| 12/18/2014 2:30:00 PM

Dólar negro

El dólar seguirá alto mientras no se resuelva la incertidumbre en uno de los mercados clave para la economía colombiana: el petróleo.

La reciente devaluación del peso colombiano es una prueba más de la enorme dependencia que tiene la economía colombiana de su producción de petróleo.

La caída en los precios del crudo ha representado, en primera instancia, menores ingresos para las compañías petroleras ubicadas en Colombia y, segundo, muchas dudas entre los inversionistas sobre la manera como el país va a asumir el inminente ajuste en sus cuentas externas.

Sin embargo, es claro que los inversionistas han sobrerreaccionado. Mientras que en el último mes México y Brasil se han revaluado 9% y 2,52%, respectivamente, Chile se ha devaluado apenas 3,71%, Colombia tuvo un salto en su tasa de cambio frente al dólar de 11,39%.

Según el gerente de investigaciones económicas de Corficolombiana, Andrés Pardo, la sobrerreacción se debe claramente al asunto petrolero. “Colombia en los últimos años ha aumentado su vulnerabilidad a los precios del crudo. Una caída en el precio del petróleo vulnera las cuentas externas de Colombia. Si se cae 40% el precio, es obvio que el peso se devalúe mucho”, asegura.

En el mismo sentido se pronunció Juan Pablo Espinosa, jefe de investigaciones económicas del Grupo Bancolombia. Según él, el petróleo es crucial para la balanza externa colombiana. “Mientras el petróleo representa menos de 6% del PIB, es más de 50% de las exportaciones y más de 80% de la Inversión Extranjera Directa (IED). Cuando decimos que el precio del crudo se ha caído en 40%, lo que se deriva de eso es un desequilibrio externo muy significativo. Y la manera como se ajusta eso es vía tasa de cambio”.

Es claro que el futuro en el precio de la divisa va a estar asociado con el comportamiento del mercado petrolero: aunque es imposible pronosticar el precio exacto de la divisa en 2015, sí es posible afirmar que todo está dado para que el dólar se mantenga por encima de los $2.200, pues al mercado petrolero parece haber llegado un ajuste estructural.

Espinosa, de Bancolombia, afirma que en el escenario de pronósticos de su equipo técnico se ha señalado un precio promedio para el petróleo en 2015 de US$65. “Así, el peso va a reflejar esa realidad y por eso es que nuestro escenario de tasa de cambio para 2015 esta entre $2.350 y $2.450”, explica.

Los países cuyo sector externo depende de sus exportaciones de petróleo van a estar a la expectativa de lo que decida la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), que se ha mostrado dividida sobre cómo enfrentar la nueva coyuntura.

Cosas buenas

A pesar de todo esto, el proceso de devaluación en la tasa de cambio tiene su lado positivo. Primero, significa un ajuste necesario en la cuenta corriente colombiana, que merodeaba el 4,5% del PIB al primer semestre de 2014, según las cuentas del Banco de la República. Los grandes giros de utilidades de la Inversión Extranjera y el aumento en las importaciones estaban haciendo que el país le pagara al resto del mundo cada vez mucho más que lo que el mundo le estaba pagando por sus productos, servicios y capital.

De otra parte, la devaluación significa un incentivo para la producción nacional, pues los productos importados empezarán a valer cada vez más en el mercado local y los productos colombianos de exportación valdrán menos en los mercados internacionales.

Un ejemplo de esto es lo que viene ocurriendo con el mercado cafetero. Las exportaciones de grano crecieron 67,1% a octubre pasado. Además de que el precio de este producto viene aumentando, la devaluación ha venido dándoles rentabilidades importantes a los caficultores. Actualmente el precio interno está por encima de los $820.000 la carga, casi el doble de lo que llegó a estar en los dos años anteriores, cuando una profunda crisis afectó al sector. Según las cuentas de los cafeteros, por cada $10 de devaluación entran al bolsillo del caficultor $4.000 adicionales. Con una subida de $490 como la que ha tenido el dólar en este año, los cafeteros le deben a la devaluación alrededor de $195.000 adicionales por cada carga de café.

El Banco de la República va a revisar el tema del dólar en la junta directiva de cierre de año. Todo parece indicar que después de casi una década de revaluación, ha llegado la hora de reducir la intervención del Emisor en este mercado.

El dólar ha sido uno de los temas centrales en este final de 2014. Son muchas las inquietudes entre los inversionistas, pues el ajuste en el tipo de cambio ha sido drástico. A pesar de la incertidumbre, es claro que el país no está ante una amenaza cambiaria como la que tuvo que vivir en la crisis de 1999. Estos son otros tiempos. El ajuste en la cuenta corriente se va a lograr y el país va a tener un tipo de cambio que le resultará más competitivo a los exportadores y a la industria nacional.
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