| 3/7/2014 11:40:00 AM

Con pie derecho

Todo indica que 2014 empezó bien para la producción, las ventas y el empleo. La pregunta en el aire es si la economía podrá mantener el ritmo a lo largo del año.

El optimismo parece ser la regla general entre los empresarios, autoridades y especialistas en este comienzo de 2014.

Aunque no se puede decir que los ánimos estén exultantes, las proyecciones de los analistas están cada vez más al alza. De acuerdo con la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo, el promedio de los consultados ve que el crecimiento de 2014 va a estar por encima del registro del año pasado. Según el sondeo, quienes administran portafolios financieros en Colombia esperan que el país crezca este año 4,5%; inclusive, ya 40% de los encuestados ve un incremento entre 4,6% y 5%. Así que el optimismo es ya una actitud entre la mayoría de los expertos.

Obviamente, el Gobierno no es la excepción a la regla, pues según las cuentas oficiales, esta vigencia tendrá un crecimiento de 4,7% del PIB. Así lo señala la directora de Planeación Nacional, Tatyana Orozco, quien destaca que esto será posible por cuenta del crecimiento del consumo privado, pues las bajas tasas de interés y la inflación controlada permiten aumentar el poder adquisitivo.

Las primeras cifras del año empiezan a darle la razón a quienes esperan buenas noticias sobre el crecimiento. El presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Guillermo Botero, considera que el año arrancó bien. “Fue un mes de enero muchísimo mejor que el del año pasado. Eso muestra nuestra encuesta cualitativa. Fueron más los comerciantes que vieron un aumento en las ventas”, explica.

Para él, la realidad económica cambió desde el último trimestre del año pasado y lo que muestra el comienzo de 2014 es que se trata de un cambio de tendencia sostenido y no simplemente un rebote coyuntural. “Así, nos cambian las expectativas positivamente, pues estábamos preparados para una cosa no tan positiva, pensamos que iba a ser igual al del año pasado”, dice el dirigente gremial.

Destaca el caso del comercio, donde hay sectores ‘marcadamente ganadores’, como los computadores, cuyos niveles de ventas llegaron en 2013 a 2,5 millones de unidades, un récord histórico para el país. La situación fue parecida para productos como calzado, artículos de cuero, materiales de construcción y artículos de ferretería.

Ronald Bakalarz Nachtgeist, presidente de la junta directiva de Analdex, señala que el panorama es tan positivo para la economía, que el único nubarrón son las elecciones. “Durante los años electorales se ha dicho que son malos. Pero este año sí va a tener un efecto más grande, sobre todo porque que estamos enfrentados a tres o 4 elecciones –Congreso, primera vuelta y segunda vuelta presidencial y lo de Petro–, y uno piensa que un país con cuatro elecciones no se sabe si tiene plata para manejar bien la economía; eso es complicadísimo y la elecciones van a terminar por afectar”.

Sin embargo, este dirigente destaca la capacidad de compra de los colombianos. “Por eso están llegando tantas marcas de afuera, veo también el desempleo cayendo. Cuando hay más gente trabajando hay más capacidad de consumo. A pesar de que todavía estamos lejos de acabar con la pobreza, es un hecho que cada vez más gente sale de ella e ingresa a la clase media que consume. Todas estas son señales positivas. La inflación va bastante bien. Creo que solo el tema político electoral podría frenar un poco la economía y sobre todo que está muy caldeado porque todos los días hay un escándalo nuevo. Esto asusta a la gente”.

La otra buena noticia es que el empleo sigue respondiendo. Por lo menos así lo afirma la presidente ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, quien señaló que “en enero, de los 488.000 empleos que se crearon en el país, 113.000 fueron aporte de la actividad constructora, lo que significa 23% (del total del empleo nuevo)”.

Razones del optimismo

Los resultados positivos se explican por varias causas. Primero, la situación de los “fundamentales” de la economía colombiana es positiva y sólida: la inflación se mantiene en mínimos aceptables, lo que da margen de maniobra para enfrentar cualquier choque externo; las tasas de interés siguen estables y el acceso al crédito crece. Además, es innegable que el aumento de los salarios por encima de la inflación le ha dado mayor capacidad de consumo a la clase media. Y eso se está empezando a reflejar cada vez más en el nivel de compras de los colombianos.

A esto hay que sumarle la devaluación del peso en los últimos meses, que llevó al dólar a cerca de $2.050. Esta tendencia en la divisa les ha aliviado el balance a los exportadores y a los industriales, pues aumenta la competitividad por precio de los productos colombianos.

El otro aspecto positivo se refiere a la situación externa. Según el barómetro mundial de los negocios de la revista The Economist, un sondeo entre 1.500 expertos en asuntos de mercados y negocios donde se consulta sobre el futuro de la economía, 47,6% de los encuestados ven las cosas mejores para América Latina. El balance es el más positivo desde 2011, cuando empezó la encuesta.

A pesar de la preocupación por el cambio en la política monetaria de Estados Unidos y su impacto en las economías emergentes, no se pueden medir todos con el mismo rasero. Por ejemplo, ante un choque externo como el actual, no tendrán la misma suerte Venezuela o Argentina que Chile, Colombia y Perú, donde los flujos de inversión extranjera siguen llegando, a pesar del cambio en las rentabilidades de los portafolios del mundo.

Este parece ser un año de mayor crecimiento. Por lo menos eso se puede concluir luego de analizar los fundamentales, algunas de las primeras cifras del año y las opiniones de quienes mueven o analizan la economía. ¿Se podría pensar en un crecimiento por encima de 5% este año? A pesar del buen paso, todavía es muy temprano para aspirar a tanto. Sin embargo, ante las buenas noticias, soñar no cuesta nada.
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