| 8/31/2017 12:01:00 AM

Sector textil-confección en jaque, ¿cuál es el futuro?

Una demanda decreciente, altos inventarios y el permanente ingreso al país de productos a precios muy bajos conforman la pesada mezcla que tiene a la industria textil y de la confección en jaque. ¿Cuál es el futuro?

Las cifras puras y duras del Dane en torno a la coyuntura del sector textil-confección ponen en evidencia el difícil momento que atraviesa esta industria.

Solo en junio la producción real del renglón hilatura, tejeduría y productos textiles registró una caída de 19%, frente al mismo mes de 2016, mientras en confecciones el declive fue de 13%, con su consecuente efecto sobre el empleo que se redujo, según el Dane, 8,8% y 5,3%, respectivamente.

En lo que hace referencia al primer semestre, las cosas no fueron muy diferentes. En el primer caso, la baja fue de 8,8%, mientras en el segundo alcanzó 9,7%, convirtiéndose en la segunda actividad que más contribuyó a la caída generalizada de las manufacturas.

En medio de estos indicadores hubo dos noticias que sacudieron a la industria. Por un lado, la decisión de Fabricato de frenar su proceso productivo durante 15 días, a partir del pasado 26 de agosto; y, por otro, el anuncio del empresario Arturo Calle de dejar de contratar personal para turnos de fin de semana.

Foto: Carlos Alberto de Jesús, presidente de Fabricato

Aunque luego de los anuncios hubo nuevas consideraciones frente a estos dos hechos, en el ambiente aún persiste la incertidumbre de qué es lo que realmente está pasando con la industria de textiles y confecciones, si en realidad está en una crisis profunda o se comporta al ritmo de lo que sucede con la economía del país.

Buena salud

Fabricato hizo el anuncio y los ojos no solo de la industria sino en general del país se voltearon hacia allá, pero cuando se miran sus indicadores se evidencia una mejoría en su salud financiera, como dice su presidente Carlos Alberto de Jesús, quien precisa que “la empresa dispone de $950.000 millones y que la deuda como parte de los activos es de 11%”. Agrega que para cada peso corriente que debe, Fabricato tiene a favor $2,7.

En los últimos cinco años la compañía llevó a cabo un plan de reconversión industrial, cerró unidades de negocios ineficientes y optimizó los recursos de la operación, que hoy la tienen con indicadores positivos y sus niveles de pérdidas están muy por debajo de las de años atrás.

Las ventas han venido en aumento. Mientras en 2014 fueron de $330.845 millones, en 2016 alcanzaron $385.758 millones; en tanto que el Ebitda pasó de $-4.048 millones a $26.980 millones en los mismos periodos analizados. En 2013 registró una pérdida de $126.858 millones y, si bien el año pasado continúo con saldo negativo, este se situó en $845 millones.

Lea también: Los duros de la innovación en la industria textil colombiana

La coyuntura de esta actividad industrial es, sin duda, una papa caliente que recibió la nueva ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Lorena Gutiérrez, quien junto a los diferentes actores de la cadena tratan de encontrar un punto de acuerdo con el fin de expedir un decreto que establezca un nuevo umbral para la importación de productos de todos los eslabones de la cadena, el cual al cierre de la presente edición aún no había sido aprobado.

El objetivo del decreto es ponerle fin al contrabando, el flagelo que más golpea a esta industria, según dicen los propios empresarios, quienes coinciden en que el sector se enfrenta un coctel en el que se mezcla una demanda decreciente, con altos inventarios y el masivo ingreso de productos a precios bajos.

A pesar de todo, las inversiones no se han frenado, a juzgar por un análisis realizado por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. Los datos indican que, a julio de 2017, un total de 218 empresas constituidas, más las que reformaron su capital en las actividades de textil y confección en este departamento –uno de los más fuertes en esta actividad– invirtieron $17.061 millones; frente a 36 firmas que se liquidaron con activos por un total de $755 millones.

Al ritmo de la economía

En este contexto, y para tratar de medirle el pulso al negocio, Revista Dinero habló con algunos de los protagonistas más importantes del sector, algunos bajo la condición de anonimato; varios de ellos coinciden en algunos aspectos.

El primero es que la situación del sector no es ajena al mal momento que vive la economía y tampoco al estancamiento del consumo interno. Sorprende que, si bien la producción real del sector cae, el comercio de textiles y confecciones aumentó 1,4% en junio. Esto, a juicio de expertos, se explica por las permanentes campañas de precios bajos a las que les han apostado las marcas para salir de sus inventarios y lograr rotación del producto.

En general las empresas están pasando dificultades. En el caso de Fabricato se trata de una decisión gerencial que le permitirá salir de su inventario y prepararse para afrontar la temporada de fin de año, que representa para el sector alrededor de 60% de las ventas totales”, considera Carlos Eduardo Botero, director de Inexmoda.

Foto: Carlos Eduardo Botero, Director de Inexmoda.

También resulta curioso que las importaciones del sector continúen en niveles altos, mientras las exportaciones se reducen, cuando la tasa de cambio es favorable.

Las cifras evidencian este comportamiento. En junio las importaciones fueron de US$124,8 millones, frente a US$126,2 millones del mismo periodo de 2016, según el Dane; mientras las exportaciones pasaron de US$25,3 millones en el sexto mes del año pasado a US$23,7 millones en junio de 2017.

Para los empresarios, estas estadísticas obedecen a que el contrabando y el comercio ilegal siguen haciendo de las suyas en el sector y más en momentos en que las áreas de cultivos ilícitos van al alza, dinero que entra a la economía, y el contrabando es el mecanismo propicio para lavar esos activos. “Hay un tema de fondo y estructural y se deben adoptar medidas para controlar ese flagelo”, manifiesta Eduardo Herrera, presidente de Supertex, para quien el Gobierno tiene que crear un control arancelario más estricto con el fin de que todas las importaciones cumplan con umbrales determinados para cada una de las posiciones arancelarias. Esto, asegura, ayudará a frenar el contrabando.

Foto: Eduardo Herrera, presidente de Supertex.

Isidoro Funes, gerente general de CI El Globo, empresa que genera 1.000 empleos directos y que le produce paquete completo tanto a compañías nacionales como extranjeras de marcas como Náutica, Hollister y Levi’s, entre otras, va más allá y dice que la situación política que vive el país no solo genera incertidumbre de para dónde va la economía, sino que afecta la inversión. Todos estos aspectos se suman a la alta carga impositiva. Según Funes, por eso los esfuerzos de la organización se centran en la versatilidad y en tratar de conseguir nuevos clientes no solo en Colombia  sino en el exterior, mercado que representa cerca de 60% de las ventas totales, las cuales suman alrededor de $40.000 millones.

Un aspecto que queda claro es que cuando las empresas han sido eficientes, han ajustado su productividad y se han reinventado y acomodado a los planteamientos del mercado, los resultados no se han hecho esperar a pesar de factores adversos.

Democratización

Ramiro Arango, gerente de Didetexco, textilera del Grupo Éxito, manifiesta que la reinvención y las nuevas apuestas, centradas en precios bajos, han sido clave para el buen desempeño de la firma.

Nuestro modelo de democratización de la moda nos ha permitido continuar con el buen ritmo de crecimiento en ventas este 2017. De enero a junio de este año la producción nacional creció 40% en volúmenes, con más de 15 millones de unidades producidas en el país”, afirma Irina Jaramillo, gerente corporativa del Negocio Textil y Hogar del Éxito.

Foto: Ramiro Arango, gerente de Didetexco.

A través de 84 talleres satélites, que generan 8.900 puestos de trabajo, Didetexco tiene previsto producir este año alrededor de 31 millones de prendas de marca propia. El año pasado la cifra fue de 24 millones y en 2015 de 13 millones de prendas.

Puede interesarle: La estrategia textil de Almacenes Éxito para vender barato

Las marcas propias (Arkitect, People, Bronzini, Coquí y Custer, entre otras) representan 57% de las prendas vendidas por esta gran superficie, creciendo 33% en unidades y 22% en pesos.

Los precios bajos han permitido un incremento en las ventas, al punto que este año la organización tiene previsto vender $340.000 millones, frente a los $270.000 millones registrados en el ejercicio pasado. Una de las apuestas es el incremento de las exportaciones. Actualmente, Didetexco exporta unos dos millones de unidades a Argentina, Brasil, Uruguay y Francia.

A ritmo del dólar

Otro capítulo lo escriben las empresas exportadoras, que durante años trabajaron con un dólar muy barato y hoy capitalizan ese esfuerzo.

Por ejemplo, directivas de una de las grandes confeccionistas exportadoras señalan que la producción está vendida hasta enero del próximo año. Esta empresa comercializa 90% de su producción en el exterior y, si bien reconocen que el mercado nacional evidencia una desaceleración que se refleja en sus clientes locales, lo cierto es que si se compara con el desempeño de 2016 va creciendo.

No diferente ha sido el proceso de Supertex, la mayor confeccionista caleña, que le fabrica prendas deportivas a marcas como Adidas, Zumba, Nike, Under Armour y Arena, entre otras.

Eduardo Herrera, su gerente, prevé que la empresa crecerá este año a un ritmo de 5%, pues considera que la coyuntura de la industria es temporal y este es un sector que se ha venido reinventando.“Todos los empresarios tienen su forma de atacar las dificultades y eso fue lo que pasó con Fabricato. Son decisiones gerenciales”.

La empresa opera las tiendas Arena, de las cuales posee 35 en el país y dos en Perú. Es claro que el mercado local no ha sido el de mejor dinamismo, por eso sus ventas pasaron de crecer 30% en periodos anteriores a 5% en lo corrido de este año.

Sin embargo, le tranquiliza que la mayor parte de su producción (90%) se va al exterior, pues en este momento la empresa recoge los frutos del trabajo realizado en la época de revaluación en la que enfrentó dificultades; hoy, con una tasa de cambio a favor, las condiciones son muy diferentes.

En Colombia genera 1.800 empleos y se ha empeñado en establecer alianzas con los textileros locales, estrategia que le ha permitido reducir la importación de materia prima, optimizando tiempos de entrega.

C.I. Expofaro, productor y representante de la marca Levi´s en el país, hace lo propio. Su gerente, Juan David Rodríguez, precisa que, si bien el mercado local ha estado golpeado, los resultados son positivos, sustentados en un buen manejo de la marca que, a pesar de ser premiun, sus ventas no se han estancado.

Foto: El Gobierno debe adoptar las medidas necesarias para controlar efectivamente el contrabando.

Uno de sus negocios es el paquete completo para mercado local con Levi´s, mientras que para el de exportación, su principal cliente es Diesel. En la actualidad, las ventas al exterior representan alrededor de 15%. El crecimiento proyectado de la empresa para este año es de 11% y su Ebitda a julio registró un crecimiento de 15%, explica Rodríguez. Expofaro genera 1.200 empleos.

Si bien se trata de un sector que está golpeado y enfrenta problemas, las expectativas de crecimiento están puestas en una recuperación de la economía y aquí es donde resulta clave el tema de competitividad y productividad, lo cual se debe complementar con políticas del Gobierno encaminadas a combatir el contrabando.

Lea además: La muestra textil líder en América Latina se toma Medellín

Centro de moda

En medio de la coyuntura del sector, en pleno corazón de San Victorino, en Bogotá, avanza la construcción de Neos Moda, una plataforma comercial que se puso en marcha con el fin de atender la necesidad de comerciantes, confeccionistas y empresarios de la moda interesados en desarrollar su actividad de una forma más competitiva. Así, un total 350 confeccionistas se reunirán en este centro comercial, que abrirá sus puertas la primera semana de mayo de 2018. La iniciativa es del empresario Jorge Mattos, presidente de Neos Group, quien tiene el interés de apoyar a empresarios confeccionistas de todo el país. El centro comercial está diseñado especialmente para mayoristas, con una inversión inicial cercana a los $160.000 millones, respaldados en un leasing de Bancolombia.

En los planes del empresario está la expansión del proyecto a otras ciudades como Ipiales y Cúcuta, en donde ya adquirió los lotes para llevar a cabo el ambicioso proyecto. La mira también está puesta en Barranquilla, donde ya tiene seleccionado un lote que están terminando de negociar, además de Medellín, en donde el proyecto está menos avanzado, según precisa Mattos. La condición para los confeccionistas interesados en formar parte del proyecto es que los procesos de producción se desarrollen en el país y principalmente con materia prima local. “Hay una curaduría para hacerle seguimiento a este tema y realizar un control de calidad”, dice.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?