| 5/12/2016 12:00:00 AM

¿Cuánto nos cuesta salvar Termocandelaria?

Tras haber finalizado la intervención de Termocandelaria por parte de la Superservicios, para algunos en el sector el Gobierno le premió a esta firma la falta de compromiso con el sistema. ¿Habrá sanción o no pasó nada?

El pasado 30 de abril, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD) inició la etapa de cierre de la intervención de la polémica central de generación Termocandelaria, la única que se declaró indisponible durante la reciente crisis energética

Si bien con la toma de posesión de la térmica se aseguró que generara en uno de los momentos de mayor estrés del sistema, su situación aún repercute y hay voces que advierten que produjo un desbalance en la generación, que protagonizó la pérdida de confianza en esquemas como el cargo por confiabilidad y que, tras la intervención, al parecer no habrá sanción.

Fuentes del sector de generación, consultadas por Dinero y que prefieren mantener la reserva, aseguran que después de descontar los costos variables, Termocandelaria obtuvo unos ingresos cercanos a los $250.000 millones. “¿Un agente que incumplió debe ser beneficiado? ¿Van a devolver la empresa saneada y no pasó nada? El Gobierno interviene, ¿pero no hay sanción? Ese es el punto, porque fue la única planta que se declaró indisponible, no entregó la energía en firme a la que estaba comprometida y tuvo que ser respaldada por otros agentes –térmicos e hidráulicos– que entregaron la energía y perdieron millonarios recursos”, dice una fuente.

Los cálculos de varios de los afectados son evidentes: las plantas hidráulicas tuvieron que desembalsar 7% adicional a su compromiso para garantizar la confiabilidad que no aportó Termocandelaria y por el incumplimiento de esta térmica el Administrador del Sistema de Intercambios Comerciales ejecutará garantías por cerca de $150.000 millones para la vigencia 2014-2015.

Además, las Ofertas de Energía en Firme (OEF) incumplidas a partir de la intervención de la SSPD implicaron desviaciones del cargo por confiabilidad o pérdidas de costo de oportunidad para los demás generadores por $370.000 millones y los agentes generadores que no pudieron cumplir sus OEF tuvieron que pagar al mercado $2,15 billones por desviaciones del cargo por confiabilidad.

Pero, además de los impactos, las medidas iniciales –como la de quitarle las obligaciones hacia el futuro y dejarla sin compromisos de energía en firme y sin recibir el cargo por confiabilidad– también están en el debate. Por una parte, porque para expertos en el sector, cuando la SSPD toma posesión de la empresa se congelan las deudas hacia atrás pero tiene que honrar los compromisos hacia adelante. “Y esa resolución les quita las obligaciones de energía en firme hacia adelante hasta finales de noviembre de este año”, dice uno de ellos. Y, por otra, Termocandelaria –junto con Celsia y Tebsa– hace parte de los promotores de la planta de regasificación de la Costa Caribe y, una vez la planta entre en operación –posiblemente en noviembre de este año–, volverá a tener compromisos y cargo por confiabilidad.

Sin embargo, no todos son tan críticos. Para un experto del sector térmico, Termocandelaria está en una compleja situación financiera, debe estructurar el pago de su deuda y los socios respaldar compromisos por unos US$80 millones.

Según Luis Miguel Fernández, vocero de Termocandelaria, la remuneración de las plantas térmicas está mal planteada en la regulación, la cual está fijada con un combustible residual (Fuel Oil # 6) que no se puede utilizar por ninguna de las unidades de generación térmica en Colombia. “No es sostenible en ninguna parte del mundo producir un kilovatio con diésel que cueste $733 y que por el mismo se paguen $302. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), durante la reciente crisis de El Niño, tomó unas medidas que brindaron un alivio parcial a los generadores; sin embargo, para Termocandelaria estas no fueron suficientes”, dice.

Para Javier Lastra, agente que adelantó la intervención de Termocandelaria, la decisión contribuyó a evitar un racionamiento de energía durante el intenso Fenómeno del Niño y su aporte se evidenció aún más durante los daños presentados en las centrales de Guatapé y Flores IV, periodo durante el cual Termocandelaria aportó del orden de 4% de la demanda de energía del país. La intervención, según él, fue posible por unos recursos por $146.000 millones que el fondo empresarial de la SSPD le prestó a la intervención y que ya fueron devueltos.

Además, explica la situación de la empresa. “Para el caso de Termocandelaria el cumplimiento de la entrega de la energía firme implicaba incurrir en unos costos variables que a la fecha de la intervención se ubicaban en un rango de entre $650 a $750 kilovatio/hora dependiendo del valor del combustible. Con precio de escasez a $302 era una pérdida de $95.000 millones mensuales, cuando por cargo recibe $9.800 millones. Perdía 10 veces más de lo que recibía por cargo”, advierte.

Lo que viene

Si bien tras la intervención se lograron excedentes de caja en la operación por unos $48.000 millones, estos recursos no son suficientes para atender las deudas, en especial los $170.000 millones con otros generadores que atendieron sus incumplimientos de energía en firme.

Lastra logró el concurso de los accionistas de Termocandelaria para tramitar un acuerdo de pago con los acreedores que contempla en la propuesta un periodo de 60 meses para el cubrimiento de 100% del capital adeudado. Como los ingresos futuros no alcanzarían, los dueños tendrán que fondear en ese periodo; entre tanto, no hay repartos de dividendos y sí hay un incremento en ingresos, se deben adelantar los pagos (ver entrevista).

Pero el papel de la SSPD no terminó con la intervención. “La SSPD está adelantando una investigación cuyos resultados se conocerán en las próximas semanas. Es claro que Termocandelaria tenía que generar y entregar energía y no lo hizo. En ese escenario cabría una sanción”, advierte una persona cercana al proceso.

La otra preocupación existe ante una eventual insolvencia de la firma. Todos sus activos están bajo la figura de leasing, que la misma regulación facilita. “Ese sería el peor de los mundos: no se tendría qué perseguir porque los activos están pignorados. Ahí no habría nada que hacer”, agrega esta fuente.

La historia de Termocandelaria, lejos de terminar, parece que apenas empieza. Los ojos del sector están puestos en ella.

‘Esperamos tener acuerdo en mayo’

Luis M. Fernández, vocero de Temocandelaria, explica la situación de la empresa.

¿Cuál es la situación financiera de la empresa?

En el marco del cierre de la intervención se ha venido estructurando un acuerdo de pago de todas las acreencias, al cual concurren los socios con el objeto de pagarlas en un plazo que permita la viabilidad de la compañía en el largo plazo. Este proceso tiene dos etapas: una contempla el pago de una parte significativa de la deuda apenas se firme el acuerdo y la segunda proyecta el pago del saldo en un periodo de 5 años.

¿A cuánto ascienden y cómo van a atender las deudas?

Ascienden a $458.000 millones y se van a atender con la totalidad de los recursos generados durante la intervención por $60.000 millones aproximadamente, con el compromiso de los socios por US$80 millones aproximadamente y con la generación interna de recursos por $150.000 millones en un periodo de 5 años.

¿En qué va la etapa de acuerdo?

Desde febrero se viene discutiendo un acuerdo con todos los acreedores a través de los gremios Andeg y Acolgen, y del operador del mercado XM. Esperamos tenerlo suscrito en mayo.

¿Dónde están los recursos del cargo por confiabilidad?

Los recursos se han invertido en el mantenimiento de las unidades, en la conversión de la planta para poder generar con diésel debido a la escasez de gas, en el pago de costos y gastos fijos, financieros, seguros, salarios, impuestos y contratos de suministro de gas y diésel requeridos para soportar las obligaciones de energía firme y servicio de deuda de la inversión. Gracias al cargo por confiabilidad, Termocandelaria generó desde su intervención hasta principios de abril más de 7 GWh diarios de energía –equivalente a 4% de la demanda nacional– en el periodo más crítico del pasado Fenómeno del Niño.

Hay preocupación porque las plantas están pignoradas...

Los activos principales de la compañía se encuentran bajo el esquema de lease, herramienta establecida por el gobierno nacional para permitir el financiamiento de la expansión de los proyectos de infraestructura del país. La mayoría de la plantas térmicas construidas en Colombia después del apagón de 1992, como los otros grandes proyectos de infraestructura, se han desarrollado bajo esta figura que otorga beneficios tributarios y permite a los bancos financiadores, en su mayoría internacionales, contar con garantías reales a través de la prenda sobre los activos, tal como se acostumbra en los esquemas de project finance.

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