| 3/20/2014 5:00:00 AM

No hay con quién

El nuevo Congreso se quedó sin “bancada económica” porque buena parte de quienes dominaban estos temas se quedó por fuera. ¿Quién podrá defendernos? 

El Legislativo que iniciará sesiones el próximo 20 de julio va a quedar con asignaturas pendientes en materia económica. La salida voluntaria de varios parlamentarios que dominan temas como impuestos y presupuesto y la ausencia de otros que se quemaron en los pasados comicios, así lo indican.

Los que se retiraron fueron varios, algunos con aspiraciones ministeriales en un eventual segundo gobierno de Juan Manuel Santos. Allí están por ejemplo el representante Simón Gaviria, quien impulsó el debate sobre la caída de InterBolsa. Igualmente, el también liberal Camilo Sánchez no aspiró en este periodo pues confía en que estará en el Ejecutivo.

Otro que no repite en el Congreso es el conservador Gabriel Zapata, también de la Comisión Tercera, quien decidió alejarse de la contienda pues espera representar a su partido bien sea en la elección para la Alcaldía de Medellín o la Gobernación de Antioquia. Zapata es uno de los más acuciosos en temas económicos y fue ponente en recientes reformas tributarias.

Como si fuera poco, el conservador Juan Mario Laserna se ‘quemó’ en las elecciones del 9 de marzo pasado y por eso no estará en el nuevo Senado. Él se destacó por su dominio de aspectos, no solo relacionados con impuestos y presupuesto, sino también con temas sensibles como las pensiones y los servicios de telefonía móvil; no en vano ha sido viceministro de Hacienda y codirector del Banco de la República. 

Es claro que el panorama con el que quedan las llamadas comisiones económicas del Congreso es bastante crítico, pues a primera vista ninguno brilla como el congresista que liderará las discusiones. Además, otros senadores miembros de esas células quedaron mal parados luego de la jornada electoral del 9 de marzo.

Ese es el caso de Bernardo Miguel “El Ñoño” Elías, quien obtuvo una curul en las elecciones pasadas y hoy es miembro de la Comisión Tercera del Senado. Elías ha estado en el ojo del huracán porque fue uno de los congresistas que, según el uribismo, se vio beneficiado con cupos indicativos para su región y que ganó las elecciones con votaciones históricas.

Musa Besaile, quien es el actual presidente de la Comisión Cuarta, la otra gran célula económica del Congreso, también está en medio de esta polémica. Así que el país no debe esperar los grandes debates económicos por el lado de los que pusieron la mayor cantidad de votos, a pesar de que hoy están en las comisiones donde se dan estas discusiones.

La agenda 

Lo que queda en el ambiente es que alguien tendrá que tomar el liderazgo para discutir los temas sensibles que se vienen. Por un lado está la inminente reforma tributaria que el Gobierno presentará a finales de este año, pues en 2014 se vence el impuesto al patrimonio y varios rubros presupuestales han aumentado dramáticamente, como el del sector agrícola. A esto hay que sumarle los gastos derivados de un eventual escenario de paz. 

Las cuentas más conservadoras señalan que se necesita un ajuste de impuestos que aumente el recaudo en al menos $7 billones de manera permanente. 

Es posible que en el nuevo periodo el presidente Santos, si es reelegido, reviva el debate sobre el impuesto a los dividendos y la necesidad de tocar los parafiscales de las cajas de compensación. 

El otro tema grueso que habrá de abordar el nuevo Congreso es una reforma que desactive la bomba de tiempo en que se ha convertido el pasivo pensional.

A esto hay que sumarle los habituales proyectos de Presupuesto, el Plan Nacional de Desarrollo y la discusión del presupuesto bianual de las regalías, todos ellos temas de trámite, pero de hondo calado en el desarrollo económico. 

Así que la agenda que se viene tiene una gran carga de profundidad que exigirá no solo de mucho músculo político, sino de un gran tino técnico para adoptar las medidas necesarias. 

Las nuevas caras 


Por la dimensión de la agenda vale la pena preguntarse si hay quiénes asumasn el liderazgo de la nueva bancada económica en el Congreso. 

Dentro de los parlamentarios que debutan figuran nombres como los de María del Rosario Guerra e Iván Duque, ambos del uribismo. Guerra es economista de la Universidad del Rosario y tiene maestrías en Cornell y Harvard. Además de haber sido Ministra de Comunicaciones, ha sido catedrática en asuntos de economía. Sin embargo, no hay muchas posibilidades de que ella lidere proyectos clave de la agenda económica, pues participa de un partido de la oposición.

Eso mismo le ocurre al abogado Iván Duque, quien también logró una curul para el uribismo.

Uno que podría dar la sorpresa es el representante conservador a la Cámara David Barguil, quien repite. Se ha destacado por sus debates e iniciativas para defender a los usuarios del sector financiero. Es claro que va a brillar como uno de los hombres fuertes en materia económica en el Legislativo; pero al fin de cuentas, también está en un partido que no se ha alineado del todo con el Gobierno. Además, como reza el refrán, una golondrina no hace verano. 

Puede que entre los 268 congresistas que acabaron de elegir los colombianos alguien empiece a brillar y lidere los grandes debates económicos que se vienen. Sin embargo, con la salida de unos y la quemada de otros en las pasadas elecciones, es claro que la bancada económica del Congreso quedó prácticamente desarticulada. Por ahora es muy fácil concluir que, para el debate económico en el nuevo Congreso, todavía no hay con quién.
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