| 11/10/2016 12:00:00 AM

El plan para evitar más víctimas de minas antipersona

Las víctimas de las minas antipersonal superan las 11.400 y el Gobierno puso en marcha el plan estratégico de desminado con el que se espera que en 2021 el país esté libre de este flagelo. Publicaciones Semana lanzó la campaña “Letras de Apoyo” para recoger fondos para ayudar a estas personas.

Las minas antipersonal son uno de los grandes flagelos de destrucción que han dejado tantos años de guerra interna, convirtiendo al país en uno de los más contaminados con este tipo de artefactos explosivos en el mundo, junto con Afganistán, Pakistán y Camboya.

Según la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (Daicma), en el Plan Estratégico 2016-2021 definido para desminar el país, el área total con sospecha de contaminación se estimó en 51,2 millones de m2. Se calcula que más de 50% de estas áreas podrían ser tierras productivas que tienen pendientes procesos de restitución de tierras y sustitución de cultivos ilícitos.

Los departamentos con mayor cantidad de víctimas por minas antipersonal (MAP), munición sin explotar (Muse) y artefactos explosivos improvisados (AEI)), a corte de 30 de septiembre de 2016 son: Antioquia (2.524), Meta (1.134), Caquetá (933), Nariño (858) y Norte de Santander (803).

La coyuntura que vive el país es clave para adelantar planes de desminado, pues las MAP son un grave problema no solo durante el conflicto, sino después del mismo, porque estos artefactos no hacen distinción entre militares y civiles. Matan y mutilan a un niño que va a la escuela con la misma facilidad con que lo hacen con un soldado que patrulla una determinada área.

De acuerdo con los patrones de instalación de minas y el desarrollo del conflicto en cada zona del país, se ha identificado la afectación diferenciada de bienes civiles de uso comunitario, tales como vías, acueductos veredales, puentes, acceso a fuentes de agua, cercanías de escuelas y acceso a áreas campamentarias, lo que hace más vulnerables a las personas civiles.

Otro aspecto complejo en Colombia es que la contaminación es muy diferente a la de otros lugares del mundo, pues se trata de artefactos que no son convencionales sino elaborados de manera artesanal con características de minas.

Datos del Ministerio del Posconflicto indican que en lo corrido del año se han registrado 72 víctimas, 52 de la fuerza pública y 20 civiles.

Si bien Rafael Pardo, ministro para el Posconflicto, señaló recientemente que en la última década se evidencia una tendencia a la reducción en el número de víctimas, las minas siguen en el terreno y por eso el plan de desminado es trascendental.

Plan estratégico

El Plan Estratégico 2016-2021 busca dejar libre a Colombia de minas antipersonales en cinco años. Según la Daicma, este programa contempla inversiones por US$327,97 millones: para los municipios con una alta afectación (199) se destinarán US$293,5 millones; a los de media afectación, es decir, aquellos que en los últimos cinco años no han presentado víctimas pero hubo accidentes anteriores– se destinarán US$34 millones; para los 138 de baja afectación y sin impacto humanitario se dirigirán US$241.665 y para las 429 poblaciones sin afectación, los recursos serán de US$72.757.

Así, 92% de los recursos contemplados se destinarán al desminado humanitario, una cifra de US$301,97 millones. A ello se suma la educación en el riesgo, a la que se dirigirán US$3,18 millones; asistencia a víctimas, US$7,48 millones; gestión de información con US$6,29 millones; evaluación del impacto, US$1,75 millones y para coordinación de Nación, departamento y municipio el monto será de US$7,3 millones.

Sergio Bueno, director de la Daicma, señala que es importante tener presente que dentro de esta estimación hay recursos adicionales por valor de US$521,9 millones, equivalentes al sostenimiento de 10.000 hombres de dos brigadas.

Estos recursos, según el directivo, se proyecta que provengan de inversión, funcionamiento –tanto del Mindefensa como de la Daicma– y de cooperación internacional.

El plan estratégico contempla una intervención de desminado con enfoque diferencial y diferenciado que en su primera fase intervendrá las zonas de mayor contaminación y afectación humanitaria.

Esta iniciativa ha permitido asignar zonas en 48 municipios para el desarrollo de operaciones de desminado humanitario y 20 más para el desarrollo de Estudios No Técnicos, los cuales serán realizados por la Brigada de Desminado Humanitario (BRDEH).

La primera fase del plan de intervención demandaría recursos estimados en US$118 millones. Bueno señala que, según la información de los operadores, actualmente se tiene 64% de la financiación, 27% equivalente a US$319 millones con aval de los cooperantes, y 37% corresponde a US$47,37 millones en proceso de solicitud.

En Colombia hay 11.460 víctimas de minas y es el segundo país más afectado en el mundo por estos explosivos. La rehabilitación de un herido cuesta cerca de $200 millones y, si bien existen muchas campañas que buscan generar conciencia sobre este flagelo, son pocas las que ofrecen apoyo económico para las víctimas.

Por eso, Publicaciones Semana, que lleva más de 30 años usando el poder de las palabras para informar a los colombianos, recurre a este poder para ayudar a los afectados con la campaña ‘Letras de Apoyo’: una tipografía capaz de reescribir vidas, un abecedario con letras que, en algunas de sus partes, simulan una prótesis.

Descargue esta tipografía, desde $5.000, en www.letrasdeapoyo.com o adquiérala en cualquier punto VIA Baloto del país. #LetrasDeApoyo. La campaña arrancó el pasado 5 de noviembre y termina el 31 de diciembre.

Lea también: Santos dona dinero del Premio Nobel a víctimas del conflicto

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?