| 5/27/2015 10:00:00 PM

Falta mucho para llegar al metro

Aunque ya el gobierno hizo su apuesta inicial, el Distrito tendrá que definir de dónde vendrán los recursos para atender su parte. Viene lo más duro.

A pesar de lo disímil, el proceso de paz y el metro de Bogotá tienen un punto de encuentro: entraron en la fase decisiva. Hace unos días, cuando el presidente de la República, Juan Manuel Santos, le entregó, en un hecho simbólico, un cheque por $9,65 billones que corresponde a 70% del valor del metro de Bogotá, muchos alcanzaron a destapar la botella de champaña y creyeron que todo estaba listo. Sin embargo, tal y como sucede con el proceso de paz, es necesario imprimirle al megaproyecto un ‘optimismo moderado’.

Pocas horas después del flamante acto público en la Casa de Nariño, Clemente del Valle, presidente de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), aterrizó el asunto. Aunque ya está definida la valoración y costo del proyecto –en $13,79 billones-, se ha avanzado en el modelo de contratación entendiendo que se trata de una obra pública y se definieron fuentes de financiación por parte del Gobierno, están por determinarse factores claves para la segunda etapa de la estructuración, como la estructura de aportes por parte del Distrito, hecho al que se plantearon opciones.

Hay que reconocer que el camino se comienza a despejar y que nunca antes se había avanzado tanto (también aplica para el proceso de paz). Sin embargo, el Distrito, responsable de financiar el 30% restante, no tiene claro de dónde va a sacar los $4,1 billones que le toca poner. “Tenemos un abanico de opciones, entre ellas utilizar parte de las reservas de la EEB y ETB, la sobretasa a la gasolina y el cupo de endeudamiento”, explicó el secretario de Hacienda José Alejandro Herrera. 

El funcionario dijo que una de las opciones era capitalizar parte de esas reservas – que hoy suman $4,2 billones–, para apalancar o respaldar el proyecto. Camilo Baptiste, de Inverlik, aseguró que este tipo de desviaciones de reservas pueden limitar o posponer los planes de expansión de estas empresas y que será necesario contar con el apoyo de los socios privados que tienen las compañías. Las dos están listadas en la Bolsa de Valores. 

Otra salida sería democratizar más la participación accionaria de estas compañías, con el fin de conseguir los recursos necesarios para el proyecto. El papel del banquero Luis Carlos Sarmiento, quien tiene cerca de 3,8% de la EEB, será fundamental: podría ampliar su participación en la compañía y acompañar este proyecto, pero además ya hay acercamientos de la administración distrital con él para facilitar el tema de las reservas..

En el tema del cupo de endeudamiento, que supera los $2,4 billones, la dificultad es que tiene destinación específica y se abre un nuevo escenario de discusión. Además, es prioritario definir la institución que liderará el proyecto, su gobierno corporativo y la administración.

Otros hechos que frenan el proyecto y que deben ser trabajados están relacionados con la estructura tarifaria, si la obra se licita en uno o varios contratos y si se le entrega la operación del sistema a un operador privado, mediante una APP. 

El proyecto parece avanzar poco a poco, pero aún estamos a varias estaciones para llegar a buen puerto. Las negociaciones parecen a veces más duras que en La Habana.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?