| 9/4/2015 5:00:00 AM

El debate que tendrán que enfrentar las aseguradoras

El representante a la Cámara David Barguil anunció control político para corregir algunas prácticas en las empresas aseguradoras y le dio un tirón de orejas a la regulación de seguros.

Luego de liderar discusiones para defender a clientes del sistema bancario, los fondos de pensiones y Colpensiones, David Barguil, representante a la Cámara y presidente del Partido Conservador, dará la discusión este semestre para defender a los usuarios de lo que él llama “algunos abusos” en los que incurren las aseguradoras, ante lo cual el gremio se defiende (ver página siguiente).

La denuncia de Barguil se sustenta en los reclamos recibidos en su página: defensordetubolsillo.com

Según Barguil, son varias las irregularidades que ha encontrado hasta la fecha y, casualmente algunas de estas tienen conexión con las que había denunciado previamente en el sector bancario. La primera de ellas está asociada a la suscripción, en la que, según Barguil, “casi todos los seguros se comercializan en el sector bancario, en un esquema cartelizado, con aseguradoras que casi siempre pertenecen al mismo grupo de un banco o con empleados bancarios que no tienen claridad sobre los productos que están vendiendo”.

Asimismo, relata Barguil, esa falta de idoneidad del que vende el seguro se replica en un sinnúmero de agentes y agencias de seguros que no son vigilados por la Superintendencia Financiera (SFC), quedando la responsabilidad de supervisión en manos de las aseguradoras, quienes a su vez son las más interesadas en que dichos agentes comercialicen sus productos, independiente de si tienen el suficiente conocimiento del producto.

La suma de estos factores hace que las personas adquieran coberturas que ni siquiera el que las está vendiendo las entiende. Porque, como señala el líder conservador: “cualquier persona puede vender seguros en Colombia”.

Un tercer elemento denunciado por el Representante tiene que ver con la práctica de las compañías de seguros de no honrar sus obligaciones o de aprovecharse de la necesidad de los asegurados por negociar conciliaciones desventajosas para las personas que requieren una pronta indemnización. Esto, según Barguil, hace que el usuario tenga que contratar los servicios de un abogado para hacer cualquier reclamación.

Otra de las grandes fallas del sector asegurador en Colombia tiene que ver con los ajustadores de seguros, quienes deberían ser un grupo de personas o empresas imparciales y calificadas en la evaluación integral de un siniestro, pero que ante la ausencia de una reglamentación clara, terminan tomando partido en favor de la aseguradora o del asegurado, generando distorsiones en este mercado.

A esto se suma, según el representante, la poca claridad en las estadísticas de quejas de la SFC, que dificulta la identificación puntual de más problemas.

Todas estas aristas dejan un sinsabor que lleva a un solo diagnóstico: “la regulación y supervisión de la industria aseguradora está rezagada”. Por eso, indica Barguil, “es necesario que la SFC  y el Ministerio de Hacienda cumplan con su función o si no en el Congreso tendremos que reglamentar”.

Sin embargo, pese a las críticas, el representante cordobés concluye que, “en Colombia hay que profundizar el aseguramiento, porque gran parte de los problemas de algunas zonas del país, principalmente agrícolas, son generados por la falta de cultura de aseguramiento, pero para ello se deben acabar algunos abusos que hacen que las personas no confíen en esta industria”.

Por ahora, Barguil seguirá recolectando más elementos para la realización del debate. Esta será la gran discusión económica del segundo semestre en el Congreso de la República. Las cartas están sobre la mesa.

Lea también: Las aseguradoras responden a cuestionamientos del Congreso
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