz ni ningún otro activo adyacente que sirva de respaldo en caso de un incumplimiento. Simplemente, la garantía se va construyendo mensualmente durante la vida del crédito, gracias a los pagos que el emisor hace a una fiduciaria.

En el caso de InterBolsa, el emisor de los TEC es InterBolsa Holdco, que no es una empresa, sino un vehículo de inversión con personería jurídica propia y radicado en Luxemburgo. Los únicos activos de ese vehículo son los US$38.000 del capital suscrito.

Para comprar un TEC, los inversionistas colombianos tenían que poner su plata en Panamá, a través de la filial de InterBolsa en ese país. Así las cosas, alguien en Colombia adquiría un TEC de InterBolsa, ponía su dinero en Panamá para un vehículo de inversión en Luxemburgo y la plata servía para refinanciar las deudas de la Holding de InterBolsa en Colombia: toda una vuelta al planeta y un verdadero enredijo financiero y jurídico.

Lo malo de la operación no es que haya sido en Luxemburgo o que la plata haya sido recaudada en Panamá. Lo más grave del asunto es que quienes mayoritariamente terminaron poniendo los US$50 millones de la emisión fueron pequeños inversionistas como pensionados, amas de casa, o profesionales que desconocían el intríngulis de la operación. Ninguno era un inversionista profesional o especulador financiero.

Varias personas afectadas con los TEC coincidieron en señalar que nunca les informaron qué tan intrincada era esa operación y que ninguno de ellos supo que su dinero era captado por una firma en Luxemburgo.

María Isabel Barrientos, una de las inversionistas afectadas, supo de la operación porque su asesor de confianza en InterBolsa se la ofreció. “Me dijeron que era una inversión excelente. Yo no tengo ni idea de eso y si un comisionista de bolsa me dice que es bueno, pues yo le creo, porque le tengo confianza. Pero hoy no se sabe dónde está esa plata”, explica.

Pedro Arango es un pensionado que manejaba sus recursos en InterBolsa y terminó metido en los TEC. “Esos son los ahorros de mi vida”, dice. De acuerdo con su versión, llegó a estos títulos, porque unas inversiones que tenía con InterBolsa se le vencieron y su corredor le ofreció esa opción. “Yo confié, porque me dijeron que esa era una operación que respaldaban los dueños de InterBolsa”, señala.

Yolanda Calle, otra pensionada, dice que su asesor le ofreció los TEC. “A mí nunca me dijeron nada de Luxemburgo. Uno se pone a confiar en las personas y no me dijeron nada de eso”, afirma.

Balance negro

Las cuentas de la operación parecen más claras de lo que los inversionistas quieren reconocer. Hasta el momento de la intervención, InterBolsa S.A., la holding en Colombia, consignó en la Fiduciaria Popular las cuotas mensuales correspondientes a agosto, septiembre y octubre de 2012; cada cuota es de $1.800 millones, cerca de US$1 millón. Además, fue honrado el primer pago de intereses de octubre 20 de 2012. Eso quiere decir que de los US$50 millones que recogió InterBolsa, hay por lo menos US$47 millones embolatados, pues a comienzos de enero se declaró oficialmente el default de la operación en Luxemburgo.

La pregunta que muchos se hacen es ¿entonces quién paga? Ese es todo un lío jurídico. El primer asunto es determinar cuáles son las garantías, pues en la Fiduciaria Popular no hay más de US$3 millones de los US$50 millones. Así que si se atienen a las condiciones del prospecto de inversión, pues los inversionistas van a recibir menos de 7% de su capital.

Pero, obviamente, muchos inversionistas dicen que se les tiene que devolver todo su dinero, ya que en el prospecto está dicho que en caso de cualquier dificultad, los TEC cuentan con garantías de primer requerimiento: esto significa que el emisor se compromete a pagar el saldo de los TEC, antes que cualquier otra obligación.

El segundo asunto es determinar si esa es una obligación de InterBolsa, la holding en Colombia, o InterBolsa Holdco, el vehículo de inversión en Luxemburgo.

Para el agente liquidador de la Holding de InterBolsa, Pablo Muñoz, el panorama no es tan claro y señala que los TEC son un gran enredo jurídico y por eso se abstuvo de pronunciarse sobre el tema, hasta tanto analice las implicaciones de toda la operación.

Lo único cierto es que los dineros asociados a los TEC entraron al flujo de caja de la holding, con el objetivo de cubrir otras obligaciones, pues la meta era recomponer los pasivos financieros de InterBolsa. De hecho, la emisión de los TEC en julio pasado coincide con la redención anticipada de los bonos que InterBolsa tenía en circulación en Colombia por $120.000 millones y con el cumplimiento de un crédito a tres meses que Bancolombia le hizo a InterBolsa y que fue cancelado cumplidamente.

Así que, en el mejor de los casos, los inversionistas de los TEC entrarían en el universo de acreedores de la Holding de InterBolsa, y les tocaría esperar su turno en la fila hasta que se determine el momento de pagarles. El peor escenario es que se concluya que por tratarse de una operación de alto riesgo, la única garantía fueran las consignaciones en la Fiduciaria Popular.

Claramente, la situación para estos inversionistas es crítica. Pusieron US$50 millones y la pérdida potencial es de US$47 millones. Según la información pública de la Bolsa de Luxemburgo, InterBolsa Holdco tiene como miembros de Junta Directiva a Rodrigo Jaramillo y Jorge Arabia; las autoridades tendrán que preguntarles cómo desenredar este embrollo y si será posible responder a los inversionistas. En cualquier caso, hasta el momento, los TEC de Luxemburgo son la operación individual que mayores pérdidas les podría dejar a los inversionistas afectados por el descalabro de la principal firma comisionista del país. Toda una reventada financiera.
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